Monarquía Indiana, Fray Juan de Torquemada

Monarquía Indiana, Fray Juan de Torquemada

En 1983 el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM publicó el volumen séptimo de la edición crítica de la que ha sido llamada “crónica de crónicas”, la magna obra de fray Juan de Torquemada Los veinte y un libros rituales y monarquía indiana… Culminó así la edición crítica de esta obra, distribuido su texto en seis volúmenes con copiosos índices analíticos, preparada por los integrantes del Seminario para el estudio de fuentes de tradición indígena, bajo la coordinación de quien esto escribe. Al aparecer ahora este clásico de la historiografía novohispana, digitalizado y en línea, se desea lograr que cuantos se interesen en él puedan consultarlo de manera más fácil valiéndose de su computadora y, si lo desean, puedan imprimir las páginas objeto de su interés.

Como coordinador que fui del Seminario en que se preparó la edición original que en siete tomos apareció entre 1975 y 1983, en vez de ponderar lo que entonces realizamos, citaré la reseña crítica que, al respecto, publicó el doctor Woodrow Borah en Hispanic American Historical Review (v. 65, núm. 3, 1985, p. 564-565). Ahí, entre otras cosas, subrayó la importancia de dicha edición que calificó de definitiva:

Tal vez el volumen más deseado es precisamente el último [el séptimo] porque comprende los resultados del trabajo analítico del Seminario. Éste volumen es sumamente rico. Contiene la más completa biografía de fray Juan y una serie de estudios acerca de su pensamiento como aparece en su obra: también su concepto de la historia y su pensamiento teológico, su visión tanto del mundo indígena como de los españoles de su tiempo, así como otra serie de ensayos […].

El núcleo central del análisis satisface uno de los principales propósitos del Seminario: poner al descubierto cuáles han sido las fuentes de la crónica… Así se discuten los grandes cuerpos de testimonios indígenas, y los de procedencia española en forma de cartas, otros documentos, informes e historias.

En resumen, este gran proyecto proporciona muy ricos resultados. Quisiéramos que hubiera más seminarios como éste.

El comentario tan positivo hecho por el doctor Borah, bien conocido por su rigor crítico, se convierte así en carta de presentación de la que es ahora edición en línea de la Monarquía indiana. Ojalá que con esta nueva presentación muchos puedan beneficiarse de ella.

Miguel León-Portilla
Investigador emérito IIH-UNAM
Ciudad Universitaria, mayo de 2010

Preliminares

 

 
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Advertencia

V-VI

Proemio a la segunda impresión de la Monarquía indiana

VII-XVI

Carta nuncupatoria a la Sacratísima Majestad del Rey del Cielo Dios Nuestro Señor. Su Criatura Humilde, Juan de Torquemada, desea alabanzas eternas

XVII-XXII

Prólogo general y primero de toda la Monarquía indiana

XXIII-XXXI

Licencia del provincial de la Provincia del Santo Evangelio

XXXII

Aprobación del padre fray Luis Váez, lector de teología y guardián del convento de Tecalli

XXXII- XXXIII

Aprobación del reverendo padre fray Francisco de Arribas, lector jubilado de teología, padre de provincia de la Concepción y confesor de la serenísima reina de Francia, hija del rey don Felipe III, nuestro señor

XXXIII-XXXIV

Aprobación del licenciado Pedro de Valencia, coronista del rey nuestro señor

XXXIV

El rey

XXXV- XXXVI

Tasa

XXXVII

Suma de toda la obra de la Monarquía indiana

XXXVII-XXXVIII

Los autores que se citan en los dos primeros volúmenes

XXXIX- XL

Descripción de las Indias occidentales [mapa]

[XLI]

 

VOLUMEN I

Ficha del libro ]

 

VOLUMEN I • LIBRO PRIMERO 
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA 
compuesto por fray Juan de Torquemada de la Provincia 
de el Santo Evangelio de México
 
Capítulo
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Argumento de el Libro Primero
1
Prólogo al Libro Primero
3-6
     
Capítulo I. De cómo crió Dios al mundo para mostrar su poder y grandeza en su creación
7-9
Capítulo II. Donde se confuta y reprueba el error de los antiguos que dijeron haber muchos mundos. y se prueba ser uno solo
9-12
Capítulo III. De cómo las cuatro partes del mundo no sólo son habitables sino que también se habita
12-14
Capítulo IV. Que prosigue la materia del pasado y se prueba la habitación de todas las partes del mundo; y se declara la opinión de los antiguos acerca del calor de la tórrida
14-21
Capítulo V. De cómo todo el mundo es esférico y redondo y cómo por esta causa hay antípodes contra la opinión de muchos antiguos
21-27
Capítulo VI. Cómo el mundo está repartido en islas, según los antiguos y cómo comprueba esta verdad este Nuevo Mundo descubierto que se tiene también por isla (como 10 es) y se numeran las leguas que bojan por las dos mares del Norte y la del Sur
27-33
Capítulo VII. ¿Por qué se llamaron Indias las tierras de este mundo que descubrió Colón y luego Cortés y sus compañeros?
33-34
Capítulo VIII. Donde se prueba cómo pudieron ser pobladas estas tierras de Indias Occidentales según opinión más probable y cierta
34-36
Capítulo IX. De cómo las gentes de estas Indias Occidentales no fueron judíos como algunos han querido sentir de ellos y se contradicen sus razones
36-43
Capítulo X. Donde se dicen otros pareceres de otros que han querido ventilar esta materia; y se dan las que pueden ser más verisímiles y eficaces, probando ser gentiles estas gentes; y se dicen las partes por donde pudieron entrar en esta tierra
43-46
Capítulo XI. Donde se declara cómo por la falta de historias que estas gentes tenían no se puede averiguar bien su origen y principio; y lo que dicen los indios de su origen y venida a esta Nueva España o tierra de Mexico y sus provincias
47-48
Capítulo XII. De otras opiniones y pareceres de cómo se poblaron estas tierras, según relación de los mismos indios
49-51
Capítulo XIII. Que trata de los gigantes, primeros moradores de estas indianas tierras antes de los tultecas
51-55
Capítulo XIV. Cómo los tultecas moraron estas tierras de la Nueva España después de los gigantes y se dice cómo se acabaron y destruyeron
55-57
Capítulo XV. De cómo el chichimeca Xolotl, señor de las provincias y reinos de Amaqueme, en el septentrión o partes del norte, primer poblador de esta Nueva España después de los tultecas, viendo que las gentes que le solían hacer guerra ya no parecían, se determinó de entrarles las tierras a buscarlos y envió sus exploradores para que las recorriesen
58-60
Capítulo XVI. De cómo el gran chichimeca Xolotl llamó a consejo a los grandes de su reino; y de lo que en él quedó determinado
60-63
Capítulo XVII. De cómo el chichimeca Xolotl, habiendo llegado a estas comarcas de Mexico, despachó a su hijo Nopaltzin a buscar las gentes moradoras de la tierra y él se volvió a su puesto de Xoloc
63-64
Capítulo XVIII. De cómo volvieron Nopaltzin y los capitanes exploradores de la tierra a dar noticia de lo que habían visto al chichimeca Xolotl; y se dice el excesivo número de gente que Xolotl trajo
64-65
Capítulo XIX. De cómo despachó Xolotl al cacique Acatomatl con una copiosa compañía de gente a descubrir todas las riberas de la laguna, y de la razón con que volvió
65-67
Capítulo XX. De cómo habiendo Xolotl vivido algunos años en Tenayuca se pasó a Tetzcuco y pobló allí de nuevo
67-68
Capítulo XXI. De cómo vinieron otros seis señores de la parte del poniente a esta tierra de Anahuac
68
Capítulo XXII. Donde se dan las causas por qué en sus principios estos chichimecas no habitaron casas y se ranchearon en cuevas y otras semejantes partes y mansiones
69-74
Capítulo XXIII. De la venida de los aculhuas y de cómo fueron bien recibidos del gran rey y señor Xolotl
74-75
Capítulo XXIV. De la respuesta que Xolotl dio a los tres reyes aculhuas; y trató de casar a los dos de ellos con dos hijas que tenía
75-77
Capítulo XXV. De cómo se hicieron los casamientos entre los dos reyes aculhuas y las dos hijas de Xolotl y cómo fueron festejadas
77
Capítulo XXVI. De cómo de Xolotl y sus familias y de otros señores que después de él vinieron se poblaron estas tierras que se llaman de Aculhuacan
78
Capítulo XXVII. De cómo el gran chichimeca Xolotl repartió a sus yernos y algunos señores más principales, que con él asistían en su corte, algunas provincias de las de su reino
78-79
Capítulo XXVIII. De lo mucho que Xolotl se entristeció con la ausencia de sus hijos y familiares después que les repartió señoríos y tierras
80
Capítulo XXIX. De cómo el príncipe Nopaltzin se casó; y se declara de qué gente era la mujer que recibió por esposa
80-81
Capítulo XXX. De cómo Itzmitl, por otro nombre Tlacoxinqui, señor de Cohuatlichan, fue a pedir a Xolotl señorío para su hijo Huetzin y le prometió el de Culhuacan; y cómo el señor de aquella provincia, llamado Nauhyotl, hizo ejército para recibirle y matarle
81-83
Capítulo XXXI. De la muerte de Chiconquauhtli yerno de Xolotl; y de algunas cosas que Xolotl hizo con que provocó a los de su imperio a pretenderle la muerte
83-84
Capítulo XXXII. De la última vejez a que Xolotl vino; y de cómo en ella le pretendieron matar algunos señores enemigos que tenía, por cierta traición que ordenaron
84-85
Capítulo XXXIII. De la muerte de el emperador Xolotl y de la amonestación y plática que hizo a su hijo Nopaltzin a quien dejaba en la herencia y sucesión de su imperio
86
Capítulo XXXIV. Del entierro y obsequias que se le hicieron al emperador y monarca de este imperio chichimeco y aculhua; y se declara ser usanza antigua
87
Capítulo XXXV. De la jura de el rey y monarca Nopaltzin, hijo de el gran emperador chichimeca Xolotl
87-88
Capítulo XXXVI. Donde se dice y declara el origen y principio de las disensiones y enemistades que estas gentes tuvieron entre sí con que comenzaron a hacerse guerra
88-89
Capítulo XXXVII. De los hijos que el emperador Nopaltzin tuvo, y de otras cosas de su tiempo
89-90
Capítulo XXXVIII. De cómo el emperador Nopaltzin fue a ver a su hijo Tlotzin, rey de Tetzcuco; y las razones que le dijo en un jardín de su padre
90-91
Capítulo XXXIX. De la guerra que Aculhua. yerno del emperador Xolotl y cuñado de Nopaltzin, tuvo con Chalchiuhcua. señor de Tepotzotlan, que fue la primera que se halla escrita de aquellos tiempos y le venció en ella
91-92
Capítulo XL. De la guerra que el rey de Cohuatlichan, llamado Huetzin, hizo a Yacazozolotl, señor de Tepetlaoztoc, porque se le quiso casar con su esposa; y de cómo le venció en ella y huyó con otros señores que en ella se hallaron en su favor y dos príncipes, hijos de Huetzin
92-93
Capítulo XLI. De cómo el emperador NopaItzin fue contra la provincia de Tolantzinco que estaba rebelada contra el imperio; y de cómo la venció y redujo a su obediencia
94-95
Capítulo XLII. De cómo el uso de el maíz y sus sementeras fue hallado, y de otras plantas
95-96
Capítulo XLIII. De la muerte del rey Aculhua y de la del emperador Nopaltzin, su cuñado
96-97
Capítulo XLIV. De la entrada y posesión que el emperador Tlotzin tomó en el gobierno de su padre Nopal
97-98
Capítulo XLV. Donde se trata de las condiciones loables de este nobilísimo emperador y de lo que por esta causa era amado de todo su imperio
98-100
Capítulo XLVI. De los ejercicios y cosas de recreación en que este príncipe y monarca Tlotzin se ejercitaba
100-101
Capítulo XLVII. De la muerte del emperador Tlotzin y de un dicho digno de memoria que dijo, que fueron las últimas palabras con que acabó la vida
101-103
Capítulo XLVIII. Donde se trata del emperador Quinatzin, por otro nombre llamado Tlaltecatzin, hijo de Tlotzintecuhtli, en cuyo tiempo entraron en la tierra los mexicanos
103-105

 

VOLUMEN 1 • LIBRO SEGUNDO 
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA 
compuesto por fray Juan de Torquemada de la provincia 
de el Santo Evangelio de Nueva España
     
Capítulo
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Argumento de el Libro Segundo
107

Prólogo al Libro Segundo
109-111
Capítulo I. De cómo partieron los mexicanos de la provincia de Aztlan, movidos e incitados por la persuasión de un pájaro que cada día oían; y se cuentan las jornadas que vinieron haciendo
113-115
Capítulo II. Que prosigue la venida de esta gente mexicana hasta el sitio y lugar de la ciudad de Tulla
115-119
Capítulo III. Que prosigue la jornada y viaje de estos mexicanos, hasta llegar a estas tierras de la laguna
119-120
Capítulo IV. De cómo los mexicanos padecieron muchos trabajos en este sitio de Chapultepec y lo desampararon y se metieron en otro, llamado Acocolco, más dentro de la laguna
121-122
Capítulo V. De cómo el emperador Quinatzin-Tlaltecatzin hizo señor de Tenayucan a su tío Tenancacaltzin; y de una guerra que tuvo con los metzcas y tototepecas
122-124
Capítulo VI. De otras guerras y hechos de este emperador Tlaltecatzin
124-125
Capítulo VII. De la vida y hechos del rey y monarca Techotlalatzin, quinto emperador de los chichimecas y aculhuas
126-127
Capítulo VIII. Del orden que Techotlalatzin, emperador, puso en el gobierno de su imperio
127-128
Capítulo IX. Cómo los mexicanos, estando cautivos y sujetos en el pueblo de Culhuacan, salieron a ayudar al rey de esta dicha provincia contra los xuchimilcas, a quien hacían guerra; y se cuentan extraños casos que sucedieron
129-130
Capítulo X. Que prosigue la materia del pasado y se dice cómo los echó de su compañía el señor de Culhuacan y los mexicanos se pasaron al lugar donde fundaron su ciudad de Mexico
131-132
Capítulo XI. Donde se dice la pobre vida que estos mexicanos pasaban en los principios de la fundación de esta su ciudad mexicana y persecuciones que otras gentes les hicieron; y se dice la causa de haberle puesto por nombre Tenochtitlan
132-135
Capítulo XII. Del gobierno que tuvieron las dos repúblicas tenuchca y tlatilulca después que se dividieron y apartaron; y se dice la primera elección de reyes que tuvieron
135-136
Capítulo XIII. De el primer rey mexicano que hubo en esta ciudad; y se declaran las razones confusas de otros autores que hablan acerca de esto
137-141
Capítulo XIV. Del primer rey que los tlatelulcas tuvieron, hijo del emperador Tezozomoctzin de Azcaputzalco, tirano
141-142
Capítulo XV. Del tributo que los mexicanos pagaban al rey de Azcaputzalco; y de el progreso y aumento de esta ciudad después que comenzó a tener reyes
142-145
Capítulo XVI. De la elección de Huitzilihuitl, segundo rey mexicano, y de cosas que en su tiempo sucedieron
145-146
Capítulo XVII. De cómo el rey Huitzilihuitl casó con hija del emperador Tezozomoc de Azcaputzalco y de cosas que le sucedieron; y de otro casamiento que hizo con Miahuaxochitl, hija del señor de Quauhnahuac; y de la muerte de Quaquauhpitzahuac rey de Tlatelulco
147-152
Capítulo XVIII. De la elección de Chima]popoca, tercero rey de Mexico, y otras cosas que en sus tiempos fueron sucediendo
152-153
Capítulo XIX. De lo que el emperador Techotlala dijo a Ixtlilxuchitl, su hijo, a su muerte; y de cómo Tezozomoc trató de levantarse con el imperio, y de la conjuración que hizo
153-158
Capítulo XX. De la muerte del rey Ixtlilxuchitl y de lo que Tezozomoc ordenó para matarle
159-160
Capítulo XXI. De cómo Tezozomoc, rey de Azcaputzalco, después de haber muerto a Ixtlilxuchitl, heredero legítimo del imperio, se hizo llamar emperador; y de las cosas que mandó y hizo
160-162
Capítulo XXII. Del tributo que el rey Tezozomoctli pidió a los aculhuaques después de muert Ixtlilxuchitl; y de la respuesta que le dieron, sabia y discreta
162-164
Capítulo XXIII. Que comienza a tratar la vida y hechos de el valeroso rey Nezahualcoyotl de Tetzcuco
164-165
Capítulo XXIV. De cómo el tirano Tezozomoc soñó cierto sueño y de la interpretación que le dieron sus adivinos y lo que dijo a sus hijos en orden de esto; y muerte de Tezozomoc
166-167
Capítulo XXV. Donde se trata de los señores que se hallaron al entierro de Tezozomoc y de otras cosas que pasaron; y cómo no avisaron a Nezahualcoyotl de la muerte del rey; y de cómo vino a sus honras y trataron de matarle
167-168
Capítulo XXVI. De cómo después de enterrado el emperador no fue introducido Tayatzin en el imperio y se vino a la ciudad de Mexico; y se quedó Maxtla en Azcaputzalco con ánimo y deseo de seguir a su padre en el imperio
169-171
Capítulo XXVII. De cómo Maxtla emperador hizo traición a Chimalpopoca, rey de Mexico, haciendo llevar por engaño a una de sus mujeres a Azcaputzalco
171-173
Capítulo XXVIII. De cómo Nezahualcoyotl se fue a Azcaputzalco y de lo que le sucedió; y de la prisión de Chimalpopoca rey de Mexico y de su muerte ahorcándose él mismo
173-178
Capítulo XXIX. De otra visita que Nezahualcoyotl hizo a Maxtla, viniendo de Tetzcuco a Azcaputzalco
178-179
Capítulo XXX. Del segundo rey de Tlatelulco, llamado Tlacateotl y de la muerte de su antecesor, Quaquauhpitzahuac
179-181
Capítulo XXXI. De cómo Maxtla, después que supo la muerte que Chimalpopoca rey de Mexico se había dado en la cárcel, envió gente de secreto que también matase a Nezahualcoyotl de Tetzcuco donde quiera que lo hallasen; y de casos que en orden de esto sucedieron
181-184
Capítulo XXXII. De la elección y nombramiento de Itzcohuatl, cuarto rey de Mexico
184-186
Capítulo XXXIII. De cómo Nezahualcoyotl salió de Cohuatitlan y se fue huyendo hacia tierra de Tlaxcallan, buscando remedio para libertarse; y se dice no haberse hallado presente los tetzcucanos a la elección de Itzcohuatl
186-188
Capítulo XXXIV. De cómo Nezahualcoyotl partió de Calpullalpan y vino hacia la ciudad de Tetzcuco, donde se le juntó mucha gente y halló a Axayacatl, señor mexicano, que le aguardaba para darle un recado de parte del rey Itzcohuatl, su tío; y de otras cosas que le sucedieron
189-190
Capítulo XXXV. De cómo Motecuhzuma el primero, por otro nombre llhuicamina, siendo capitán general del pueblo mexicano, fue a Tetzcuco con una embajada del rey de Mexico, ItzcohuatI, y lo que en ella le sucedió que es capítulo de notar
190-195
Capítulo XXXVI. De cómo se vino a ver secretamente Nezahualcoyotl con Itzcohuatl, rey de Mexico, y volvió luego con sus gentes a la guerra; y cómo en ella murió Maxtla, emperador, quedando victoriosos los mexicanos y aculhuas, y fenecido el imperio tepaneco
196-198
Capítulo XXXVII. De cómo los tepanecas que habían huido a los montes se vinieron a ofrecer de paz a Itzcohuatl, y los recibió a su obediencia
199-200
Capítulo XXXVIII. De cómo los reyes Itzcohuatl y Nezahualcoyotl fueron contra los rebelados del reino de Aculhuacan, y de cómo los vencieron y redujeron a la obediencia de Nezahualcoyotl
200-201
Capítulo XXXIX. De cómo a Totoquihuatzin, señor de Tlacupan, nombraron ItzcohuatI y Nezahualcoyotl por el rey y le dio el señorío de Mazahuacan y todas las provincias comarcanas
201-202
Capítulo XL. De otras guerras que el rey Itzcohuatl, acompañado de Nezahualcoyotl rey de Tetzeuco, hizo en continuación de la conquista de su imperio
202-204
Capítulo XLI. De cómo el rey Nezahualcoyotl, viéndose en la posesión de su reino, comenzó a disponer las cosas de él con mucho concierto para su mayor conservación y guarda
204-206
Capítulo XLII. De la guerra que Itzcohuatl hizo a los de Xuchimilco, acompañado de Nezahualcoyotl, y a los de Cuitlahuac y Quauhnahuac; y de su muerte
206-209
Capítulo XLIII. De la elección de Motecuhzuma, primero de este nombre, llamado también llhuicamina, quinto rey mexicano
209-210
Capítulo XLIV. De la guerra que los mexicanos y tetzcucanos hicieron a los chalcas, y de cosas que en ella fueron sucediendo; y de un caso que se cuenta de un hijo de Nezahualcoyotl, que es muy de notar
210-214
Capítulo XLV. De cómo el rey Nezahualcoyotl se casó con una señora, hija del rey Totoquihuatzin de Tlacupan, de la cual hubo a Nezahualpilli, que fue el heredero de su reino, después de su muerte
214-217
Capítulo XLVI. De la muerte de Tlacateotl, rey de Tlatilulco, y sucesión de Quauhtlatohua en el mismo reinado, y de su muerte; y de algunas guerras que el rey Motecuhzuma tuvo contra otras gentes y provincias de esta Nueva España
218-219
Capítulo XLVII. Donde se dice el crecimiento que hicieron las aguas de esta laguna mexicana y el remedio de esta inundación; y de una hambre que tuvieron estos mexicanos, y guerras contra los chalcas
219-221
Capítulo XLVIII. De otras guerras que el rey Motecuhzuma y Nezahualcoyotl hicieron a otras provincias que sujetaron a su obediencia
221-223
Capítulo XLIX. De otras guerras que estos tres reyes hicieron, con que sujetaron gran parte de la tierra a su imperio
223-225
Capítulo L. De cómo Moquihuix, rey y señor de Tlatelulco, casó con hija de Tezozomoctli de Mexico, hermana de Tizoc, Axayacatl y Ahuítzotl, que fueron reyes mexicanos; y de la guerra de Chalco y otras cosas
226-228
Capítulo LI. Que prosigue el gobierno y reinado de Nezahualcoyotl, rey de Tetzcuco, y cosas particulares que se le atribuían
228-230
Capítulo LII. De las cosas en que el rey Nezahualcoyotl se mostraba más riguroso y justiciero
230-231
Capítulo LIII. De las rentas y gasto de casa que tenia el rey Nezahualcoyotl de Tetzcuco; y del concierto de sus audiencias y república, que es mucho de notar
231-234
Capítulo LIV. De la muerte del rey de Mexico Motecuhzuma llhuicamina, y de lo que dejó ordenado acerca de la elección de nuevo rey
234-237
Capítulo LV. De la elección del rey Axayacatl, sexto rey mexicano, y muerte de Totoquihuatzin, rey de Tlacupa, y principio de las disensiones entre este rey de Mexico y el de Tlatelulco, su cuñado
238-239
Capítulo LVI. De la muerte del rey Nezahualcoyotl de Tetzcuco, y nombramiento que hizo de su hijo Nezahualpilli; y cómo mandó callar su muerte, y por qué causa
240-241
Capítulo LVII. Del reino de Tetzcuco que se dice haber sido, en el tiempo de su gentilidad, igual a este de Mexico
242-243
Capítulo LVIII. Que prosigue el reinado de Axayacatl de Mexico, y de la guerra que tuvo con los tlatelulcas, donde fue muerto su rey Moquihuix, y sujetó su reino al mexicano
243-249
Capítulo LIX. De cómo el rey Nezahualpilli de Tetzcuco hizo palacios en que vivir y el de Mexico Axayacatl prosigue los hechos y guerras comenzadas, con ayuda de los dos reyes tepaneco y tetzcucano; y se dice la muerte de el señor de Xuchimilco y la causa de ella y de la de este dicho rey Axayacatl
249-251
Capítulo LX. De la elección de el rey Tizoc, séptimo rey mexicano, y de cosas sucedidas en su tiempo
252
Capítulo LXI. De cómo el rey Nezahualpilli de Tetzcuco hizo guerra a los huexotzincas, y las cosas notables que en ella hubo
253-254
Capítulo LXII. De el casamiento que hizo Nezahualpilli con una señora mexicana, sobrina de el rey Tizoc de Mexico; y de la muerte de este dicho rey mexicano, que fue muerto con hechizos
254-256
Capítulo LXIII. De la elección del rey Ahuitzotl, octavo del imperio mexicano y muerte de el de Tlacupan; y nombramiento que se hizo de su hijo Totoquihuatzin; y se dicen otras guerras y elecciones
257-259
Capítulo LXIV. Donde se dicen condiciones naturales del excelentísimo rey y monarca Nezahualpilli, de Tetzcuco, que son mucho de notar
259-261
Capítulo LXV. De cómo el rey Nezahualpilli mandó matar a Huexotzincatzin, su hijo, porque violó una ley puesta en palacio
261-263
Capítulo LXVI. Que prosiguen las cosas de el reinado de Ahuitzotl, rey de Mexico
263-265
Capítulo LXVII. De cómo Ahuitzotl hizo traer el agua de Coyohuacan (llamada acuecuexatl) con que se anegó la ciudad de Mexico. Y de la muerte que dio al señor de aquel pueblo porque le replicó y contradijo esta traída; y de su muerte
265-267
Capítulo LXVIII. De la elección y nombramiento de el gran emperador Motecuhzuma, segundo de este nombre, en este imperio mexicano
267-269
Capítulo LXIX. De lo que hizo Motecuhzuma, luego al principio de su reinado, en que mostró el valor que tenía
269-272
Capítulo LXX. Del origen y principio que tuvieron las guerras de los mexicanos con los de la provincia de Tlaxcallan
272-275
Capítulo LXXI. De cómo el rey Motecuhzuma, al segundo año de su reinado, hizo mover guerra contra los de Tlaxcalla, y lo que sucedió
275-278
Capítulo LXXII. De lo que el rey Motecuhzuma hizo cuando supo la muerte de su hijo Tlacahuepantzin en la guerra contra los de Tlaxcalla
278-279
Capítulo LXXIII. De una grande hambre que hubo en tiempo de este rey Motecuhzuma, y de lo que hizo para favorecer a sus gentes
279-281
Capítulo LXXIV. De cosas en que el emperador Motecuhzuma mostró su grandeza, y se dicen algunas costumbres suyas
282-284
Capítulo LXXV. De cómo Motecuhzuma hizo renovar el caño del agua en esta ciudad de Mexico; y se dice las guerras que tuvo con los de las provincias mixtecas, acompañado de los tetzcucanos y tepanecas
285-287
Capítulo LXXVI. De otras guerras y sucesos, y de un caso entre huexotzincas y chololtecas
287-290
Capítulo LXXVII. De cómo el rey de Tetzcuco, Nezahualpilli, se vido con Motecuhzuma; y las cosas que entre los dos pasaron acerca de la señal que apareció en el cielo, y cómo jugaron estos dos reyes a la pelota en comprobación de la venida de otras gentes
291-293
Capítulo LXXVIII. De otras guerras y acontecimientos habidos en estos tiempos que ya iban en su fin y acabamiento estos reinos y señoríos indianos; y de un dicho notable del rey Nezahualpilli, de ver una liebre que se entró en su palacio, con cosas prodigiosas de este tiempo
293-294
Capítulo LXXIX. De cómo el emperador Motecuhzuma hizo traer una piedra para los sacrificios, y lo que sucedió en su traída; y se cuentan algunas guerras que los tres reyes hicieron
294-296
Capítulo LXXX. De algunas cosas tocantes al reinado de Nezahualpilli, rey de Tetzcuco, y de su muerte que fue al quinceno año de el de Motecuhzuma, habiendo reinado más de cuarenta y cinco años
296-299
Capítulo LXXXI. Donde se dice cómo los mexicanos pasaron a las provincias de Honduras y Nicaragua, y se hicieron señores de toda aquella tierra
299-300
Capítulo LXXXII. De otras cosas sucedidas en estos últimos años del imperio de Motecuhzuma; y se dice cómo, aunque quiso sujetar la provincia de Tlaxcalla, nunca pudo; y un caso muy notable de un capitán tlaxcalteca llamado Tlalhuicole
300-302
Capítulo LXXXIII. De cómo los de el reino de Tetzcuco, luego que murió su rey Nezahualpilli, se juntaron para entregar el reino a Cacama, su hijo, que era el que le seguía en el reinado
303-305
Capítulo LXXXIV. De lo que Cacama hizo en Mexico y de cómo se fue Ixtlilxuchitl a la provincia de Metztitlan a hacer gente para defender la posesión del reino a sus hermanos
306-308
Capítulo LXXXV. De cómo Ixtlilxuchitl vino sobre Otumpa y sentó su campo a vista de los de Tetzcuco y Mexico; y encuentros que con unos y otros tuvo
308-310
Capítulo LXXXVI. De cómo Ixtlilxuchitl se concertó con sus hermanos, el rey Cacama de Tetzcuco y Coanacotzin y dividieron su señorío
310-311
Capítulo LXXXVII. De otras guerras hechas por el rey Motecuhzuma de Mexico y Cacama de Tetzcuco y Totoquihuatzin de Tlacupan
311-313
Capítulo LXXXVIII. De la manera con que se servía el rey Motecuhzuma en su comida y la gente que le asistía a ella, y audiencia que daba y pasatiempos de que gustaba en aquella ocasión
313-315
Capítulo LXXXIX. Donde se dice el excesivo número de mujeres que el gran rey Motecuhzuma tenía en su palacio; y se dice también haberse hecho preñadas de él a un tiempo muchas. De su corte, de su guarda y tributos
315-317
Capítulo XC. De las señales y pronósticos que hubo en esta Nueva España, antes de su conquista, que fueron anuncios de su fin y acabamiento
317-323
Capítulo XCI. De cómo por la misericordia de Dios se supo más de cierto en esta Nueva España la venida de los españoles y la fe de Jesucristo que traían, diez años antes que llegaran
324-328

VOLUMEN I • LIBRO TERCERO
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA 

compuesto por fray Juan de Torquemada 
de la Provincia de el Santo Evangelio en Nueva España
 
Capítulo
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Argumento de el Libro Tercero
329
Prólogo al Libro Tercero
331-332
Capítulo I. Cómo comenzaron su vida los indios naturales de esta tierra, comparados a todas las demás naciones de el mundo
333-335
Capítulo II. De las poblazones y ciudades, cuando hayan tenido su origen y principio
335-340
Capítulo III. De cómo en este indiano mundo, nuevamente descubierto, poblaban las gentes de algunas provincias e islas, y de su pacífica y quieta asistencia y morada
340-342
Capítulo IV. Cómo muchas gentes de estos reinos estaban pobladas, esparcida y derramadamente, y las causas porque lo usaron
342-345
Capítulo V. De las grandes poblazones que había en la Nueva España cuando los españoles entraron en ella. De sus muy grandes ciudades y ricos edificios y torres
345-347
Capítulo VI. Del origen y aumento de el señorío de los señores de Azcaputzalco, que vino a ser cabeza del imperio aculhua y tepaneco, en tiempo de Huehue Tezozomoctli, que mató a Ixtlixuchitl, rey y monarca de todas estas gentes y provincias de esta Nueva España, y se dice el asiento de su ciudad
347-349
Capítulo VII. De la poblazón de Tullan y su señorío
349-352
ORIGEN DE LAS POBLAZONES DE LA PROVINCIA DE TLAXCALLA, QUE FUERON LOS TEOCHICHIMECAS QUE ECHARON A LOS ULMECAS Y XICALANCAS DE AQUELLOS LUGARES Y SE HICIERON SEÑORES DE ELLOS
Capítulo VIII. Que trata de cómo los ulmecas, xicalancas y zacatecas, llegaron a poblar las tierras de Tlaxcallan, los cuales las poseyeron por mucho tiempo
353-354
Capítulo IX. Que trata de otras gentes, llamados teochichimecas, que vinieron en busca de los ya poblados en estas tierras de esta Nueva España
355-357
Capítulo X. Que trata de cómo estos teochichimecas desampararon el lugar de Poyauhtlan y pasaron adelante por mandamiento y ordenación de su dios Camaxtle; y se dice cómo se dividieron en dos partes, yendo los unos por las tierras de los chalmecas hacia el mediodía; y los otros hacia la parte del norte; y cómo muchos de ellos quedaron poblados en algunos sitios del camino que llevaron, en especial en Tullantzinco
357-360
Capítulo XI. De cómo fueron marchando estos teochichimecas hacia las tierras de Tlaxcallan por las faldas del volcán, siguiendo la parte de mediodía, y lo que en el camino les sucedió, y poblazones que fueron haciendo
360-363
Capítulo XII. De la guerra que hicieron los de los valles y comarcas de Huexotzinco a los teochichimecas que poblaron el sitio de Tlaxcallan, cuyo principal caudillo era Culhuacatecuhtli Quanez; y se dice cómo los tlaxcaltecas vencieron esta batalla y los medios que para vencerla tuvieron
363-368
Capítulo XIII. Donde se trata de la pacificación que estos tlaxcaltecas tuvieron, después de esta guerra dicha, con los huexotzincas, y se hicieron confederados con todas las demás naciones y provincias, y fueron prosiguiendo en sus poblazones por otras partes de la tierra
369-370
Capítulo XIV. Que prosigue el discurso de la poblazon del reino y provincias de Tlaxcallan y de la división que de él se hizo
370-371
Capítulo XV. De cómo mataron a Acatentehua, señor de la parte de Ocotelolco; y se dice cómo se introdujo en el reino y señorío Tlacomihua, hombre tirano, advenedizo de las partes de Cholullan que es de donde tiene origen la señoría y cabecera de Ocotelolco
371-375
Capítulo XVI. Del progreso y sucesión del señorío y cabecera de Tepeticpac después que Culhuacatecuhtli partió el reino con su hermano Teyohualminqui
375
FUNDACIÓN DE LA CABECERA Y SEÑORÍO DE QUIAHUlZTLAN, LLAMADA POR OTRO NOMBRE TLAPITZAHUACAN
376
DE LA CABECERA Y SEÑORÍA DE TIZATLAN, QUE COMÚNMENTE SE LLAMA XICOTENCATL
377-379
Capítulo XVII. Donde se trata de los mayorazgos y casas solariegas que estos señores tenían y cómo se fundaban; y los tributos y maneras de reconocimiento que los menores de estas familias hacían a las dichas casas
379-381
Capítulo XVIII. De la señoría de los totonacas y cómo comenzó y de los señores que tuvo
381-385
Capítulo XIX. De la ciudad de Cholulla, su sitio y poblazón, templos y altares
385-387
Capítulo XX. De la ciudad de Huexotzinco, y cómo la ha dedicado Dios para Casa de San Diego
387-392
Capítulo XXI. De la poblazón de Tepeacac y de otras muchas poblazones que había en esta tierra cuando los españoles entraron
392-394
Capítulo XXII. De la ciudad de Mexico, de su principio y fundación
395-398
Capítulo XXIII. De cómo creció y se ensanchó esta ciudad de Mexico; de sus edificios y número de gente cuando entraron en ella los españoles; y se declara este nombre: Mexico
399-402
Capítulo XXIV. De cómo se dividieron los tlatelulcas de los tenuchcas mexicanos y fundaron su parte en esta ciudad, haciendo cada parcialidad, barrio y mansión de por sí; y se confuta la razón de Acosta y Herrera acerca de estas divisiones
402-404
Capítulo XXV. De las casas y palacios del gran emperador Motecuhzuma; de sus jardines, bosques y recreaciones
405-408
Capítulo XXVI. De la insigne ciudad de Mexico después que la poblaron los españoles
408-415
Capítulo XXVII. De la insigne ciudad de Tetzcuco y casas y palacios del rey
416-418
Capítulo XXVIII. De la laguna mexicana y comarca de esta gran ciudad con sus sierras y montes
418-425
Capítulo XXIX. De otras muchas y grandes poblazones que había en este mundo nuevamente descubierto
425-426
Capítulo XXX. De la fundación de la Ciudad de los Ángeles, de su sitio y aumento
426-431
Capítulo XXXI. De la Villa de Carrión y Valle de Atrisco y su tierra
431-434
Capítulo XXXII. Que prosigue la materia del pasado y se dice la fertilidad de este Valle de Atrisco
434-436
Capítulo XXXIII. De la fundación de la Villa de Carrión y de su origen y principio, y cómo se fundó de españoles, y otras curiosidades de aquel tiempo
436-440
Capítulo XXXIV. De la fundación de la ciudad de Quauhtemallan
440-442
Capítulo XXXV. De la tempestad grande y espantosa que sobrevino a la ciudad de Quauhtemallan, por donde se dejó aquel sitio y pasó al que de presente tiene
442-446
Capítulo XXXVI. Que prosigue la relación de esta tempestad, y se dice lo que sobrevino a toda la comarca de esta sierra y dónde se hizo segunda poblazón
446-447
Capítulo XXXVII. De algunas poblazones de la gobernación de Quauhtemallan y de la fertilidad y bondad de la tierra
448
Capítulo XXXVIII. Del asiento y calidad de la ciudad de León y del Realejo, y de los nombres de los principales pueblos de la nación de Nicaragua
449-450
Capítulo XXXIX. El cual trata de la ciudad de Granada y de su muy hermosa laguna y de el río que de ella sale
450-452
Capítulo XL. Que cuenta donde moraron y de donde vinieron los indios de Nicoya y los de Nicaragua; y de las cosas que sus alfaquíes les dijeron
452-454
Capítulo XLI. De la provincia de Honduras y de sus poblaciones
454-458
Capítulo XLII. De el reino de Mechhuacan y de sus poblazones y abundancia
458-460
Capítulo XLIII. De el reino y provincia de Xalixco, que llaman la Nueva Galicia y de su tierra y de la de Zacatecas

 

VOLUMEN II

 [ Véase ficha ]

VOLUMEN II
MONARQUÍA INDIANA DE LOS VEINTE Y UN LIBROS RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA, CON EL ORIGEN Y GUERRAS DE LOS INDIOS OCCIDENTALES, DE SUS POBLAZONES, DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA, CONVERSIÓN Y OTRAS COSAS MARAVILLOSAS DE LA MESMA TIERRA
Advertencia
1-4

VOLUMEN II  LIBRO CUARTO 
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA 
compuesto por fray Juan de Torquemada de la Provincia 
de el Santo Evangelio de México

 
Capítulo
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Argumento de el Libro Cuarto
5
Prólogo al Libro Cuarto de la Conquista de México
7-11
Capítulo l. Del nacimiento de Fernando Cortés hasta el tiempo que pasó a las islas de La Española, y lo que en España y en el camino le pasó
13-15
Capítulo II. De lo que le sucedió a Cortés en Santo Domingo, y gracia que ganó con los que gobernaban; y de algunas prisiones que tuvo, y casamiento que hizo con Catalina Xuárez
15-18
Capítulo III. Del descubrimiento que hizo Francisco 
Hernández de Córdova de la tierra de Yucatán y costa de esta Nueva España. De encuentros que con los indios tuvo y de su muerte
19-21
Capítulo IV. De la jornada que Juan de Grijalva hizo a el nuevo descubrimiento de la tierra de Yucatán, que fue principio del que se hizo después de esta Nueva España; y cómo llegó a la tierra firme y lo que en ella le pasó
22-27
Capítulo V. Vuelta de Juan de Grijalva a Cuba y venida del capitán Christóbal de Olid en busca de Grijalva; y se dice la vuelta que da a Cuba sin encontrar con Grijalva y cómo Pedro de Alvarado va con las nuevas del descubrimiento de la tierra firme
28-30
Capítulo VI. De la segunda armada que Diego Velázquez hizo para la prosecución del nuevo descubrimiento de esta Nueva España; y cómo Fernando Cortés se partió con ella, y cosas que sucedieron en este despacho y partida
31-35
Capítulo VII. De cómo Fernando Cortés prosigue su viaje a Nueva España y prevalece contra los estorbos de Diego Velázquez que pretendían impedirle la jornada; y reparte su gente y nombra capitanes
35-39
Capítulo VIII. De una plática que el capitán Fernando Cortés hizo a su gente; y del principio de su navegación, y cómo llegó a Cozumel, donde tuvo noticia de Gerónimo de Aguilar y otros españoles, y les escribe
40-43
Capítulo IX. Castiga Fernando Cortés a unos marineros y viene Aguilar, y la manera como vino a poder de Fernando Cortés y de lo que en Cozumel ordenó y hizo destruyendo los ídolos de un templo donde hizo altar y levantó una cruz
43-46
Capítulo X. Que Gerónimo de Aguilar refiere todo lo que le sucedió en el tiempo que estuvo con los indios
47-49
Capítulo XI. De cómo pasó adelante Fernando Cortés y lo que le sucedió en Tabasco en los encuentros que tuvo con los indios, y el peligro grande en que estuvo
50-54
Capítulo XII. Que visita a Cortés el cacique de Tabasco y se hace amigo de los indios, y se da la razón por qué causa tomaron las armas contra los nuestros y se hicieron guerra, y que celebró allí el domingo de Ramos y se parte de ellos dejándolos hechos amigos
54-56
Capítulo XIII. De lo que hicieron los indios de las fronteras la primera vez que vieron navíos en su costa y aviso que de ello dieron al emperador Motecuhzuma; y lo que en este caso se resolvió
57-60
Capítulo XIV. De cómo aparecieron los navíos de Fernando Cortés en la mar y aviso que Motecuhzuma tuvo de ello, y lo que proveyó para más certificarse de el suceso; y creyendo que era el dios Quetzalcohuatl lo envió a saludar
60-66
Capítulo XV. Que dice la razón que trajeron a Motecuhzuma estos embajadores que fueron a recibir a Quetzalcohuatl
67-68
Capítulo XVI. De la llegada de Fernando Cortés a San Juan de Ulúa y cómo saltó en tierra y cosas que sucedieron; y se conoció la india que después de bautizada se llamó Marina
68-71
Capítulo XVII. Cómo se le va a dar aviso a Motecuhzuma de la llegada de Cortés, y de un presente que le envió muy de notar
71-74
Capítulo XVIII. Que se dice a Cortés, de parte de Motecuhzuma, que se vaya de la tierra, y se le da otro presente mayor que el pasado; y cómo porque no quiso lo dejaron los indios que visitaban y servían, y acuerda de mudar sitio para más asegurarse. Hace nombramiento de cabildo y renuncia los poderes de Diego Velázquez
75-79
Capítulo XIX. De cómo habiendo fundado Cortés la Villa Rica pasa a Cempoalla, y del recibimiento que se le hizo
79-83
Capítulo XX. Que Fernando Cortés y el señor de Cempoalla tratan la causa de la opresión de los totonaques; y hacen amistades, y se va Cortés a sus navíos
83-85
Capítulo XXI. De cómo Cortés fue a Chiahuitztlán y lo que allí le sucedió; y de la prisión que se hizo de unos mexicanos, y cómo soltó Cortés los dos de ellos y los envía a Motecuhzuma
86-89
Capítulo XXII. De la confederación que hacen los totonaques con Cortés y de una embajada que le envía a Motecuhzuma; y de la alteración que generalmente hubo en la Nueva España con la llegada de los españoles
89-92
Capítulo XXIII. De la fundación de la Villa Rica y embajada que Motecuhzuma envió a Cortés
92-94
Capítulo XXIV. De los procuradores que Fernando Cortés envía a los reinos de Castilla para que den las nuevas de este descubrimiento; y un presente que envía al emperador
94-96
Capítulo XXV. De un motín que se hizo contra Fernando Cortés y del castigo que ejecutó en los más culpados; y cómo echó a fondo los navíos de su armada y lo que hubo acerca de esto
96-100
Capítulo XXVI. Que Fernando Cortés comienza su viaje para Mexico y cosas que en el camino le suceden; y de las grandezas que Olintetl, señor de Xocotla, le cuenta de Motecuhzuma que son de notar
100-104
Capítulo XXVII. Determina el capitán Cortés venir a Mexico por la provincia de Tlaxcalla; y de una embajada que envió a la señoría de ella
104-107
Capítulo XXVIII. De cómo Motecuhzuma mandó a sus hechiceros y encantadores ir contra los españoles para que por medio de sus encantamentos y hechicerías los detuviesen y hiciesen volver a sus tierras
107-110
Capítulo XXIX. Que Fernando Cortés pasa adelante por consejo de los cempoalles; y de una cerca grande de piedra que vido; y de un reencuentro que tuvo con los otomíes de Tlaxcalla
110-112
Capítulo XXX. De una batalla que los castellanos tuvieron con los de Tlaxcalla y vuelta de dos de los mensajeros que habían ido a Tlaxcalla
112-114
Capítulo XXXI. De un desafío de un indio cempoalteca con otro tlaxcalteca que se llegó a vista de el ejército de la señoría de Tlaxcalla; y de una batalla que presentaron los tlaxcaltecas de más de ciento y cincuenta mil combatientes, y un presente arrogante que hicieron a los nuestros
114-117
Capítulo XXXII. De tres batallas que los castellanos tuvieron con los de Tlaxcalla, y otras cosas que con ellos sucedieron
117-122
Capítulo XXXIII. Que los de Tlaxcalla envían a espiar el ejército de Cortés; y que salió a la campaña y dio sobre los de Tzinpantzinco y castigó ciertas espías; y se vuelve Xicotencatl a Tlaxcalla
119-122
Capítulo XXXIV. Que los de Tzinpantzinco se ofrecieron de hacer amistad entre Cortés y los de Tlaxcalla; y el razonamiento que hizo a los soldados por el alboroto que entre sí había, y pechos alterados con que andaban
122-124
Capítulo XXXV. Que el rey de Mexico sabe las victorias de Cortés y le envía un gran presente; y que pelea otra vez con los de Tlaxcalla y le envían embajadores y se hace la paz; y las alegrías que se hicieron por ello
124-128
Capítulo XXXVI. Que se hace la confederación de Cortés y los tlaxcaltecas y que llega a Tlaxcalla; y lo que le dijeron los embajadores mexicanos, y embajada que recibe de el tetzcucano Ixtlilxuchitl
128-129
Capítulo XXXVII. Que Fernando Cortés entra en Tlaxcalla; el recibimiento que se le hizo y cosas que dentro pasaron
130-131
Capítulo XXXVIII. Que los de Tlaxcalla determinan de ayudar a Cortés en la jornada de Mexico; y que Diego de Ordás reconoció el volcán de Tlaxcalla, cosa para los indios muy admirable; y se nombran los capitanes tlaxcaltecas que acompañan a Cortés
132-134
Capítulo XXXIX. Que Fernando Cortés salió de Tlaxcalla y entró en Cholulla, y lo que allí le sucedió
134-137
Capítulo XL. Que los cholultecas confiesan que querían matar a los castellanos; y el castigo que Fernando Cortés hizo en ellos
137-140
Capítulo XLI. Que Motecuhzuma envía a decir a Fernando Cortés que vaya a Mexico y por otra parte le ponen temores, y él se pone en camino y no va por el que los mexicanos le llevaban ni por donde Ixtlilxuchitl le aguardaba; y que los castellanos se le quisieron amotinar, y lo que les dijo
140-142
Capítulo XLII. De cómo Ixtlilxuchitl viendo que Cortés no iba por Calpullalpa, donde le aguardaba, se vino a vista de la ciudad de Tetzcuco para encontrarse con él; y de cómo Fernando Cortés entró en Tetzcuco
142-144
Capítulo XLIII. De cómo Motecuhzuma envió un principal de su corte disimulado, para que pensasen los españoles que era el mismo emperador Motecuhzuma y conocer en el bien u mal que le hiciesen el pecho y intención de los castellanos
144-146
Capítulo XLIV. De cómo el emperador Motecuhzuma hizo junta de los sátrapas y nigrománticos y volvió segunda vez a despacharlos al camino por donde venía Cortés para que lo detuviesen con sus hechicerías y embustes
146-148
Capítulo XLV. Que Cortés prosigue su camino a Mexico por Amaquemecan, Ayotzinco y Cuitlahuac; y de cómo Cacama, rey de Tetzcuco, se encontró con él en Ayotzinco
148-150
Capítulo XLVI. Que Cortés parte para la ciudad de Mexico y el emperador Motecuhzuma le sale a recibir, y cómo se recibieron y las pláticas que entre ellos pasaron; y dejándolo aposentado en las casas de el rey Axayatl, su padre, se fue a su palacio y le vuelve a visitar y le hace un gran presente
150-153
Capítulo XLVII. De lo que el rey Motecuhzuma dijo a Cortés y lo que Cortés le respondió, y cosas que en esta vista pasaron
153-156
Capítulo XLVIII. Cómo Fernando Cortés pide licencia al rey Motecuhzuma para ver la ciudad y mercado y el templo mayor; y recaba licencia para hacer una capilla donde se dijese misa; y tuvo aviso de cómo los indios mataron a Juan de Escalante, su teniente, en la Vera Cruz o Villa Rica
156-158
Capítulo XLIX. Que Fernando Cortés envía teniente a la Vera Cruz y se determina aprender a Motecuhzuma
158-160
Capítulo L. Que habla Cortés con Motecuhzuma y lo lleva a su palacio a manera de preso; y del alboroto que hubo y cosas que en el discurso de esta prisión sucedieron
161-163
Capítulo LI. De algunas particularidades sucedidas durante la prisión de Motecuhzuma y de cosas en que mostró su muy grande y generoso pecho este excelentísimo monarca
163-165
Capítulo LII. De la liberalidad de este monarca y príncipe Motecuhzuma, y de un caso en que se mostraba severo con los suyos, y que Cortés le habló de la religión cristiana
165-168
Capítulo LIII. Que Cortés volvió a hablar a Motecuhzuma en el punto de la religión y lo que el rey le respondió; levantó en el templo mayor de los ídolos las imágenes del crucifijo y de la Virgen María, y de un milagro que sucedió en la falta de agua, este año
168-170
Capítulo LIV. Que haciendo juntar Fernando Cortés en el palacio de el rey Motecuhzuma a los sacerdotes y caballeros mexicanos les hizo una plática, persuadiéndolos la religión cristiana y es muy de notar
170-173
Capítulo LV. De lo que respondió el emperador Motecuhzuma a Cortés y lo que dijo a sus sacerdotes; y llegada de Quauhpopoca, señor de Nauhtla, y que Cortés le mandó quemar con otros, y echa grillos a Motecuhzuma y lo reprehende
173-176
Capítulo LVI. De cómo prendieron a Cacama, rey de Tetzcuco, por traición y lo trajeron a Mexico, donde su tío Motecuhzuma no quiso verle y lo entregó a Cortés y le dio garrote y fue puesto en su lugar otro hermano suyo, llamado Cuicuitzcatl
176-178
Capítulo LVII. De cómo Cuicuitzcatl entra en Tetzcuco y es recibido por rey, y de un saco que hace la gente de los castellanos en las trojes de cacao de Motecuhzuma
178-179
Capítulo LVIII. Que Motecuhzuma se resuelve en decir a Cortés que se vaya de sus reinos; y las causas que tuvo para decírselo, y lo que Cortés responde
180-182
Capítulo LIX. Que Pámphilo de Narváez viene a Nueva España con una armada que el adelantado Diego Velázquez hizo, y cómo llegó a la costa y echó el ejército en tierra y le prendieron los mensajeros y trajeron a Mexico
182-185
Capítulo LX. Que sabe Pámphilo cómo le llevaron sus mensajeros; Motecuhzuma le envía un gran presente a la costa y Cortés suelta los castellanos presos y se los envía a Narváez, y le escribe
185-186
Capítulo LXI. Que Fernando Cortés ofreció medios de paz a Narváez y los requerimientos que los suyos le hicieron y lo poco que con él valieron los medios que se ordenaban para la paz
187-189
Capítulo LXII. Que Pámphilo de Narváez embarca para Cuba al oidor Lucas Vázquez de Aillón y no acepta ningún partido con Cortés; y Cortés habla a su gente y la parte para ir contra él a la costa
189-192
Capítulo LXIII. Que Fernando Cortés sale a buscar a Pámphilo de Narváez; y Narváez parte en busca suya, aunque después se volvió a retirar a Cempoalla
192-195
Capítulo LXIV. Que Fernando Cortés prosigue su camino en busca de Pámphilo de Narváez y habla a su gente
195-197
Capítulo LXV. Que Fernando Cortés acometió a Pámphilo de Narváez y le venció y prendió y deshizo su ejército
197-199
Capítulo LXVI. De lo que sucedió después de la prisión de Pámphilo de Narváez; y cómo fue Cortés jurado por capitán general de todo el ejército
200-205
Capítulo LXVII. De cómo le fueron nuevas a Cortés de lo que pasaba en Mexico y vino al socorro con buen ejército; y lo que ordenó en la Vera Cruz y cosas que sucedieron en el camino
205-207
Capítulo LXVIII. Que Fernando Cortés llegó a Mexico y no quiso visitar a Motecuhzuma; y cómo los indios le comenzaron a combatir y eligen por su capitán a Cuitlahuac, hermano de Motecuhzuma
208-210
Capítulo LXIX. Que prosigue la guerra de Mexico; y aprieto en que los indios tenían puesto a Cortés, donde hay cosas de notar
210-212
Capítulo LXX. Que prosigue la batalla de los indios; y fin y muerte que tuvo este gran monarca y emperador Motecuhzuma a manos de los mexicanos
212-217
Capítulo LXXI. De cómo Fernando Cortés se sale de Mexico de noche no habiendo podido salir de día, y del peligro en que se vido y gente que le acometió
217-220
Capítulo LXXII. Que Cortés prosigue su retirada por la vuelta de Tlaxcalla, cargando siempre los mexicanos; y se dicen los españoles que en esta refriega quedaron muertos y presos, y otra gente que murió en las acequias
221-227
Capítulo LXXIII. De la batalla que en estos llanos de Aztaquemecan tuvieron los castellanos y mexicanos; y del recibimiento que se les hizo en Tlaxcalla
227-230
Capítulo LXXIV. Donde se dice el tiempo que nuestros españoles estuvieron en Mexico en paz y amistad de los indios y el que estuvieron en su enemistad y odio; las fiestas que hicieron los indios en Mexico y la pestilencia de viruelas; eligieron rey y senado y se dice de cómo luego murió y fue electo Quauhtemoc, último rey mexicano
231-232
Capítulo LXXV. Que la mayor parte de los castellanos requirieron a Fernando Cortés que se fuese a la costa de la mar; y la embajada de los mexicanos a los tlaxcaltecas; y diferencias que hubo entre Maxixcatzin y Xicotencatl el Mozo acerca del favor de los españoles
232-235
Capítulo LXXVI. Cómo Cortés, después que volvió de Mexico a Tlaxcalla, apercibe guerra contra la provincia de Tepeaca; matan los tepeacas muchos castellanos; escribe Cortés lo hecho hasta este tiempo y vence a los de Tepeaca
235-237
Capítulo LXXVII. Cómo Cortés envió socorro desde Tepeacac a los de Quauhquechollan, y después vino en persona a defenderlos y echó de la tierra los presidios mexicanos
238-241
Capítulo LXXVIII. De algunas entradas que los nuestros hicieron desde Tepeacac, y de cómo los indios de Tuchtepec mataron ochenta castellanos; y a instancia de los frailes franciscos se bautizó un señor de una cabecera o provincia
241-243
Capítulo LXXIX. De cómo Cortés determina hacer bergantines y envía a Martín López a Tlaxcalla a disponer esta fábrica; y se dice el mucho número de gente que tenía de su confederación
244-246
Capítulo LXXX. Que en Mexico alzaron por rey a Quauhtemoctzin, por muerte del rey Cuitlahuac, hermano de Motecuhzuma, que murió de viruelas; y lo que dijo a la nobleza mexicana y la muestra que Fernando Cortés tomó a su ejército en Tlaxcalla y muerte de Maxixcatzin
246-249
Capítulo LXXXI. Que los indios tlaxcaltecas dieron también su muestra en Tlaxcalla y que Fernando Cortés con el ejército comenzó a caminar
250-251
Capítulo LXXXII. Que Fernando Cortés llegó a Tetzcuco, hizo señor de la ciudad a Ixtlilxuchitl (que se llamó don Fernando) desposeyendo de el señorío de él a Cohuanacotzin, su hermano mayor, a quien le venía por legítima herencia; y la conjuración de Antonio de Villafaña
252-254
Capítulo LXXXIII. Del peligro en que se vio el ejército castellano en Itztapalapa, y de una batalla que tuvo Gonzalo de Sandoval con el ejército mexicano, y que en Tetzcuco juraron a don Fernando Ixtlilxuchitl
254-255
Capítulo LXXXIV. Que los bergantines se acabaron y llevaron a Tetzcuco, y alegría con que se recibieron
256-258
Capítulo LXXXV. Que los bergantines con gran industria se echaron en la laguna de Mexico
259-260
Capítulo LXXXVI. De algunas empresas que hizo Fernando Cortés en tierra de Mexico y Tetzcuco
261-263
Capítulo LXXXVII. Que Fernando Cortés sale en favor de los de Chalco y gana a Quauhnahuac lugar fortísimo en la Tlalhuica
263-265
Capítulo LXXXVIII. Que el rey Quauhtemoc habla a la nobleza mexicana y van a cobrar a Xuchimilco; y lo que hizo Fernando Cortés, y capitanes que nombró
265-268
Capítulo LXXXIX. Que Fernando Cortés dividió el ejército en tres partes y se comenzó el sitio de Mexico
268-270
Capítulo XC. Que en Mexico se determinaron de continuar la guerra, y las victorias que tuvo Fernando Cortés en la laguna y en las calzadas
270-276
Capítulo XCI. Que prosigue el cerco de Mexico y que muchos pueblos se fueron a ofrecer a Fernando Cortés
277-279
Capítulo XCII. De las entradas que Fernando Cortés hacía en Mexico y el gran número de gente que tuvo en su ejército
279-282
Capítulo XCIII. Cómo se prosigue el cerco de Mexico y cosas que van sucediendo; y se dicen valentías particulares de indios con la traición que los chinampanecas hicieron a los mexicanos
282-285
Capítulo XCIV. De la desgracia que sucedió a Fernando Cortés; y lo que los de Mexico celebraron la retirada de los castellanos
286-289
Capítulo XCV. De algunas provincias que se rebelaron contra Cortés y de casos dignos de memoria sucedidos en esta guerra
290-292
Capítulo XCVI. Que Fernando Cortés envió por bastimento a Tlaxcalla; y el valor que en este cerco mostraron las mujeres
292-294
Capítulo XCVII. De las entradas y retiradas que en Mexico hacía Fernando Cortés; y que se resolvió de asolar la ciudad
295-297
Capítulo XCVIII. Que prosigue lo del pasado y el mal estado en que se entendió que se hallaban los mexicanos
298-300
Capítulo XCIX. Que prosigue el cerco y retirada a Tlatelulco, y cómo quemaron los nuestros el templo que estaba en medio del mercado; y se dice cómo se señalaron este día algunos mexicanos
301-303
Capítulo C. Que se prosigue en combatir la ciudad de Mexico
303-307
Capítulo CI. Que se ganó Mexico y fue preso el rey Quauhtemoc
307-310
Capítulo CII. De cómo otro día, después de preso el rey Quauhtemoc, volvieron al barrio de Amaxac; y lo que en este lugar trataron indios y españoles
310-311
Capítulo CIII. Que Fernando Cortés despidió el ejército y hizo diligencia para hallar el tesoro de Motecuhzuma y dio tormento al rey Quauhtemoc
312-314
Capítulo CIV. Del fin y muerte que tuvieron el rey Quauhtemoc de Mexico y los otros dos de Tetzcuco y Tlacupan
315-317
Capítulo CV. De cómo feneció esta monarquía mexicana cuando estaba en su mayor pujanza; y se prueba en él, deberse a sólo Dios esta conquista hecha por Cortés y sus compañeros
317-320
Capítulo CVI. Cómo Dios destruyó a estas indianas gentes por los gravísimos pecados públicos que cometían, probado por profecías que parece que a la letra hablan de ellos
321-326

VOLUMEN II • LIBRO QUINTO 
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA 
compuesto por fray Juan de Torquemada de la provincia 
de el Santo Evangelio en Nueva España

 
Capítulo
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Argumento de el Libro Quinto
327-328
Prólogo al Libro Quinto
329-332
Capítulo I. Que trata de el primer gobierno y justicia que esta Nueva España tuvo en sus principios; y cómo Fernando Cortés fue el primer gobernador y justicia mayor de ella
333-334
Capítulo II. Que continúa el gobierno de estos reinos de esta Nueva España; y cómo el de Mexico quedó a dos oficiales reales por cierta ausencia de Cortés
335-340
Capítulo III. Que prosigue el gobierno de Gonzalo de Salazar y Peralmíndez Chirinos; y cómo ahorcaron a Rodrigo de Paz, primo de don Fernando Cortés y alguacil mayor de esta ciudad de Mexico
340-343
Capítulo IV. Que prosigue el gobierno de Gonzalo de Salazar y el fin que él y su compañero Peralmíndez tuvieron
344-347
Capítulo V. De cómo entró en el gobierno Luis Ponce de León, juez particular que vino a tomar residencia a Cortés, y de su muerte; y gobierno de Marcos de Aguilar y tras él Alonso de Estrada
347-350
Capítulo VI. De la primera Audiencia que vino a esta Nueva España, y el fin que a su majestad movió para enviarla
350-361
Capítulo VII. Donde se dicen parte de las causas que hubo para remover la gente de esta primera Audiencia y enviar de nuevo otros que continuasen en el gobierno
351-353
Capítulo VIII. Que se dice cómo fueron nombrados para esta Nueva España otro presidente y oidores, removiendo los primeros que estaban en ella; y se dice parte de las quejas y causas que hubo para esta remoción
354-355
Capítulo IX. De cómo llegó la segunda Audiencia a esta Nueva España; y de cosas que hizo en ella el presidente don Sebastián Ramírez de Fuen-Leal, obispo y presidente de Santo Domingo, y de otras cosas de memoria de este tiempo
355-358
Capítulo X. De la llegada de don Sebastián Ramírez de Fuen-Leal a esta Nueva España, y cosas que hizo en su gobierno
359-361
Capítulo XI. Que trata de don Antonio de Mendoza, primer virrey de esta Nueva España, y de cosas de su gobierno
362-366
Capítulo XII. De una muy solemne montería y caza que el virrey don Antonio de Mendoza, en un solo día, hizo; y una leona que los indios de Tetzcuco mataron en esta laguna mexicana: casos muy de notar
366-369
Capítulo XIII. Que prosigue el gobierno de el primer virrey de esta Nueva España, don Antonio de Mendoza
370-373
Capítulo XIV. De la venida de don Luis de Velasco, el primero, por virrey de esta Nueva España; e ida de don Antonio de Mendoza al Perú
373-380
Capítulo XV. Que prosigue el gobierno de don Luis y se dice su mucha cristiandad y humano estilo de proceder
380-383
Capítulo XVI. Que prosigue el gobierno de el virrey don Luis de Velasco, el primero, y de su muerte; y de la venida de el licenciado Valderrama por visitador de esta tierra
384-388
Capítulo XVII. De una carta para su majestad en favor de don Luis de Velasco, el segundo, escrita por el provincial y difinidores de esta provincia de el Santo Evangelio S. C. R. M.
388-389
Capítulo XVIII. De cómo por muerte de don Luis de Velasco, segundo virrey de esta Nueva España, gobernó la Audiencia y lo que sucedió en este gobierno
389-394
Capítulo XIX. De una carta que el provincial del santo evangelio escribió a su majestad, acerca del alzamiento que se decía había en tiempo del marqués del Valle S. C. R. M.
395-396
Capítulo XX. De la venida de don Gastón de Peralta, marqués de Falces, tercero virrey de esta Nueva España, y de lo que sucedió en su gobierno
397-402
Capítulo XXI. De la venida de don Martín Enríquez, quinto virrey de esta Nueva España; y de un encuentro que hubo entre los clérigos y frailes de san Francisco, sobre decir misa en Santa María la Redonda, en esta ciudad de Mexico
403-404
Capítulo XXII. Que prosigue el gobierno de don Martín Enríquez y cosas que hizo con él
405-410
Capítulo XXIII. Que prosigue el gobierno de el virrey don Martín Enríquez
410-411
Respuesta del provincial y difinidores de esta provincia del Santo Evangelio a una cédula real
411-414
Capítulo XXIV. Que prosigue el gobierno de el virrey don Martín, y se dice el aumento del repartimiento personal y otras cosas
414-416
Capítulo XXV. De la venida y gobierno de don Lorenzo Suárez de Mendoza, conde de Coruña, sexto virrey de esta Nueva España y de su muerte, en la cual gobernó la Audiencia hasta que vino el gobierno al arzobispo don Pedro Moya de Contreras
416-418
Capítulo XXVI. Del gobierno de don Álvaro Manrique de Zúñiga, séptimo virrey de esta Nueva España
418-420
Capítulo XXVII. De la venida de don Luis de Velasco, segundo de este nombre, octavo virrey de esta Nueva España
420-423
Capítulo XXVIII. De algunas cosas sucedidas por estos tiempos en las islas Filipinas y ciudad de Manila
423-426
Capítulo XXIX. De lo que el gobernador Gómez Pérez das Mariñas respondió al emperador japón a una embajada que le había enviado, con la cual fue el santo mártir fray Pedro Bautista, de la orden de San Francisco
426-427
Capítulo XXX. Donde se hace relación de una carta que el santo mártir fray Pedro Bautista escribió a la ciudad de Manila
427-432
Capítulo XXXI. De cómo determinó el gobernador de Manila de hacer jornada a las islas del Maluco, y lo que acerca de esto fue ordenado
432-434
Capítulo XXXII. Que prosigue la jornada del Maluco, y de cómo el gobernador dio principio en hacerla
435-437
Capítulo XXXIII. Que prosigue el suceso pasado de los chinos que se llevaron la galera real, donde habían muerto al gobernador Gómez Pérez das Mariñas
437-439
Capítulo XXXIV. De otras cartas que en razón de la materia pasada fueron enviadas de Manila a esta Nueva España
440
Carta del Japón
440-442
Otras cartas de otros reinos y señoríos del Japón
442
Carta de los japones que, antes que conociesen a Dios, eran religiosos en su modo gentílico
443
Capítulo XXXV. Que prosigue el gobierno del virrey don Luis de Velasco, el segundo
444-446
Capítulo XXXVI. De la venida de don Gaspar de Zúñiga y Acebedo, conde de Monte-Rey, nono virrey de esta Nueva España, y de algunas cosa sucedidas en su gobierno
446-448
Capítulo XXXVII. Relaciones de las cosas que han ido sucediendo en las provincias del Nuevo Mexico, después que fueron a poblarlas nuestros españoles, de que fue por general don Juan de Oñate
448-450
Carta de relación
450-451
Capítulo XXXVIII. Que prosigue la relación y jornada de las provincias de el Nuevo Mexico
452-454
Capítulo XXXIX. Que prosiguen las relaciones de el Nuevo Mexico
454
Carta
454-456
Capítulo XL. Donde se da fin a las relaciones de el Nuevo Mexico y se dicen en particular las cosas tocantes a sus moradores
456-461
Capítulo XLI. Donde se trata de la primera jornada que hizo al descubrimiento de la California el capitán Sebastián Vizcaíno, y de lo que le sucedió
461-464
Capítulo XLII. Prosigue la jornada y descubrimiento de las Californias, y cosas sucedidas en ella
464-467
Capítulo XLIII. Que trata de las congregaciones y juntas que se hicieron de estos indios en el tiempo del gobierno de este virrey, conde de Monte-Rey
467-472
Capítulo XLIV. Donde se trata de el alzamiento de los indios de Topia y lo que en él sucedió, como se verá por relación hecha de don Alonso de la Mota y Escobar, obispo de Tlaxcalla, que entonces lo era de Xalisco
472-476
Capítulo XLV. Donde se da principio a la jornada que Sebastián Vizcaíno hizo por este Mar del Sur, y del intento que hubo para hacerse el viaje y jornada del Cabo Mendocino, esta quinta vez que fue a descubrirse
476-477
Capítulo XLVI. En que se trata de cómo y por qué orden dispuso las cosas necesarias para hacer el dicho descubrimiento el conde de Monte-Rey, virrey de la Nueva España
477-479
Capítulo XLVII. En el cual se trata de cómo salieron de el puerto de Acapulco la nao capitana, llamada San Diego y la almiranta, llamada Santo Tomás y la fragata Tres Reyes, para hacer el descubrimiento, y de la derrota y camino que llevaron
479-481
Capítulo XLVIII. En que se trata de lo que hizo esta armada en la bahía de San Bernabé, que es en el Cabo de San Lucas y punta de la California, y de lo que allí se descubrió, y de la salida que de allí hizo esta armada
482-484
Capítulo XLIX. En que se trata lo que sucedió a esta armada desde que salió de la bahía de San Bernabé hasta llegar a la isla de Cerros
485-489
Capítulo L. En que se trata de lo que le sucedió a la nao capitana y fragata, hasta hallar a la nao almiranta, en la isla de Cerros; y de lo que a la almiranta le sucedió desde que salió de la isla de la Asumpción hasta encontrar con la capitana en la dicha isla
489-493
Capítulo LI. En que se trata de lo que sucedió a esta armada desde que salió de la isla de Cerros hasta llegar a la bahía de San Simón y Judas
493-497
Capítulo LII. De lo que sucedió en la bahía de San Simón y Judas y lo que se descubrió desde que salió de él la armada, hasta llegar al puerto de San Diego
497-500
Capítulo LIII. En que se trata de lo que le sucedió a esta armada desde que salió de el puerto de San Diego hasta llegar al puerto de Monte-Rey
500-504
Capítulo LIV. En que se trata de lo que esta armada hizo en este puerto de Monte-Rey, y de cómo se despachó a la almiranta de aviso a la Nueva España, y de la salida de él para el Cabo Mendocino
505-508
Capítulo LV. En que se trata de lo que le sucedió a la capitana y fragata, desde que salieron del puerto de Monte-Rey hasta llegar al Cabo de San Sebastián, que es más adelante del Cabo Mendocino
508-510
Capítulo LVI. En que se trata de lo que sucedió a la nao capitana, desde que se apartó de el Cabo de San Sebastián, para venir a la Nueva España, hasta llegar a las islas de Mazatlan
511-513
Capítulo LVII. En el cual se trata de lo que sucedió a esta nao capitana en este puerto de Mazatlan, y de la salida de él y de cómo entró en el puerto de Acapulco
513-516
Capítulo LVIII. De lo que se hizo en este puerto de Acapulco y de lo que sucedió a la nao almiranta hasta llegar a él, y de lo que sucedió a la fragata y de el despedimiento de la gente y venida a Mexico
516-519
Capítulo LIX. Que da fin a el gobierno de el conde de Monte-Rey, virrey de esta Nueva España
519-520
Capítulo LX. De la venida de don Juan de Mendoza y Luna, marqués de Montes-Claros, décimo virrey de esta Nueva España y de cosas de su gobierno, y se cuenta una tempestad que hubo en la ciudad de Lima, en el Perú
521-525
Capítulo LXI. Relación de el alzamiento que los chinos sangleyes hicieron en la ciudad de Manila, el año de mil seiscientos y tres
525-530
Capítulo LXII. Que prosigue el motín y alzamiento en la ciudad de Manila, y se dice el fin que tuvo
530-534
Capítulo LXIII. De la venida de el licenciado Landeras de Velasco que vino por visitador de la Audiencia de este Reino, y otras cosas
534-535
Capítulo LXIV. De la jornada y nuevo descubrimiento que el capitán Pedro Fernández de Quirós hizo a la parte austral e incógnita, en este año de mil seiscientos y cinco, en demanda de las islas que llaman de Salomón
535-539
Capítulo LXV. Que prosigue la jornada y descubrimiento de las islas y tierras de la parte austral y mediodía
539-541
Capítulo LXVI. Que prosigue la misma jornada y descubrimiento; y cuenta una refriega que nuestros castellanos tuvieron con ciertos isleños
542-547
Capítulo LXVII. Que prosigue la jornada y cuenta el fin de la refriega que los nuestros tuvieron con los isleños ya dichos; y se dice el valor y esfuerzo de uno de ellos, que entre los demás se señaló y aventajó mucho
547-551
Capítulo LXVIII. Que prosigue el descubrimiento de las islas australes y se dice las que vieron en muchas y muy buenas propriedades
552-555
Capítulo LXIX. Donde se da fin a la relación de esta jornada y se dice una refriega que tuvieron los nuestros con los isleños de la Vera Cruz, donde mataron a el rey de ellos, y se dice la abundancia de la tierra
555-560
Capítulo LXX. De el nombramiento que segunda vez se hizo en don Luis de Velasco, segundo de este nombre, onceno virrey de esta Nueva España, donde a el presente gobierna; y de unos cometas que aparecieron pocos días antes que le viniese esta nueva
560-565
Capítulo LXXI. De el martirio de un santo japón, llamado León, en el reino de Satzuma, colegido de las cartas que los religiosos de Santo Domingo, que allí residen, han enviado a la isla de Luzón, a los religiosos de la misma orden
565-571
Capítulo LXXII. De una persecución de el reino de Figén, según relación de el padre fray Alonso de Mena, de la orden de Santo Domingo, que se halló presente a todo
571-573
Capítulo LXXIII. De el martirio de unos santos japones del reino de Fingo
573-575
Capítulo LXXIV. De el nombramiento que se hizo de el arzobispo de Mexico, don García Guerra, duodécimo virrey de esta Nueva España; y de el marqués de Salinas don Luis de Velasco, de presidente de el Consejo Real de Indias. Muerte de el dicho arzobispo y venida de el marqués de Guadalcázar, por decimotercio virrey de esta tierra

 

VOLUMEN III

Véase ficha ]

VOLUMEN III • PRELIMINARES
MONARQUÍA INDIANA DE LOS VEINTE Y UN LIBROS RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA, CON EL ORIGEN Y GUERRAS DE LOS INDIOS OCCIDENTALES,
DE SUS POBLAZONES, DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA, CONVERSIÓN 
Y OTRAS COSAS MARAVILLOSAS DE LA MESMA TIERRA
Tabla de correspondencias
5-6
Los autores que se citan
en los volúmenes tercero y cuarto
7-10
 
VOLUMEN III  LIBRO SEXTO
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA
compuesto por fray Juan de Torquemada de la Provincia 
de el Santo Evangelio de México
 
Capítulo
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Argumento de el Libro Sexto
11-12
Prólogo al Libro Sexto
13-16
Capítulo I. De cómo en el ánima del hombre hay un principio natural que le inclina a buscar a Dios, aunque no con acto distinto sino confuso
17-20
Capítulo II. Donde se prueba haber Dios al cual el hombre, naturalmente, se inclina
20-23
Capítulo III. Cómo los hombres no pueden vivir sin reconocer algún dios falso o verdadero, por cuanto el principio natural que hay en él (que es la voluntad y apetito) le incita a ello
23-26
Capítulo IV. De cómo, aunque los hombres tienen natural inclinación a Dios, no todos han sentido ser uno solo, por haber tenido muchas naciones ser muchos dioses; y cuáles los han imaginado y considerado los antiguos
27-28
Capítulo V. Que trata de cuando tuvo principio la idolatría en el mundo; y de la maldad de los primeros hombres de aquel siglo antes de el Diluvio
28-37
Capítulo VI. Cómo después de el Diluvio prosiguió en el mundo la maldad y pecado de la idolatría, extendiéndose por él casi universalmente, y de cómo se halló muy en su punto en estos indios occidentales
37-42
Capítulo VII. Cómo los gentiles desta Nueva España creían ser dioses muchos hombres encantadores, por embustes que hacían; y del origen fabuloso que algunos tuvieron
42-43
Capítulo VIII. De cómo aunque todos los gentiles, así antiguos del viejo mundo, como los modernos de este nuevo, han seguido este error de adorar hombres por dioses, no les ha faltado conocimiento de que hay dioses supremos de cuya potencia procedía el ser y vida
43-44
Capítulo IX. Que trata de la causa por que Dios reprueba a los hombres y los deja caer en tantas cegueras y abominaciones
44-46
Capítulo X. De cómo Dios castiga pecados con pecados
46-49
Capítulo XI. Que trata cómo por haberse apartado la ciega gentilidad de Dios los ha privado de su gracia
49-50
Capítulo XII. Del principio de la idolatría, después del Diluvio; y cómo lo primero que adoraron las gentes fue el sol y la luna y las estrellas; y que este modo de dioses fue muy honrado y venerado, en estas partes de las Indias, de los indios gentiles que las poseyeron
51-53
Capítulo XIII. De cómo la ciega gentilidad adoró por dioses cosas vivísimas; y se prueba con ellas el castigo grande que fue dejarlos caer en tan grandes y detestables errores
54-55
Capítulo XIV. De los lugares donde ponían los antiguos estos animales que adoraban por dioses, y de la honra que se les hacía en sus obsequias y entierros
56-57
Capítulo XV. De cómo no sólo las naciones antiguas de los gentiles dividieron sus falsos dioses en clases y órdenes superiores e inferiores, sino también los de estas Indias Occidentales; y de cómo los repartieron en sus oficios y prerrogativas
58-59
Capítulo XVI. De la multitud de dioses que tuvo la gentilidad, así los antiguos idólatras como éstos nuevamente descubiertos en estas Indias Occidentales de la Nueva España y Pirú
59-62
Capítulo XVII. De los dioses que adoraban los indios de la Isla Española y todos los de las islas comarcanas y otras provincias
63-64
Capítulo XVIII. Cómo erigían sus dioses estas gentes de estas islas; y cómo ha sido costumbre antigua del demonio hablar y darse a conocer en árboles y otras plantas a los hombres
64-66
Capítulo XIX. Que trata de los dioses Ometecuhtli y Umecihuatl, por otro nombre llamados Citlalatonac y Citlalicue, y de su lugar y asistencia, según lo sentían estos mexicanos
66-68
Capítulo XX. Que trata de el dios Tescatlipuca y de los atributos que le aplicaban, y cómo fue éste el que los antiguos gentiles llamaron Júpiter
68-71
Capítulo XXI. Donde se trata de el dios Huitzilupuchtli, llamado de los antiguos, Marte; muy querido y celebrado de estas gentes indianas, en especial de mexicanos; y se dicen embustes de el demonio, mezclados con misericordias de Dios; y de cómo fingió nacer de mujer
72-75
Capítulo XXII. Donde se trata del dios Paynal, que fue la diosa Bellona de los antiguos
75-76
Capítulo XXIII. Donde se trata del dios Tlalocatecuhtli, llamado Neptuno de los antiguos, dios de las aguas; y de otros dioses sus compañeros; y de los errores de estos indios acerca de estos dioses
76-81
Capítulo XXIV. Del dios Quetzalcohuatl, el cual tuvieron estas gentes indianas por dios del aire, y se dicen muchas cosas que le atribuyeron
81-87
Capítulo XXV. De la diosa Centeutl, por otro nombre Tonacayohua, dicha de los antiguos Ceres
87-88
Capítulo XXVI. De los dioses de la provincia de Quauhtemallan, y de el dios llamado Exbalanquen
88-91
Capítulo XXVII. De cómo estas naciones indianas adoraron al sol, llamado de ellos Tonatiuh, y de los antiguos gentiles Apolo
91-92
Capítulo XXVIII. De los dioses Xiuhtecuhtli, abogado de el fuego, llamado Vulcano, Iyacatecuhtli, dios de los mercaderes, llamado Mercurio
93-94
Capítulo XXIX. De Tezcatzoncatl, celebrado dios de el vino por estas gentes indianas, llamado de otros gentiles Baco
95-96
Capítulo XXX. Del dios Nappatecuhtli de los petateros o oficiales de hacer esteras; y de los dioses de los lapidarios y otros
97-98
Capítulo XXXI. De la diosa llamada Cihuacohuatl, por otro nombre Quilaztli, que en común adoraban estas gentes indianas, que parece ser la primera mujer del mundo
98-99
Capítulo XXXII. De la diosa Tlazolteutl, llamada de los antiguos Venus
100-101
Capítulo XXXIII. De los dioses que tenían los de las provincias de Paria, Cumana, Venezuela y Santa María y otras sus convecinas
101-102
Capítulo XXXIV. De los dioses lares que estas gentes indianas tenían, llamados Tepictoton
103-104
Capítulo XXXV. Donde se dice y declara el origen y principio que tuvieron las imágenes en el mundo, y del tiempo que comenzaron las estatuas y simulacros del demonio
104-107
Capítulo XXXVI. Donde se dice el intento del demonio en haber usado de estatuas y simulacros en el mundo; y de cuán antiguo engaño ha sido el haberse disfrazado en diferentes formas para engañar a los hombres. Y cómo la primera imagen fingida se mostró en el paraíso
108-110
Capítulo XXXVII. De cómo los antiguos y modernos gentiles de estas Indias pintaban y figuraban las estatuas de sus dioses; y el intento que tenían en variar sus pinturas
110-113
Capítulo XXXVIII. De cómo estos indios mexicanos hacían y formaban la estatua de su mayor dios, llamado Huitzilopuchtli, de varias y diferentes semillas
113-115
Capítulo XXXIX. Donde se confutan los errores de los idólatras pasados de esta Nueva España; y se dice su ceguera y confesamos un solo Dios, el cual comprehende todo lo que falsamente se atribuye a los falsos dioses
116-117
Capítulo XL. Del aborrecimiento grande que Dios ha tenido y tiene a la idolatría; y de la pena particular con que el demonio es castigado por haberla introducido en el mundo y enseñádola a los hombres
117-120
Capítulo XLI. De lo que estos indios tenían y creían acerca de sus dioses o demonios y de la creación del primer hombre
120-121
Capítulo XLII. De cómo fue criado el sol, y de la muerte de los dioses según mentirosamente estos indios lo creían
121-122
Capítulo XLIII. De cómo Tezcatlipuca apareció a un su devoto y lo envió a la casa de el sol
122-123
Capítulo XLIV. De la creación de las criaturas, especialmente del hombre, según los de Tetzcuco
123-124
Capítulo XLV. De cómo dicen decendió de el cielo Tetzcatlipuca, y persiguió a Quetzalcohuatl hasta la muerte; y de lo que el rey Nezahualpilli de Tetzcuco sintió de sus dioses, y otras cosas
124-126
Capítulo XLVI. De la manera que tenían en orar y por qué pintaban a sus dioses tan feos
126-127
Capítulo XLVII. De lo que tenían por demonio, y de cómo les aparecía algunas veces; y qué sentimiento tuvieron de el ánima
127-128
Capítulo XLVIII. De muchos agüeros y supersticiones que los indios tenían
129-131
 
VOLUMEN III • LIBRO SÉPTIMO 
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA
compuesto por fray Juan de Torquemada de la Provincia 
de el Santo Evangelio de México
 
Capítulos
Páginas
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Argumento de el Libro Séptimo
133-134
Prólogo al Libro Séptimo
135-136
Capítulo I. De cómo le es natural al hombre ofrecer a Dios sacrificio, de la misma manera que le es natural su conocimiento y la inclinación a él
137-141
Capítulo II. Que trata la antigüedad de el sacrificio, y se prueba haber sido Adán el primero que sacrificó en el mundo
141-145
Capítulo III. Donde se dice que aunque el sacrificio es al hombre natural, no lo son las cosas de que se ofrece, ni son unos los modos con que son los sacrificios ofrecidos
145-146
Capítulo IV. De cómo en los primeros tiempos de el mundo los primeros y antiguos gentiles sacrificaron a sus dioses yerbas y flores, sin hacer otro ningún género de sacrificio
146-147
Capítulo V. De cómo los sacrificios se vinieron a convertir y conmutar en muertes de animales, habiendo sido antes caso enorme y no usado ni permitido
147-148
Capítulo VI. De cómo se comenzaron los sacrificios de animales y cosas vivas; y de algunos que en particular se ofrecían a particulares dioses
149-150
Capítulo VII. De algunas razones motivas que tuvieron los gentiles de sacrificar diversos animales a diversos dioses
151-152
Capítulo VIII. Donde se dice la modificación de estos sacrificios en la gente pobre; y cómo se solían fingir las cosas animadas con las inanimadas, así entre los gentiles antiguos, como entre estos modernos indianos
152-154
Capítulo IX. De otros sacrificios de viandas y comidas que así los gentiles antiguos como estos modernos indios usaban
154-155
Capítulo X. De cómo fue muy ordinario ofrecer en los sacrificios de los gentiles vino
155-156
Capítulo XI. Donde se dice el origen y principio que las naciones de el mundo tuvieron en sacrificar hombres, y cómo fue esta invención introducida por demonio
157-160
Capítulo XII. Que prosigue la materia de los sacrificios antiguos en los cuales se sacrificaban hombres a los demonios
161-162
Capítulo XIII. Donde se prosigue la materia de los sacrificios, y se prueba su antigüedad y general uso entre los gentiles, y no ser contra la ley natural ofrecer a Dios los hijos en sacrificio, siendo por él pedidos
162-166
Capítulo XIV. De cómo los españoles y andaluces sacrificaron hombres a los demonios, a los cuales adoraban por dioses
166-168
Capítulo XV. De cómo los del pueblo de Dios también cayeron en esta ceguedad de ofrecer sangre humana y sus propios hijos al demonio
168-171
Capítulo XVI. Donde se trata de la inclinación grande que los judíos tenían a la idolatría, y se dan las razones por qué fueron a ella tan inclinados
171-173
Capítulo XVII. De cómo estas gentes de esta Nueva España sacrificaron hombres al demonio, y se dice el origen de este sacrificio entre ellos
174-175
Capítulo XVIII. De otro sacrificio que estos indios hacían, de desollar los sacrificados, y se declara su antigüedad y origen
176
Capítulo XIX. De cómo se hacía el sacrificio de hombres que eran muertos en servicio del demonio
177-178
Capítulo XX. De otras maneras de sacrificio que estos indios tenían
179-180
Capítulo XXI. De cómo sacrificaban niños a los demonios haciéndoles morir de diferentes maneras
180-182
Capítulo XXII. Donde se dicen y declaran los lugares de los sacrificios
183
VOLUMEN III • LIBRO OCTAVO 
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA
compuesto por fray Juan de Torquemada de la Provincia 
de el Santo Evangelio de México
 
Capítulos
Páginas
PDF
Argumento de el Libro Octavo
185-186
Prólogo al Libro Octavo
187-188
Capítulo I. Donde se dan las razones por qué mandó Dios que le fuesen edificados templos
189-192
Capítulo II. Del lugar que daba la gentilidad a los templos, y cómo lo describe y determina el Filósofo
193-194
Capítulo III. De la forma y rostro de los templos, y cómo los sentaban los antiguos; y se forman según sus cuatro partes, que fue como se hallaron en esta Nueva España
194-196
Capítulo IV. De la diversidad y formas diferentes de templos que ha habido en el mundo entre diversas y varias naciones
196-199
Capítulo V. Cómo los antiguos edificaron templos y altares en lugares altos y escabrosos; y cómo estos indios, de esta Nueva España y Pirú, los usaron
199-205
Capítulo VI. En el cual se prueba, con lugares de escritura, el intento pasado; y cómo estos indios, sobre todas las naciones del mundo, tuvieron este uso de edificar templos y levantar altares en las sierras y cumbres altas
205-207
Capítulo VII. De diversos lugares donde los antiguos gentiles edificaban templos a sus dioses y los intentos que para ello tenían y las formas y hechuras de ellos
207-210
Capítulo VIII. De los templos que había en la Isla Española; y de cómo, por razón de no ser muy dados los de aquellas islas a la idolatría, no usaban de templos sumptuosos
210-211
Capítulo IX. De los muchos y sumptuosos templos que había en la Nueva España y de la forma con que se edificaban
211-214
Capítulo X. Que trata del intento que el demonio pudo tener para dar orden cómo entre estos indios occidentales hubiese esta manera de templos, no habiéndose usado entre ningunas naciones del mundo
214-216
Capítulo XI. Del sumptuoso y magnífico templo que en esta ciudad de Mexico había dedicado al dios Huitzilupuchtli, y de otros menores que en su contorno había
216-220
Capítulo XII. Donde se dicen los nombres de los dioses que en los templos y capillas menores se reverenciaban, y se particularizan sus asientos y lugares, y los días en que ellos celebraban fiesta; y algunas casas y salas particulares de habitación y penitencia
220-223
Capítulo XIII. De otros edificios y templos que había dentro de este cuadro y templo principal de Mexico, y se va continuando la materia de el pasado
223-226
Capítulo XIV. Donde se prosigue la cuenta de las muchas mansiones, templos y capillas que en el gran cuadro de este célebre templo mexicano había
226-229
Capítulo XV. De otros edificios particulares de este templo mexicano, y de una piedra que en el patio de él había, en la cual ataban y peleaban cautivos, que era el sacrificio gladiatorio, que es muy de notar
229-231
Capítulo XVI. De otras capillas y cúes que en el cuadro de este templo había, con otras cosas de notar
231-233
Capítulo XVII. Del templo de la diosa Juno en la provincia de Siria y de su aplicación en lo que era semejante al de Mexico; y de cómo ha sido costumbre antigua en los templos, jardines y lugares para animales y aves; y de cómo el demonio quiso imitar en este templo la forma del de Salomón en el Sancta Sanctorum
233-238
Capítulo XVIII. De la muchedumbre de templos que hubo en esta Nueva España, y de cómo esta nación indiana se aventajó a todas las del mundo en el crecido y aventajado número de ellos
238
Capítulo XIX. Del ornato y riquezas de los templos de esta Nueva España y Pirú
239-242
Capítulo XX. De las rentas y fábrica de los templos de estos indios occidentales
242-244
Capítulo XXI. De las rentas decimales y primiciarias, y de cómo han sido en todo tiempo usadas y se usaron entre los indios de esta Nueva España, y de presente se acostumbran
244-246
Capítulo XXII. De las presagiones y dedicaciones de los templos
247-248
Capítulo XXIII. De los adornos y enramamientos de los templos
248-249
VOLUMEN III • LIBRO NONO 
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA
compuesto por fray Juan de Torquemada de la Provincia 
de el Santo Evangelio de México
 
Capítulos
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Argumento de el Libro Nono
251-252
Prólogo al Libro Nono
253-254
     
Capítulo I. Donde se declara la etimología del nombre de sacerdote; y se dice ser necesarios los sacerdotes para el culto divino, y en quién tuvo origen y principio este oficio, y cómo fue corriendo por todas las naciones y edades del mundo
255-256
Capítulo II. De las dignidades y órdenes de sacerdotes y ministros que hay en el estado evangélico
256-258
Capítulo III. De los ministros de el demonio que servían en sus casas y templos entre los idólatras
259
Capítulo IV. De cómo estos indios occidentales fueron semejantes a los antiguos idólatras en las elecciones y distinciones de ministros superiores e inferiores, y se declara el nombre de pontífice
260-262
Capítulo V. De otros sacerdotes que había en esta Nueva España, y su elección
262-263
Capítulo VI. De otras dignidades y ministros que tuvieron estas gentes idólatras
263-265
Capítulo VII. De los sacerdotes y pontífice que se elegía en la provincia y señorío de los totonacas; y del modo de su elección y preeminencia y de su manera de consagración, casi semejante en la confección del olio a la de el sacerdote sumo de la ley antigua, que fue engaño muy notable de el demonio
266-267
Capítulo VIII. De los sacerdotes que se elegían a la diosa Cinteutl, que eran como monjes segregados y apartados de los demás, de su dignidad y vida
267-268
Capítulo IX. De los capellanes perpetuos que los de la provincia de Teohuacan tenían en los templos, y de su modo de religión y vida
268-270
Capítulo X. De otras dignidades a cuyo cargo estaban las cosas de el servicio de los templos
271-272
Capítulo XI. De otros muchos ministros que había en los templos de los mexicanos que servían como sacristanes
272-273
Capítulo XII. De otros ministros de los templos que servían en otros oficios exteriores, y de cómo éstos eran doctrinados
273-274
Capítulo XIII. De cómo se ofrecían los niños a los templos y a las escuelas y gimmasios que estaban junto a ellos, y de lo que les enseñaban; y se refutan los vicios antiguos que en semejantes congregaciones se usaban en repúblicas antiguas
275-276
Capítulo XIV. De las mujeres que servían en los templos, que eran a manera de vírgines vestales antiguas, y de lo que hacían y cosas en que se ocupaban
276-280
Capítulo XV. De dos diferencias de mujeres que asistían en el templo y tabernáculo de Dios en su pueblo de Israel, y de cómo fue corriendo esta costumbre hasta la venida de Cristo nuestro señor; y se concluye haber usurpado el demonio esta manera de religión para la falsa suya, así entre los gentiles antiguos como entre estos modernos occidentales
281-285
Capítulo XVI. De lo que se ha podido colegir y hallar del modo del sacerdocio de los reinos de el Pirú y sus ministros
286-287
Capítulo XVII. De cómo el agorar y adivinar era de el oficio sacerdotal y muy estimado en todos, así antiguos como modernos gentiles de esta Nueva España
288-293
Capítulo XVIII. De la autoridad, estimación y crédito de el sacerdocio, y la opinión en que los sacerdotes han estado entre todas las naciones del mundo, entre los cuales se nombran estos de esta Nueva España
293-298
Capítulo XIX. Cómo la dignidad real y el sacerdocio anduvieron juntos en otros tiempos y naciones del mundo, y se halló en los primeros mexicanos
298-300
Capítulo XX. De cómo ha sido costumbre del demonio constituir ministros para mejor introducir sus errores y engaños, tomando motivo de lo que Dios ha hecho en las edades y tiempos antiguos
300-302
Capítulo XXI. Que prosigue la materia del pasado; del intento que el demonio ha tenido en tener sacerdotes y ministros, por los cuales más fácilmente ha traído a sí las gentes y las ha engañado, para servirse de ellas; y se prueba este su engañoso intento en los indios de esta Nueva España a islas convecinas
302-303
Capítulo XXII. De cómo la institución de los sacerdotes ha sido para que se ocupen en sacrificar a Dios, ora sea falso ora verdadero, conforme vivían desengañados o engañados los hombres; y de la primera parte deste oficio, que es hacerle de animales y otras cosas
303-304
Capítulo XXIII. Donde se trata de cómo aunque el oficio de los sacerdotes y de los otros ministros eclesiásticos antiguamente fue tener cuidado de los sacrificios que en los templos se hacían, era también su oficio ordinario cantar loores y alabanzas al Dios que adoraban y conocían
305-307
Capítulo XXIV. De la diligencia que ponían los sacerdotes gentiles, así antiguos como modernos de esta Nueva España, en ofrecer los sacrificios a sus dioses
308-310
Capítulo XXV. De las penitencias y ayunos que alguna vez hacía el sumo sacerdote y por qué causas
310-311
Capítulo XXVI. De la mucha limpieza y castidad que el estado sacerdotal incluye en sí, y de cómo en todas lanaciones gentílicas se preciaron los sacerdotes de castos, y es una de las condiciones necesarias para ofrecer los sacrificios
311-314
Capítulo XXVII. De los sacerdotes epulones (u de los convites que entre estas gentes indianas había) que fueron muy celebrados entre los romanos
314-316
Capítulo XXVIII. Del adorno y vestiduras de los sacerdotes de que ordinariamente andaban vestidos, y de los particulares aderezos con que se engalanaban los días festivos y de Pascua; y se dicen las causas por qué conservaban el cabello y la tizne
316-318
Capítulo XXIX. De la diferencia que los sacerdotes de esta Nueva España hicieron a los antiguos de otras naciones, y cuánto más castos y honestos fueron éstos que aquéllos, siendo todos ministros de el demonio, a un mismo culto dedicados
318-320
Capítulo XXX. Donde se trata de cierta manera de religión con que el dios Tezcatlipuca era servido por gente consagrada a él, y de la manera que eran ofrecidos de sus padres los mancebos o doncellas que le consagraban
321-322
Capítulo XXXI. De otra más estrecha manera de religión con que el dios Quetzalcohuatl era servido de mancebos y doncellas, y de cómo se las consagraban
322-323
Capítulo XXXII. De la plática y exhortación que a estos mancebos y doncellas hacían deudos y parientes más ancianos y viejos, para inclinarlos al cumplimiento de el voto con que sus padres los ofrecían a estos falsos dioses
323-325
Capítulo XXXIII. De la pena y castigo con que los sacerdotes gentiles castigaban a los inobedientes a los mandamientos eclesiásticos la cual es muy semejante a la que, en este estado de gracia, usa la iglesia, que se llama excomunión
325-328
Capítulo XXXIV. Del tañer de las campanas y de los veladores que había en los templos y barrios para llamar a las horas ordinarias de las administración de los oficios
328-330
VOLUMEN III • LIBRO DÉCIMO
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA
compuesto por fray Juan de Torquemada de la Provincia 
de el Santo Evangelio de México
 
Capítulos
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Argumento de el Libro Décimo
331-332
Prólogo al Libro Décimo
333-334
Capítulo I. En el cual se declara este nombre fiesta y el tiempo de su antigüedad; y cómo los días festivos fueron introducidos en el mundo
335-337
Capítulo II. Del origen y principio que tuvieron en el pueblo de Dios las festividades y solemnidades que los hebreos celebraron. Y se nota ser el sábado el primer día festivo del mundo
337-344
Capítulo III. De las razones porque se inventaron las fiestas, así entre los gentiles como entre los del pueblo de Dios, en la ley escrita y esta de gracia y evangélica
344-346
Capítulo IV. De cómo se usaban convites y banquetes en las festividades que celebraban los antiguos, así entre los gentiles idólatras como entre los del pueblo de Dios y ley escrita
346-347
Capítulo V. Donde se declara cómo estos convites antiguos fueron cenas; y cómo los gentiles, así de otras naciones como los de estas Indias, tenían presentes en ellos a sus dioses, a los cuales sacrificaban en estos actos o antes o después
348-351
Capítulo VI. De los desconciertos que nacen de estos convites en las solemnidades y fiestas
351-354
Capítulo VII. De cómo se convirtieron las fiestas de la ley antigua en las de esta que gozamos ahora de gracia
354-357
Capítulo VIII. De las diversidades de fiestas que en las repúblicas se celebran, y en qué manera se instituyeron
358-359
Capítulo IX. Donde se trata de las primeras fiestas que en los primeros días de los meses celebraban estos mexicanos y otras naciones del mundo
360-364
Capítulo X. En el cual se da principio a las celebraciones de las fiestas que estos gentiles indianos celebraban cada mes de su calendario; y se trata de las del primer mes de su año
364-366
Capítulo XI. De las fiestas que estos indios celebraban en el mes segundo de su año, llamado tlacaxipehualitztli, al dios Xipe, por otro nombre Toteo, dios de los plateros
366-367
Capítulo XII. De la fiesta que hacían estos indios a los dioses Tlaloques, de las aguas, en el tercero mes de su año, llamado tozoztontli; y se declara el ofrecimiento y primicias de flores que en él se hacían, que fueron las mismas que en la antigua ley, de granos y semillas
367-369
Capítulo XIII. De la festividad y celebración que se hacía en el cuarto mes, llamado hueytozoztli, que quiere decir la gran vela y vigilia al dios o diosa, llamada Centeutl, por otro nombre Chicomecohuatl, que los antiguos llamaron Ceres
370-371
Capítulo  XIV.  Donde se trata de la festividad que tenía el dios Tezcatlipuca, por otro nombre Titlacahua, la cual le celebraban en el mes quinto, llamado toxcatl
371-378
Capítulo XV. Donde se dice ser este sacrificio hecho a Tezcatlipoca muy antiguo y usado en servicio de Júpiter, que es este mismo Tezcatlipoca
379-380
Capítulo XVI. De la fiesta que se celebraba en este mes toxcatl al dios Huitzilupuchtli, llamado de los antiguos Marte
380-384
Capítulo XVII. De la fiesta que hacían en el sexto mes, llamado etzalqualiztli, a los dioses Tlaloques abogados de la pluvia y agua
385-386
Capítulo XVIII. Del séptimo mes, llamado tecuhilhuitontli, en el cual hacían fiesta a la diosa de la sal Huixtocihuatl
386-388
Capítulo  XIX.  Del  octavo  mes  de  estos  indios  nahuas,  llamado hueytecuhilhuitl, y de la fiesta que hacían en él a la diosa Xilonen, abogada de los jilotes, llamada de los antiguos gentiles Ceres
388-390
Capítulo  XX.  Que trata de el  nono mes mexicano, llamado tlaxuchimaco,  en  el cual hacían fiesta al dios de la guerra, llamado Huitzilopuchtli
390-391
Capítulo XXI. De la fiesta que hacían al dios Iyacatecuhtli en este mismo mes, tlaxuchimaco, llamado por otro nombre hueymiccaylhuitl
392-394
Capítulo XXII.  Que trata del décimo mes de estos indios, llamado xocotlhuetzi, en el cual hacían fiesta al dios del fuego, Xiuhtecuhtli y por otro nombre Ixcozauhqui
394-396
Capítulo XXIII. De la fiesta que hacían estos indios en el undécimo mes de su calendario, llamado uchpaniztli, a la diosa Teteuynan, madre de todos los dioses y por otro nombre Tocitzin
396-399
Capítulo XXIV. De la fiesta que hacían a todos los dioses estos indios en el mes duodécimo, llamado teutleco, que quiere decir llegada de los dioses
399-401
Capítulo XXV. De la fiesta que estas gentes hacían a los dioses de los montes y sierras en el mes treceno llamado tepeilhuitl
401-402
Capítulo XXVI. De la fiesta que estos naturales hacían al dios Mixcohuatl,  en el  mes  catorceno, llamado quecholli  en  cuyo fin se hacía también fiesta al dios Tlamatzincatl
403-404
Capítulo XXVII. De la fiesta que se le hacía al dios de la guerra en el quinto décimo, llamado panquetzaliztli
404-406
Capítulo XXVIII. De la fiesta tercera que les hacían a los dioses de las aguas, llamados tlaloques, en el mes atemuztli, sexto décimo de su año
407-408
Capítulo XXIX. De la fiesta que se hacía a la diosa Ilamatecuhtli y por otro nombre Cozcamiauh, la cual celebraban en el mes décimo séptimo de su calendario, llamado tititl
408-409
Capítulo XXX. De la fiesta que estos naturales hacían al dios del  fuego llamado Xiuhtecuhtli y por otro nombre Izcozauhqui, en el mes décimo octavo y último de su calendario, llamado izcalli
409-412
Capítulo XXXI. De otras fiestas que celebraban los tlaxcaltecas en su provincia de Tlaxcalla, Huexotzinco y Cholulla, que es capítulo muy de notar
412-416
Capítulo XXXII. De la fiesta principal que hacían los chololtecas a su mayor dios Quetzalcohuatl; y de un grande ayuno con que se disponían para festejarla
417-418
Capítulo XXXIII. De la ceremonia universal de el fuego que estos indios usaban de cincuenta y dos en cincuenta y dos años, que era fiesta muy particular y de grande nota, a manera de jubileo de cincuenta años entre los hebreos
418-422
Capítulo XXXIV. De la declaración y etimología de los nombres de los meses de el calendario indiano
422-425
Capítulo XXXV. Que prosigue la materia del pasado, de la declaración y etimología de los nombres de los meses de el calendario indiano
425-428
Capítulo XXXIV. Donde se trata de la cuenta que estos indios occidentales tenían, con que contaban sus meses y años para su buena gobernación y celebración de las fiestas de su calendario
428-431
Capítulo XXXVII. Donde se trata de el arte adivinatoria que tenían estos indios occidentales
431-434
Capítulo XXXVIII. Del palo volador de que usaban estos indios en sus fiestas principales

 

VOLUMEN IV

Preliminares

Libro undécimo

Libro doce

Libro trece

Libro catorce

Véase ficha ]

VOLUMEN IV • PRELIMINARES
MONARQUÍA INDIANA DE LOS VEINTE Y UN LIBROS RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA, CON EL ORIGEN Y GUERRAS DE LOS INDIOS OCCIDENTALES, DE SUS POBLAZONES, DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA, CONVERSIÓN Y OTRAS COSAS MARAVILLOSAS DE LA MESMA TIERRA

Tabla de correspondencias
5-6

 

VOLUMEN IV • LIBRO UNDÉCIMO 
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA. 
COMPUESTO POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA 
DE EL SANTO EVANGELIO DE NUEVA ESPAÑA

 
Capítulo
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Argumento de el Libro Undécimo
7-8
Prólogo al libro undécimo
9-10
Capítulo I. Donde se dice cómo no es posible que las repúblicas del mundo hayan podido conservarse en paz y concordia sin cabeza que las rija, y leyes con que sean regidas
11-12
Capítulo II. Que trata de las partes en que se divide la justicia, las cuales son necesarias para la conservación de la república
12-14
Capítulo III. Donde se trata de tres modos de familias; y se declara ser las leyes para las comunidades y repúblicas y no para las familias particulares
14-16
Capítulo IV. De cómo estas gentes indianas vivieron según razón y ley, colegido por lo dicho en los capítulos pasados
17-18
Capítulo V. De cuando comenzaron y tuvieron principio los monarcas, reyes y gobernadores en el mundo; y por qué modo se introdujeron en sus gobiernos
18-20
Capítulo VI. Cómo no fue de voluntad absoluta de Dios, sino permisiva, la elección de los reyes y monarcas de el mundo, y cómo pecó el pueblo de Israel en pedirlo
21-24
Capítulo VII. Que se prueba no sólo ser permisión y tolerancia de Dios el haberse introducido los reyes y monarcas en el mundo, sino también de soberana providencia que los hubiese
24-26
Capítulo VIII. Donde se dice que aunque la dignidad monárquica y dominio procedió por el modo tiránico dicho, pudo nacer también de otro principio natural
27-29
Capítulo IX. De tres modos de principado y señorío que ha habido en el mundo, reducidos a tres maneras de gobiernos, con que  se han regido y gobernado las gentes de él y los de esta Nueva España
29-30
Capítulo X. Donde se trata y declara cuál manera de gobierno, de los puestos en el capítulo antecedente, es el mejor y más tolerable
31-33
Capítulo XI. Donde se trata de el segundo modo de gobierno que se llama oligarchía o aristocracia
33-35
Capítulo XII. Donde se declara la dignidad que tiene el tercer modo de gobierno de una república, llamado democracia, que es de el común y pueblo; y se prueba no ser de todo punto desechado y haberlo guardado muchas naciones y estos indios mexicanos
35-38
Capítulo XIII. Del gobierno monárquico que tuvieron las gentes de la Isla Española y del número de sus reyes y reinos
38-41
Capítulo XIV. De la pacífica gobernación con que los reyes y señores de la Isla Española gobernaban sus reinos, y de la clemencia y afabilidad con que trataban a sus vasallos
41-45
Capítulo XV. Que trata del mismo gobierno que tuvieron los de las islas de San Juan de Puerto Rico y sus convecinas, en especial las que se llamaron de los Lucayos
45-46
Capítulo XVI. De los de la tierra firme de la Florida; y se dice de dos suertes de gentes que se han hallado en ella, unos que usan de principado y leyes y otros que ni las usan ni las han usado
46-47
Capítulo XVII. Que trata de otras provincias y gobierno de ellas
47-49
Capítulo XVIII. De la gobernación del reino de Mechuacan y reinos de Guatemala
49-53
Capítulo XIX. De el regimiento y gobierno de las gentes de la provincia y reino de la Vera Paz
53-55
Capítulo XX. Que prosigue la materia del pasado, de la gobernación de los indios de la Vera Paz y del grande acuerdo y consejo con que trataban cosas de su república
56-59
Capítulo XXI. Del gobierno de los del reino de Yucatán y otros reinos y provincias
59-60
Capítulo XXII. De la gobernación de la república y señoría de la provincia de Tlaxcalla
61-64
Capítulo XXIII. Donde Se prosigue la materia del pasado; y se dice la comutación que se hizo de los oficios y dignidades que tenían en el tiempo de su infidelidad en otros de éste de su cristianismo
64-65
Capítulo XXIV. Del gobierno y modo de regimiento de la república de Cholulla y Huexotzinco; y cómo sucedían los señores en sus señoríos y estados
66-67
Capítulo XXV. Que trata de la gobernación y monarquía de Mexico y orden de su república, y del dictado de Cihuacohuatl, que es como en nuestro gobierno el virrey
67-69
Capítulo XXVI. Donde se trata la gobernación y modo de regimiento del reino y república de Tetzcuco, segundo reino principal de esta Nueva España
70-73
Capítulo XXVII. De la costumbre que estos indios tenían en las sucesiones de los señores y reyes de Mexico, Tetzcuco y Tlacupa y otras provincias a estos tres reinos grandes y poderosos sujetas
73-77
Capítulo XXVIII. De las ceremonias que estos naturales hacían en la confirmación de sus reyes, cuando se introducían en sus señoríos y reinos, que son mucho de notar
77-80
Capítulo XXIX. De las ceremonias, penitencia y gastos que hacía el que en las provincias de Tlaxcalla, Huexotzinco y Cholulla era promovido al dictado de tecuhtli
80-82
Capítulo XXX. En el cual se prosigue la materia de el capítulo pasado, de la dignidad y dictado de Tecuhtli
83-87
Capítulo XXXI. De cómo ha sido costumbre antigua ungirse y coronarse los reyes, y cómo también usaron de esta costumbre estos indios de esta Nueva España
87-90
VOLUMEN IV • LIBRO DOCE
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA. 

COMPUESTO POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA 
DE EL SANTO EVANGELIO DE NUEVA ESPAÑA
 
Capìtulo
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Argumento de el Libro Doce
91-92
Prólogo al Libro Doce
93-96
Capítulo I. Donde se trata de tres leyes (conviene a saber) eterna, natural y humana; y se prueba no poderse conservar las repúblicas sin ellas; y se declara su derivación y origen
97-99
Capítulo II. Cómo los indios de esta Nueva España tenían sus leyes, y cómo no castigaban todos los defectos y pecados de los delincuentes, sino que también permitían y toleraban algunos
99-101
Capítulo III. De cosas que entre estos indios de esta Nueva España se permitían y disimulaban
101-102
Capítulo IV. Donde se trata de las leyes con que estas gentes indianas se regían y gobernaban, con las cuales tenían en paz y tranquilidad sus repúblicas
103-108
Capítulo V. Donde se ponen las leyes que hablan contra los ladrones y se confutan otras antiguas
108-110
Capítulo VI. De las leyes tocantes y pertenecientes a las guerras y soldados
110-113
Capítulo VII. De otras leyes extravagantes y diversas que no siguen orden ni especie
114-115
Capítulo VIII. De los establecimientos y leyes de los indios de los reinos de Guatimala y otras provincias sus convecinas
116-118
Capítulo IX. Donde se prosigue la materia de el pasado
118-119
Capítulo X. De las leyes que tenían los indios de la Vera Paz y sus provincias
120-122
Capítulo XI. De las leyes tocantes a la sensualidad y gente fornicaria, y se declara con qué castigos y penas eran castigados y corregidos
122-126
Capítulo XII. Que prosigue las leyes de los indios de la Vera Paz, y se notan las que tenían ordenadas en razón de hurtos
126-128
Capítulo XIII. En el cual se continúan las leyes de los de la Vera Paz, y declaran las que tenían acerca del no mentir, ni levantar testimonios
129-130
Capítulo XIV. De algunas de las leyes de que usaban las gentes del Pirú, con que se regían y gobernaban aquellos grandes y poderosos reinos
130-132
Capítulo XV. De algunos casos de permisión que se toleraban en las leyes de estos gentiles indianos y de otros que con rigor castigaron, siguiendo la pena de ellas
132-136
VOLUMEN IV • LIBRO TRECE
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA

COMPUESTO POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA 
DE EL SANTO EVANGELIO DE NUEVA ESPAÑA
 
Capítulo
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Argumento de el Libro Trece
137-138
Prólogo al Libro Trece
139-140
     
Capítulo I. Donde se trata cómo la mujer fue muy necesaria para el varón y la generación cosa natural a los hombres, a la cual naturalmente se inclinan
141-142
Capítulo II. Donde se trata del contrato natural y matrimonio, y se dice el lugar donde se celebraron las primeras bodas de el mundo
142-144
Capítulo III. De algunos ritos gentílicos que muchas naciones de el mundo acostumbraron en sus matrimonios. Y se dice también ser costumbre antigua venderse las mujeres por algún precio
145-147
Capítulo IV. Que prosigue la materia del pasado y se dicen otras semejantes costumbres
148-153
Capítulo V. De la manera que tenían los antiguos de contraer los matrimonios; y se declara la que tuvieron estos indios occidentales
153-158
Capítulo VI. Que prosigue las ceremonias de los matrimonios antiguos y modernos, así de los pasados, como de los presentes indios de esta Nueva España; y se dice ser en ellos muy ordinaria la oración y abstinencia en este acto y contrato y no menos haber sido costumbre antigua
158-161
Capítulo VII. Donde se trata de los grados de consanguinidad que estas gentes indianas tenían; y se declaran los que son forzosos y de ley natural
161-165
Capítulo VIII. De cómo entre algunos de los gentiles antiguos se usó casarse hermanos con hermanas y padres con hijas y madres con hijos
165-172
Capítulo IX. De cómo algunas naciones de estas Indias no tenían muchas mujeres, en general, si no son los médicos
173-174
Capítulo X. De cómo muchos de los antiguos gentiles tuvieron uso en sus repúblicas de tener las mujeres comunes, sin reconocer marido particular, y que en nuestros tiempos se han hallado algunas provincias que continúan este mal uso
175-179
Capítulo XI. De la pluralidad y muchedumbre de mujeres que acostumbraron tener diversas naciones de el mundo; y se dice quién fue el primero que recibió dos, y cómo se ha ido continuando esta costumbre hasta los tiempos de nuestros indios occidentales
179-183
Capítulo XII. Que prosigue la materia del pasado, de la pluralidad de las mujeres, y se dice las muchas que estos indios occidentales tuvieron
184-186
Capítulo XIII. De cómo entre algunas naciones del mundo se ha acostumbrado tener una mujer muchos maridos, así como en otras un marido muchas mujeres
186-190
Capítulo XIV. Donde se dice que el intento de los antiguos, en tener muchas mujeres, debió de nacer de la opinión que tuvieron de creer que en la muchedumbre de los hijos consistía la felicidad y buenaventuranza humana
190-192
Capítulo XV. Cómo ha sido costumbre antigua el uso de el repudio, así entre gentiles como entre los del pueblo de Dios y estos indios occidentales
193-198
Capítulo XVI. Donde se trata de la costumbre y ceremonias que hacían estos indios en los nacimientos de sus hijos; y se dice de un cierto bautismo o lavatorio con que los lavaban o bautizaban
198-200
Capítulo XVII. De cómo entre estas gentes acostumbraban los señores y mercaderes dar el parabién del nacimiento de los primogénitos; y se dice el modo que usaban en este acto
200-202
Capítulo XVIII. De las ceremonias que hacían los guatimaltecos en los nacimientos de sus hijos
202-203
Capítulo XIX. De cómo levantaban figura los falsos astrólogos de esta Nueva España, acerca de la ventura de el niño o niña que nacía
203-204
Capítulo XX. Del segundo lavatorio que estos naturales hacían al cuarto día del nacimiento de la criatura, y de todas sus ceremonias
204-206
Capítulo XXI. De la opinión que los gentiles han tenido acerca del agua, y cómo ha sido muy común creer que limpia y lava los pecados
206-209
Capítulo XXII. Donde se dice cómo ha sido costumbre de estos indios (y muy antigua entre todas las gentes) poner nombre a las criaturas en su nacimiento; y de cómo muchas veces era el nombre tomado de algún motivo o causa particular que en el nacimiento aconteciese
209-213
Capítulo XXIII. De los convites que hacían estos indios, en los bateos y lavatorios de sus hijos
213-215
Capítulo XXIV. De cómo ha sido costumbre de las gentes hacer grandes convites al destetar los niños, y cómo también lo acostumbraron los indios de esta Nueva España, y de la edad que les quitaban el pecho; y se dice la costumbre de estas gentes en dar ellas proprias leche a sus hijos, y se reprueba lo contrario en nuestros españoles y las demás naciones que lo usan
216-220
Capítulo XXV. De cómo los padres deben criar a sus hijos, y las costumbres que han de enseñarles
220-224
Capítulo XXVI. Que prosigue la materia del pasado, y de la manera que estos indios y naciones antiguas criaban los niños en congregaciones y colegios
224-227
Capítulo XXVII. Donde se trata de las cosas que procuraban enseñar los antiguos a los niños cuando los criaban; y lo mismo se dice de estos indios y de cómo procuraban criarlos en todo rigor y aspereza
227-230
Capítulo XXVIII. Donde se declara la manera con que los reyes y señores de esta Nueva España criaban a sus hijos; y de las buenas costumbres que les enseñaban; y del grande recogimiento de las doncellas
230-234
Capítulo XXIX. De las amonestaciones que los reyes y señores hacían a sus hijas cuando las entregaban a sus maridos después de casadas
234-239
Capítulo XXX. De las buenas costumbres que la gente común de esta Nueva España enseñaban a sus hijos
239-242
Capítulo XXXI. De cómo la agricultura fue común a los hombres en todas las edades del mundo y muy necesaria para la vida humana después del pecado de Adán; y se dice el origen de el arado; y se confutan poetas; y muestra ser cosa muy usada de los indios de esta Nueva España; y se prueba haber comenzado la cultura del trigo desde el principio de el mundo
243-247
Capítulo XXXII. De cómo usaron estos indios sacar los ríos por acequias y más en los de los reinos del Pirú; y de cómo sembraban otros en cabezas de sardinas y cogían abundantes sementeras; y se trata de otras maneras de labranzas en esta Nueva España
247-249
Capítulo XXXIII. Del origen de los pastores y arte de pastoría; y se dice haberla usado los patriarcas primeros de el mundo; y cómo también se halló entre los indios del Pirú
249-253
Capítulo XXXIV. De los oficios y oficiales que había entre estos indios en tiempo de su gentilidad, y de las cosas curiosas que hacían
253-257
Capítulo XXXV. De cómo curaban sus enfermos diversas naciones del mundo, entre los cuales se refieren los indios de la Isla Española
258-260
Capítulo XXXVI. Donde se ponen ciertas pláticas con que estas gentes indianas doctrinaban a sus hijos, dignas de ser sabidas y muy provechosas para saberse uno regir y gobernar
260-265
Plática y exhortación que un padre labrador hacía a su hijo ya casado
265-267
Exhortacion que hacía una madre a su hija
267-270
Capítulo XXXVII. De cómo fue costumbre antigua amonestar los padres a los hijos a las buenas costumbres, a imitación de sus pasados, estando cercanos a la muerte; y se prueba ser esta obligación paterna
270-272
Capítulo XXXVIII. Donde se dice que enterrar los cuerpos de los difuntos es cosa natural y obligatoria
272-276
Capítulo XXXIX. De la estimación grande en que fueron tenidos antiguamente los sepulcros de los difuntos; y se dice haber sido sepultadas las gentes en las entrañas de la tierra, como cosa natural y necesaria
277-282
Capítulo XL. Donde se dice de dos maneras que tenían los antiguos de dar sepultura a sus difuntos, y cómo usaron ungirlos con especies aromáticas y preservativas de corrupción
283-285
Capítulo XLI. De cómo ha sido costumbre antigua las honras funerales en los entierros de los difuntos
285-291
Capítulo XLII. De los lugares y partes donde los antiguos enterraban a sus difuntos; y se dice ser la misma costumbre de los hebreos; y se dan las razones por qué los enterraban fuera de los templos y poblado
292-294
Capítulo XLIII. Cómo en esta ley de gracia y evangélica se trocó este estilo de enterrar los cuerpos de los difuntos; y se dicen algunas razones por qué se entierran en los templos e iglesias
294-297
Capítulo XLIV. De la residencia que hacían los antiguos, después de la muerte de los difuntos; y las ceremonias que en ella guardaban
297-299
Capítulo XLV. De las ceremonias con que se enterraban los señores de esta Nueva España, y cómo los adornaban para quemarlos
299-302
Capítulo XLVI. De la solemnidad con que se hacían los entierros y obsequias de los reyes de Mechoacan que es capítulo de notar
302-306
Capítulo XLVII. De las ceremonias que estos indios occidentales usaban en común en sus entierros
306-308
Capítulo XLVIII. De la opinión que estos indios tuvieron acerca de dónde iban las ánimas de sus difuntos después de muertos
308-311
VOLUMEN IV • LIBRO CATORCE
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA.

COMPUESTA POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA 
DE EL SANTO EVANGELIO, EN NUEVA ESPAÑA
 
Capítulo
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Argumento de el Libro Catorce
313-314
Prólogo al Libro Catorce
315-316
Capítulo I. De los embajadores de estas gentes indianas, y cómo hacían sus misiones
317-322
Capítulo II. De cómo movían sus guerras estos indios occidentales y de las prevenciones que hacían
322-324
Capítulo III. Que prosigue la materia de el pasado, y se dice cómo se acometían y los lugares que escogían para estos acometimientos
324-327
Capítulo IV. Que se dice la honra que se hacía al rey o señor que en guerra prendía enemigo la primera vez; y se dicen otras cosas tocantes a la guerra
327-328
Capítulo V. Donde se dicen las insignias y vestiduras que los reyes, en especial los de Tetzcuco y Mexico, usaban, así en la paz como en la guerra, y las que daban a sus hijos y otras personas
329-331
Capítulo VI. De los oficios y oficiales de la casa real y corte de estos reyes indianos, y nombres con que se diferenciaban unos de otros
331-332
Capítulo VII. Cómo se repartía el suelo de las repúblicas, y de la manera cómo se gobernaban en la posesión de las tierras y pagos que tenían
332-334
Capítulo VIII. De cómo se recogían las rentas reales de estos reinos de Mexico, Tetzcuco y Tlacupan
334-336
Capítulo IX. De los presentes con que saludaban antiguamente y fue costumbre de estos indios, y de los acompañamientos de los reyes
336-338
Capítulo X. De cómo los indios usaban del vino antes y después de la Conquista y de la pena que le daban al que se embeodaba
338-339
Capítulo XI. De la manera que estos naturales tenían de bailes y danzas; y de la gran destreza y conformidad que todos guardaban en el baile y en el canto
340-342
Capítulo XII. Del juego de la pelota, del palo, de los matachines y patolli
342-345
Capítulo XIII. De los mercados que había y hay en estas Indias, que llaman tianquiztli, en especial de los que había en esta ciudad de Mexico
345-348
Capítulo XIV. Que prosigue el mercado, o tiánguez, que en Mexico y otras ciudades y pueblos de esta Nueva España había y hay de presente
348-352
Capítulo XV. De donde tiene origen la sujeción de los esclavos desde sus principios, y se dicen las maneras de ellos, y haberlas habido en estas Indias
352-355
Capítulo XVI. Que trata la manera que estos naturales indios tenían de hacer esclavos, y de la servidumbre a que los esclavos eran obligados
356-358
Capítulo XVII. Que prosigue y acaba la materia de los esclavos; y se declaran las condiciones de esta servidumbre y cuáles eran los que se podían vender o comprar
358-361
Capítulo XVIII. Que trata del color de estos indios occidentales y las causas que dan hombres doctos del color negro
361-363
Capítulo XIX. Donde se prosigue la materia del pasado y se prueba ser el color negro nacido de la maldición que Noé echó a su nieto Canaan
363-367
Capítulo XX. De la necesidad que hay en las repúblicas de los castigos corporales, y cómo eran muy severos estos indios en ejecutar sus leyes
367-368
Capítulo XXI. Por qué daban premios los indios en las victorias, triunfando de sus enemigos, y cómo los triunfos han sido muy antiguos
368-370
Capítulo XXII. De los ladrones que había entre estos indios en tiempo de su infidelidad, y fantasmas o estantiguas que de noche se les aparecían a estas gentes indianas
371-373
Capítulo XXIII. De la conmutación que estas gentes hacían de las cosas que tenían, trocando unas por otras, costumbre antigua en el mundo
374-375
Capítulo XXIV. De la buena y proporcionada manera de cuerpos y facciones de estas gentes indianas; y de cómo, en su gentilidad, se aseaban los rostros, y se dicen las causas de ello
375-377
Capítulo XXV. Que prosigue la materia del pasado y se dice la hermosura de estas gentes y maneras que tenían de formar las cabezas
378-379
Capítulo XXVI. Donde se dice cómo estos indios comían carne humana, y el origen que pudo tener este vicio
380-382
Capítulo XXVII. De lo que acostumbraban los mercaderes de esta Nueva España para haber de salir a diversas tierras con sus mercancías, y de las pláticas que les hacían, que es capítulo muy de notar
383-385
Capítulo XXVIII. De la diferencia que hay entre estos indios, que con común lenguaje se llaman bárbaros
385-387
Capítulo XXIX. De otra manera que hay de bárbaros en el mundo, en la cual se incluyen algunas naciones de estas Indias, que los nuestros llamaron chichimecas
387-389
Capítulo XXX. Que trata de algunos volcanes que hay en estas tierras de Indias, y de la nieve que engendran, y sus naturales calidades
389-391
Capítulo XXXI. Donde se ponen las razones de cómo se puede causar este fuego en estos lugares
392-394
Capítulo XXXII. Que prosigue la materia de los volcanes y se dicen cosas prodigiosas de su fuego
394-397
Capítulo XXXIII. De la horrible y muy espantosa boca que llaman de infierno, que es el volcán de la provincia de Masaya, en la nación de Nicaragua, y de su sitio y forma
397-403
Capítulo XXXIV. Cómo muchos han creído ser boca de infierno este volcán de Masaya, y su fuego el mismo que el de los condenados, y se contradicen sus razones
404-406
Capítulo XXXV. De los temblores de tierra; y se dice ser muy ordinarios en estas Indias
406-409
Capítulo XXXVI. De algunos ríos particulares y aguas soterráneas que hay en estas Indias, que son muy de notar
409-411
Capítulo XXXVII. Donde se refieren algunas lagunas y aguas particulares que parece que hacen admiración
412-414
Capítulo XXXVIII. De las aguas calientes que hay en universal por este mundo indiano, y otras aguas de efectos particulares
414-515
Capítulo XXXIX. Donde se dice de una cordillera de sierras que corren por más de dos mil leguas en esta Nueva España, y cosas particulares de ellas
416-419
Capítulo XL. Que prosigue la materia del pasado, y se dicen los grandes ríos que hay en esta tierra y lugares donde nacen
420-423
Capítulo XLI. Que trata de otras sierras y cosas maravillosas de ellas
423-426
Capítulo XLII. De árboles particulares y muy provechosos que hay por estas tierras indianas
426-428
Capítulo XLIII. De árboles muy provechosos que estilan de sí diversos licores y resinas
429-430
Capítulo XLIV. Del pájaro huitzitzilin, que parece particular milagro de naturaleza
430-432

 

VOLUMEN V

VOLUMEN V  PRELIMINARES
MONARQUÍA INDIANA DE LOS VEINTE Y UN LIBROS RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA, CON EL ORIGEN Y GUERRAS DE LOS INDIOS OCCIDENTALES, DE SUS POBLAZONES, DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA, CONVERSIÓN Y OTRAS COSAS MARAVILLOSAS DE LA MESMA TIERRA
Tabla de correspondencias
5-6
VOLUMEN V • LIBRO QUINCE
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA. COMPUESTO 

POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA DE EL SANTO EVANGELIO DE NUEVA ESPAÑA
 
Capítulo
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Argumento de el Libro Quince
7-8
Prólogo al Libro Quince
9-16
Capítulo I. Del cuidado grande que Cortés tuvo de pedir ministros para la doctrina de esta Nueva España
17-20
Capítulo II. Del cuidado que el emperador puso en tratar las cosas de la conversión de estas gentes. Y de cómo luego se movieron muchas personas religiosas y hombres doctos a venir a esta conversión
20-21
Capítulo III. De cómo trataron de la jornada de esta conversión indiana fray Francisco de los Ángeles y fray Juan Clapion
21-22
Capítulo IV. Donde se dice el despacho de fray Francisco de los Ángeles y su compañero, y muerte del papa León Décimo
22-24
Capítulo V. De cómo fue elegido por primer apóstol y ministro de esta iglesia indiana, el varón santo fray Martín de Valencia
24-26
Capítulo VI. De cómo aceptó el varón santo fray Martín venir a predicar en estas partes de las Indias; y se dicen algunas revelaciones que tuvo
27-28
Capítulo VII. De la instrucción que el ministro general dio al varón de Dios fray Martín de Valencia y a sus compañeros para su jornada
28-29
INSTRUCCIÓN DEL PADRE GENERAL
29-32
Capítulo VIII. De cómo se despachó el santo fray Martín, y se le dio su patente y obediencia con que se pasó a las Indias
33-34
PATENTE Y OBEDIENCIA DEL GENERAL PARA EL PADRE FRAY MARTÍN Y SUS COMPAÑEROS
34-38
Capítulo IX. Cómo el varón de Dios, fray Martín de Valencia, con sus apostólicos compañeros, partieron de la provincia de San Gabriel; y del viaje que tuvieron hasta llegar a esta Nueva España
38-43
Capítulo X. De la devoción y reverencia con que el gobernador, don Fernando Cortés, recibió a los doce religiosos; acreditando, con su humildad y sumisión, la predicación de el santo evangelio
43-47
Capítulo XI. De una plática que los doce frailes hicieron a los señores y caciques, dándoles cuenta de su venida y pidiéndoles sus hijos para enseñarlos en la ley de Dios
47-50
Capítulo XII. De cómo estos apostólicos varones tuvieron su Capítulo y fue electo el santo fray Martín de Valencia, y se dividieron en cuatro reinos o provincias para comenzar a predicar y convertir a las gentes
51-55
Capítulo XIII. Del modo que tuvieron estos ministros evangélicos para enseñar a los niños, hijos de los señores y hombres principales y otros niños
55-60
Capítulo XIV. Del gran trabajo que estos apostólicos padres pasaron a los principios, por no saber la lengua de los indios, y de los medios que tomaron para aprenderla; y del modo que tuvieron para enseñar la doctrina
60-62
Capítulo XV. De cómo esta conversión de los indios fue obrada por medio de niños, conforme al talento que Dios les comunicó, y de cómo los religiosos se mostraron niños con los niños
62-64
Capítulo XVI. De cómo se edificó la iglesia de San Francisco e la ciudad de Mexico y se puso en ella el Santísimo Sacramento; y del grande provecho que desto comenzó a resultar
64-70
Capítulo XVII. De los primeros religiosos de la orden del gloriosísimo padre Santo Domingo que vinieron a estas indianas tierras a evangelizar la palabra de Dios, movidos con el celo de la conversión destos indios
70-75
Capítulo XVIII. De cómo se les dio a los indios de esta Nueva España doctrina, en su lengua, por nuestros frailes franciscos, para que mejor se informasen en las cosas de la cristiandad, y de cómo los discípulos de los religiosos comenzaron a predicar, diciendo las cosas que los ministros evangélicos les enseñaban
75-80
Capítulo XIX. De cómo los religiosos, con ayuda de sus discípulos, derribaron los templos de los ídolos
80-84
Capítulo XX. Donde se responde a los calumniadores y murmuradores de este hecho de destruir los templos del demonio, y se declara haber sido obra muy provechosa para el progreso y aumento de la cristiandad de estos indios
84-89
Capítulo XXI. De la primera obra de religión cristiana que Fernando Cortés hizo en esta Nueva España, en el pueblo de Cempoalla, luego que se confederó con los indios, que corresponde a lo mismo que se refirió en el capitulo pasado destos ministros evangélicos
90-94
Capítulo XXII. Del provecho que los religiosos de la orden de San Francisco hicieron en algunas cosas que hubo en aquellos primeros años que entraron en esta Nueva España, de desconciertos entre los españoles, que son dignos así de saber como de agradecimiento
94-98
Capítulo XXIII. De cómo se fueron desarraigando muchas idolatrías que habían quedado ocultas y secretas
99-102
Capítulo XXIV. De cómo los niños de la escuela de Tlaxcalla mataron a un sacerdote de los ídolos que se fingía ser dios del vino
102-107
Capítulo XXV. Del grande trabajo que los primeros padres evangelizadores tuvieron a los principios en esta tierra, por ser tantas las provincias y gentes de esta Nueva España y ellos tan pocos
107-112
Capítulo XXVI. De los primeros religiosos de la orden del glorioso padre San Agustín que fundaron su religión en esta Nueva España
113-115
Capítulo XXVII. Que trata del padre Juan Díaz, primer sacerdote clérigo de esta Nueva España
116-117
Capítulo XXVIII. De otro padre clérigo, llamado el canónigo Juan González, que haciendo vida apostólica predicó y doctrinó a los indios en estas tierras
117-126
Capítulo XXIX. Que trata del padre Juan de Mesa, clérigo presbítero, ministro de aquesta indiana iglesia en sus principios
126-131
Capítulo XXX. De la muerte de un niño que en estos primeros tiempos fue martirizado por su proprio padre porque le reprehendía la idolatría y embriaguez
132-140
Capítulo XXXI. Del castigo que se hizo en este señor, llamado Acxotecatl, por la muerte que dio a su hijo Cristóbal y por haber muerto a su mujer, madre de este niño
140-143
Capítulo XXXII. De cómo fue hallado el cuerpo de Cristóbal y traído a la ciudad de Tlaxcalla
144-148
Capítulo XXXIII. De otros dos niños que fueron muertos porque también destruían los ídolos
148-153
Capítulo XXXIV. Donde se dice cómo ocultaron los indios los cuerpos de estos santos niños, y de la manera como se descubrieron y pagaron los delincuentes su pecado
153-156
Capítulo XXXV. Del sentimiento que hizo el santo fray Martín con la nueva de la muerte de los niños, y se engrandece una alabanza de la ciudad de Tlaxcalla
156-157
Capítulo XXXVI. De diversos modos que los indios usaron para aprender la doctrina cristiana, y del ejercicio que en ella se ha tenido
157-159
Capítulo XXXVII. Del ejemplo con que estos siervos de Dios edificaban a los indios, y del amor y afición grande que por esto los mismos indios les tuvieron
159-162
Capítulo XXXVIII. De particulares ejemplos de abstinencia y pobreza de aquellos apostólicos varones
162-165
Capítulo XXXIX. De la perfección de pobreza que estos apostólicos varones guardaban y tenían establecido por ley y estatuto
165-167
Capítulo XL. De la crianza y doctrina de las niñas indias que fueron enseñadas en aquellos primeros tiempos, y del cuidado que en esto tuvo la emperatriz nuestra señora
167-168
Capítulo XLI. De algunos ejemplos de virtud de algunas mozas que se criaron en estos recogimientos
169-171
Capítulo XLII. Del modo que comúnmente se tiene de enseñar los niños y niñas en todos los pueblos de esta Nueva España, y de las matronas que ayudaron mucho en el ministerio de la iglesia
171-174
Capítulo XLIII. De la fundación del Colegio de Santa Cruz, que se edificó en esta ciudad de México, en la parte de Tlatelolco, para enseñar a los indios la lengua latina y otros ejercicios de letras
174-178
Capítulo XLIV. De algunas autoridades de la Sagrada Escritura que parecen hablar de la conversión de estos naturales
178-181
Capítulo XLV. De la introducción fácil del evangelio en estos indianos reinos, y se prueba ser milagro que tan fácilmente se hubiese recebido. Y ser esta facilidad una de las condiciones de la venida del hijo de Dios, cumplida en estas Indias
181-184
Capítulo XLVI. De otras cosas que prueban la verdad del capítulo pasado, y se verifica haber sido muy de Dios la obra de esta conversión
185-187
Capítulo XLVII. Que se prueba no haber hecho la total predicación del evangelio por todo el mundo. Y de aquí se sigue no haberle oído estos indios desta Nueva España, los cuales lo ignoraron hasta la venida de los españoles y predicación que de él hicieron los ministros evangélicos
187-198
Capítulo XLVIII. Que contiene una carta, de la cual se colige cómo nuestro señor Dios en estos tiempos tenía ordenado de llamar a los indios a su santa fe, y cómo ellos de su parte estaban dispuestos para recebirla
198-201
Capítulo XLIX. De algunos rastros que se han hallado de que en algún tiempo en estas Indias hubo noticia de nuestra santa fe
201-205
VOLUMEN V • LIBRO DIEZ Y SEIS
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA. COMPUESTO 

POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA DE EL SANTO EVANGELIO 
DE NUEVA ESPAÑA
 
Capítulo
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Argumento de el Libro Diez y seis
207-208
Prólogo al Libro Diez y seis
209-212
Capítulo I. Que comienza a tratar del sacramento del bautismo, y se contradice lo que algunos dijeron que se había administrado con hysopo en alguna parte de esta Nueva España
213-217
Capítulo II. De algunos pueblos de la comarca de México que vinieron a la fe y recibieron el bautismo
217-220
Capítulo III. Que trata del acrecentamiento de la predicación y bautismo que hubo en los pueblos de esta laguna mexicana
221-224
Capítulo IV. De la ciudad de Tetzcuco y su comarca, y cómo crecía el fervor de venir al bautismo
224-228
Capítulo V. Que prosigue la materia del fervor con que estas gentes indianas venían al bautismo; y se dicen dos casos notables que en orden de esto sucedieron
228-230
Capítulo VI. Del fervor de la gente de algunos pueblos de tierra caliente, y de la grande multitud de gente que se iba bautizando
230-232
Capítulo VII. De los estorbos que el demonio procuró poner para la ejecución del bautismo en aquel tiempo, con diversidad de opiniones que hubo entre los ministros
232-234
Capítulo VIII. Donde se dice el modo que tenían de bautizar estos ministros apostólicos, y las cosas en que más cuidado ponían para que le recibiesen, y se cuentan los bautizados y los pocos ministros pocos que los bautizaron, que es caso digno de saber
235-238
Capítulo IX. En que se contiene la bula del papa Paulo Tercio dada en favor de los indios
239-242
Capítulo X. De lo que cerca de esta bula determinaron los señores obispos
242-243
Capítulo XI. Donde se dice cómo en un día se bautizaron y casaron juntamente tres mil indios en la ciudad de Xuchimilco, que es caso de notar
244-246
Capítulo XII. Del daño que se seguía en estorbar el bautismo de los adultos y de los muchos que se bautizaron en Quauhquechola y Tlaxcalla
246-252
Capítulo XIII. Que trata de cuando se bautizaron las cuatro señorías de Tlaxcalla, que fue el primer bautismo que hubo en esta Nueva España
252-258
Capítulo XIV. De cómo después que estos indios fueron recibiendo el agua del santo bautismo, fueron también levantados sus espíritus por gracia de Dios para la perseverancia en la virtud, y de cosas particulares que lo comprueban
258-262
Capítulo XV. Que trata del sacramento de la confirmación, y se dice haberlo ejercitado el padre fray Toribio Motolinía
263-264
Capítulo XVI. Que comienza a tratar del sacramento de la penitencia
264-267
Capítulo XVII. De algunos ejemplos y casos de los que venían de lejos a buscar la confesión, y el remedio de sus almas
267-271
Capítulo XVIII. Que trata con cuanta facilidad los que se confesaban restituían lo ajeno y perdonaban injurias
271-274
Capítulo XIX. Que trata de la buena gana con que aceptaban y pedían las penitencias, así los indios viejos como los mozos
274-276
Capítulo XX. De los diversos pareceres que hubo acerca de administrar el sacramento de la Eucharistía a los indios
276-280
Capítulo XXI. De la preparación y aparejo con que los indios comulgan, y de la devoción de los tlacelianes que son los que reciben el sacramento de la comunión, y de algunos casos con que ha querido Dios confirmar los ánimos de éstos nuevamente convertidos
281-284
Capítulo XXII. Que trata dónde y cómo tuvo principio el sacramento de el matrimonio en estas Indias, y de lo mucho que en aquellos primeros tiempos de la conversión tenían que hacer los ministros
284-289
Capítulo XXIII. De las grandes dificultades que se ofrecieron cerca de los matrimonios, y de la diligencia que se puso para averiguar en ellos lo cierto
290-292
Capítulo XXIV. En que prosigue y concluye la misma materia de el santo sacramento de el matrimonio
292-295
Capítulo XXV. De las letras apostólicas de Paulo Tercero, que hacen capaces a los indios de los santos sacramentos de la iglesia, contra la opinión de los que los tenían por incapaces de ellos
295-297
Capítulo XXVI. De el sacramento de la extremaunción, y de la grande reverencia y devoción que los indios cobraron y tienen a la Santa Cruz, y cosas maravillosas que acerca de ella acaecieron
297-298
Capítulo XXVII. De casos maravillosos que han acaecido en esta Nueva España en algunas cruces
299-302
Capítulo XXVIII. De otros casos maravillosos sucedidos a la erección y levantamiento de la Santa Cruz
302-308
VOLUMEN V • LIBRO DIEZ Y SIETE
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA COMPUESTO 

POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA DE EL SANTO EVANGELIO 
DE NUEVA ESPAÑA
 
Capítulo
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Argumento de el Libro Diez y siete
309-310
Prólogo al Libro Diez y siete
311-312
Capítulo I. De el ingenio y habilidad de los indios para todos los oficios; y primero se trata de los que ellos usaban antes que viniesen los españoles
313-316
Capítulo II. De cómo los indios aprendieron los oficios mecánicos que ignoraban, y se perficionaron en los que antes usaban
316-318
Capítulo III. De cómo los indios fueron enseñados en la música; y cosas que pertenecen al servició de la iglesia, y lo que en esto han aprovechado
319-321
Capítulo IV. De las grandes limosnas que los indios e indias han hecho para ornato de las iglesias y sustento de los ministros de ellas
321-324
Capítulo V. Que prosigue la materia de el pasado acerca de las muchas y muy largas limosnas que los indios han hecho, y hay cosas notables
324-329
Capítulo VI. De la fe y devoción que los indios siempre han tenido a las ceremonias y cosas de la iglesia
329-333
Capítulo VII. De la solemnidad con que los indios celebran las pascuas y fiestas principales; y de las procesiones ordinarias que hacen
333-337
Capítulo VIII. De las procesiones que salen de la capilla de San Joseph en esta ciudad de México, y de la majestad de esta capilla, y de las que también salen en esta parte de Santiago, que es capítulo de notar
338-341
Capítulo IX. De una fiesta de Corpus que se celebró en la ciudad de Tlaxcalla, luego a los principios de su conversión, que es mucho de notar
341-344
Capítulo X. De algunas condiciones naturales que tienen los indios para ayuda de su cristiandad, y cómo de su parte se pueden salvar si son ayudados
344-349
Capítulo XI. De los beatos de Chocamán, y de otros indios que se han señalado recogiéndose en la religión
349-352
Capítulo XII. De otros indios que han dado ejemplo de mucha edificación
352-354
Capítulo XIII. Donde se responde a una objeción que se puede ofrecer, acerca de lo dicho, en orden de la bondad de estos indios
354-356
Capítulo XIV. De algunas visiones y revelaciones con que nuestro señor Dios se ha querido comunicar a los indios
356-359
Capítulo XV. De otras revelaciones hechas a algunas indezuelas, niñas y mozas de poca edad
359-362
Capítulo XVI. De algunas indias que fueron comulgadas y otras consoladas milagrosamente
362-365
Capítulo XVII. De algunos muertos cuyas almas volvieron a los cuerpos o fueron arrebatados en espíritu para su enmienda y salud
366-368
Capítulo XVIII. De algunos difuntos que por divina voluntad han aparecido a personas particulares para ser socorridos
368-372
Capítulo XIX. De los favores que el emperador don Carlos, de gloriosa memoria, dio a los indios y a la obra de su conversión y doctrina y ministros de ella
372-373
CUANTO A LA LIBERTAD DE LOS INDIOS
373
CARTA DEL EMPERADOR Y REY NUESTRO SEÑOR, PARA QUE LOS RELIGIOSOS DE LA ORDEN DE SAN FRANCISCO AVISEN A LOS INDIOS ESCLAVOS QUE ACUDAN A PEDIR SU LIBERTAD. EL REY
373-374
CUANTO AL CARGAR LOS INDIOS
374-375
CUANTO A OTROS TRABAJOS PERSONALES
375
CUANTO AL BUEN TRATAMIENTO DE LOS INDIOS
376
CÉDULAS PARA QUE SE GUARDEN LAS ORDENANZAS SOBRE EL BUEN TRATAMIENTO DE LOS INDIOS DE LA NUEVA ESPAÑA. LA REINA
376-377
OTRA CÉDULA PARA QUE SE CASTIGASEN LOS TRANSGRESORES DE LAS DICHAS ORDENANZAS SOBRE EL BUEN TRATAMIENTO DE LOS INDIOS.
377-382
CUANTO A LA MODERACIÓN DE LOS TRIBUTOS
382
CUANTO A LA DOCTRINA Y CRISTIANDAD DE LOS INDIOS
383-384
Capítulo XX. De los favores que el muy católico rey don Felipe ha dado para la doctrina y cristiandad de los indios, y en particular a sus ministros
384-386
CUANTO A HACER LIMOSNA A LOS MINISTROS
386
CUANTO A LA DOCTRINA Y CRISTIANDAD DE LOS INDIOS. EL REY
386-387
CÉDULA DE SU MAJESTAD PARA QUE NO HAYA NOVEDAD NI SE PONGA IMPEDIMENTO ALGUNO A LOS RELIGIOSOS EN LA ADMINISTRACIÓN DE LOS SACRAMENTOS. EL REY
387-388
CÉDULA DE SU MAJESTAD PARA QUE SE LE DÉ TODO FAVOR A LOS RELIGIOSOS
388-389
CÉDULA DE EL REY NUESTRO SEÑOR PARA QUE SE HAGA GUARDAR UN BREVE DE PÍO QUINTO, A PEDIMENTO DE SU MAJESTAD, CONCEDIDO A LOS RELIGIOSOS DE LAS INDIAS
389
SÍGUESE EL BREVE DE EL PAPA PÍO QUINTO CON EL TESTIMONIO DE EL NUNCIO, ARZOBISPADO ROMANO
389-392
CÉDULA DE SU MAJESTAD PARA QUE EL DICHO BREVE DE SAN PÍO QUINTO SE PUBLIQUE CON SOLEMNIDAD EN ESTA NUEVA ESPAÑA. EL REY
392
CÉDULA DEL REY DON FELIPE TERCERO EN FAVOR DE LOS INDIOS, LA CUAL ES MUCHO DE NOTAR. EL REY
393-403
Capítulo XXI. De el daño que se ha seguido después que las órdenes no se juntan para dar aviso a nuestros Reyes Católicos de las necesidades de los indios
403-407
Capítulo XXII. De el modo que se tuvo en juntar los indios en las fiestas para su doctrina y para la misa, y el que ahora se tiene
407-410
VOLUMEN V • LIBRO DIEZ Y OCHO
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA. COMPUESTA POR 

FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA DE EL SANTO EVANGELIO, 
EN NUEVA ESPAÑA
     
Capítulo
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Argumento de el Libro Diez y ocho
411-412
Prólogo al Libro Diez y ocho
413-414
Capítulo I. De el maravilloso descubrimiento de la Isla Española, que fue principio para conquistarse las Indias Occidentales
415-417
Capítulo II. Con cuanta conveniencia el descubrimiento de las Indias cupo en suerte a los Reyes Católicos
417-419
Capítulo III. Cómo estos ínclitos reyes se hicieron padres espirituales de los indios, y la conquista de ellos les fue concedida por la Silla Apostólica
420-421
BULA Y DONOCIÓN [sic]DE EL PAPA ALEXANDRO SEXTO
421-425
Capítulo IV. De cómo en los reyes de España se cumple, en estos tiempos, aquello de el evangélico siervo que fue enviado a llamar los convidados para la cena
425-427
Capítulo V. De cuán peligroso sea el descuido que en este cargo se tuviere en llamar gentes a la cena del señor
427-429
LA CLÁUSULA DE EL TESTAMENTO DE LA CATÓLICA REINA DOÑA ISABEL
429
Capítulo VI. De el flaco suceso que hubo en la conversión de los indios de la isla de Santo Domingo; y de los obispos que ha tenido
429-433
Capítulo VII. De cómo estos indios tuvieron pronóstico de la destruición de su religión y libertad, y de algunos milagros que en los principios de su conversión acontecieron
433-435
Capítulo VIII. De lo que hicieron algunos religiosos en la conversión de estos indios y cómo algunos de ellos fueron muertos por irles a predicar el evangelio

 

VOLUMEN VI

VOLUMEN VI  PRELIMINARES
MONARQUÍA INDIANA DE LOS VEINTE Y UN LIBROS RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA, CON EL ORIGEN Y GUERRAS DE LOS INDIOS OCCIDENTALES, DE SUS POBLAZONES, DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA, CONVERSIÓN Y OTRAS COSAS MARAVILLOSAS DE LA MESMA TIERRA
Tabla de correspondencias
5-6

VOLUMEN VI • LIBRO DIEZ Y NUEVE 
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA. COMPUESTO 
POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA DE EL SANTO EVANGELIO 
EN NUEVA ESPAÑA
 
Capítulo
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Argumento de el Libro Diez y nueve
7-8
Prólogo al Libro Diez y nueve
9-10
Capítulo I. De la fundación y principios de la provincia del Santo Evangelio, en esta Nueva España, que fue la primera de todas las Indias que descubrió Cortés y sus compañeros
11-13
Capítulo II. De el cuidado y ansia con que los indios procuraron tener frailes en sus pueblos y edificarles con brevedad sus monasterios y casas
13-15
Capítulo III. De el sentimiento que hicieron los indios de Quauhtitlan, entendiendo que les querían quitar los frailes que les habían dado
15-19
Capítulo IV. De el sentimiento que por lo mismo hicieron los de Xuchimilco y Cholulla, y la diligencia que pusieron para que volviesen los frailes
19-22
Capítulo V. De lo que hicieron los indios de el pueblo de Quauhtinchan por no perder la doctrina de los frailes de San Francisco, y lo que pasaron por no querer recibir religiosos de otra orden
22-27
Capítulo VI. En que se prosigue la materia de el pasado, cerca de lo sucedido en el pueblo de Quauhtinchan
27-30
Capítulo VII. Donde se concluye la materia de los dos capítulos pasados, y se dice el fin que tuvo la perseverancia de estos indios
30-33
Capítulo VIII. De lo que pasaron y padecieron los indios naturales de San Juan Teotihuacan por tener doctrina de los frailes de San Francisco
34-39
Capítulo IX. De lo que les sucedió a los indios de el pueblo de Tehuacan, por no perder la doctrina de los frailes franciscos que tenían, y es capitulo muy de notar
39-44
Capítulo X. Donde se dice cómo esta provincia de el Santo Evangelio dejó algunas casas y conventos, después de haberlos morado, y el intento que tuvo en dejarlas
44-48
Capítulo XI. Que prosigue la materia del pasado
48-49
Capítulo XII. De la fundación de la provincia de Mechoacan, y de los primeros religiosos que en ella florecieron
49-54
Capítulo XIII. De la fundación de la provincia de Yucatán, y de los apostólicos varones que florecieron en ella
54-57
Capítulo XIV. De la fundación de la provincia de Guatemala, y de algunos varones santos que en ella florecieron
58-60
Capítulo XV. De la fundación de la provincia de Nicaragua, y de su aumento y estado
60-61
Capítulo XVI. De la fundación de la provincia de Zacatecas, y de los varones que florecieron en ella
61-67
Capítulo XVIII. De algunas cosas sucedidas en el discurso de la fundación de esta provincia de Zacatecas
68-70
Capítulo XIX. De la fundación de la custodia de Tampico, llamada de San Salvador, y de la provincia de San Diego de los Descalzos
71
PROVINCIA DE SAN DIEGO
72-73
Capítulo XX. De la fundación y aumento de la provincia de Santa Elena, en la Florida
73-75
MUERTE DE ALGUNOS RELIGIOSOS DE ESTA PROVINCIA DE LA FLORIDA A MANOS DE INDIOS
75-79
Capítulo XXI. De las jornadas y misiones que a los principios se hicieron para descubrir nuevas tierras y gentes; y cómo el Señor no permitió que alguno de los doce se emplease en otra parte
80-84
Capítulo XXII. En que se prosigue la materia de las misiones y jornadas que hicieron algunos de los doce primeros religiosos de San Francisco
84-88
Capítulo XXIII. De algunas cosas tocantes a la conversión de las Islas Filipinas y de su descripción y ministros
88-92
Capítulo XXIV. Que trata de algunas cosas tocantes a la conversión de el Japón y de los ministros que han ido a aquellos reinos
92-95
Capítulo XXV. Que prosigue la materia de el pasado y de lo que a Manila escribió fray Gerónimo de Jesús, con cuyas cartas vino por embajador un criado de el emperador; y de los ministros que salieron de todas las tres órdenes para esta conversión y jornada
95-98
Capítulo XXVI. De lo que se despachó a Japón, y venida de el padre fray Gerónimo de Jesús a Manila, con licencia de el emperador Dayfusama, y de lo que negoció y su vuelta
98-103
Capítulo XXVII. De los provinciales que ha habido en esta provincia de el Santo Evangelio, desde que se fundó hasta ahora
103-106
Capítulo XXVIII. Que trata de los comisarios generales que ha habido en esta Nueva España
107-109
Capítulo XXIX. Donde se da razón de el Santo Oficio y de el tiempo que ha que pasó a estos reinos de la Nueva España
109-113
Capítulo XXX. De los autos generales que este Santo Oficio y Tribunal ha tenido en diversos tiempos en esta Nueva España, después que en ella entró
113-116
Capítulo XXXI. De el número de monasterios y partidos de clérigos e iglesias que al presente habrá en esta Nueva España, y obispos y obispados que han sido en ella
116-119
Capítulo XXXII. Que prosigue la materia de el pasado
120-122
Capítulo XXXIII. De lo mucho que escribieron los religiosos antiguos franciscanos en las lenguas de los indios
122-126

VOLUMEN VI • LIBRO VEINTE
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA. COMPUESTO POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA DE EL SANTO EVANGELIO, EN NUEVA ESPAÑA

 
Capítulo
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Argumento de el Libro veinte
127-128
Prólogo al Libro veinte
129-134
Capítulo I. Que comienza a tratar la vida de el venerable apostólico varón, fray Martín de Valencia, primer prelado y evangelizador de la fe en los reinos de esta Nueva España
135-138
Capítulo II. De cómo con deseo de la soledad quiso entrar en la Cartuja, y no fue la voluntad del Señor que lo hiciese
139-140
Capítulo III. De algunas terribles tentaciones con que el demonio procuró de inquietar a este varón santo, de que por la divina gracia salió vencedor
141-142
Capítulo IV. De el deseo que concibió de padecer martirio, por la salud de las almas y cómo, estando en España, le fueron mostradas en espíritu las gentes infieles que después vino a convertir
143-145
Capítulo V. De la abstinencia, penitencia y otros ejercicios espirituales con que el siervo de Dios rendía su cuerpo a la obediencia de el espíritu
145-148
Capítulo VI. De la profunda humildad y desprecio de sí mismo que resplandeció en este apostólico varón
148-150
Capítulo VII. En que se prosigue la materia de el pasado, y de la paciencia de el santo fray Martín en las persecuciones
151-152
Capítulo VIII. De la amistad espiritual que el santo fray Martín tuvo con el primer obispo de México, y con fray Domingo de Betanzos, y cómo todos tres intentaron de pasar a la China
153-155
Capítulo IX. De algunas visiones, revelaciones que el santo varón fray Martín tuvo de la conversión de los indios
155-157
Capítulo X. De otras visiones semejantes a las pasadas
157-159
Capítulo XI. De cómo el varón de Dios fue visto arrobado muchas veces; y de algunos milagros que de él se cuentan; y cómo lo visitaron los gloriosos padres San Francisco y San Antonio
160-162
Capítulo XII. De un hurto que se hizo en el convento de Santo Domingo de esta ciudad de México, siendo prelado ordinario de esta nueva iglesia mexicana el santo fray Martín; y de la procesión que se hizo, donde salió desnudo el santo predicando
162-163
Capítulo XIII. De la muerte del bienaventurado fray Martín de Valencia
164-168
Capítulo XIV. De cómo se perdió el cuerpo de el varón de Dios fray Martín de Valencia, habiendo permanecido entero por más de treinta años después de su santa muerte
168-170
Capítulo XV. De algunos milagros que se cuentan de este varón santo
170-174
Capítulo XVI. De una carta que el siervo de Dios escribió al comisario general Cismontano, dándole cuenta de lo que se hacía en la conversión de los indios
174-176
Capítulo XVII. De la memoria que de el santo fray Martín hay en el pueblo de Amaquemecan; y de la veneración en que son tenidas sus reliquias
176-179
Capítulo XVIII. En que se contiene la vida de fray Juan de Tecto, uno de los tres primeros evangelizadores antes de los doce
179-181
VIDA DE FRAY JUAN DE AORA, UNO DE LOS TRES PRIMEROS
181-182
Capítulo XIX. De la vida de fray Pedro de Gante, lego, y uno de los tres primeros
182-185
Capítulo XX. Que prosigue la vida del apostólico varón fray Pedro de Gante
185-189
Capítulo XXI. Vida de el padre fray Francisco de Soto
189-194
Capítulo XXII. Donde se trata la vida de fray Martín de la Coruña
194-196
Capítulo XXIII. Vida de fray Juan Xuárez, uno de los doce primero
197-198
Capítulo XXIV. Vida de fray Antonio de Ciudad Rodrigo, quinto en número de los doce primeros evangelizadores de esta indiana iglesia
198-200
Capítulo XXV. Vida del padre fray Toribio Motolinía
200-202
Capítulo XXVI. En que se contienen las vidas de los siervos de Dios, fray García de Cisneros y fray Luis de Fuensalida
202-204
Capítulo XXVII. Del santo fray Juan de Ribas
205-207
Capítulo XXVIII. Vida del santo fray Francisco Ximénez
207-209
Capítulo XXIX. De fray Andrés de Córdova y fray Juan de Palos, legos
210-211
Capítulo XXX. En que se contiene la vida de el santo obispo fray Juan de Zumárraga, y primeramente de su frailía, hasta que fue electo en obispo de México
211-215
Capítulo XXXI. De cómo el santo varón, con ser obispo, fue observantísimo de su regla y muy solícito en su oficio, y de la abstinencia, pobreza y humildad que siempre tuvo
215-219
Capítulo XXXII. Con cuánta dificultad aceptó la dignidad arzobispal el santo fray Juan de Zumárraga, y de su bienaventurada muerte y sentimiento que por él hizo toda la ciudad
219-222
Capítulo XXXIII. En que se contiene una carta que el santo obispo fray Juan de Zumárraga escribió al capítulo general, celebrado en la ciudad de Tolosa de Francia
223-224
Capítulo XXXIV. De la noticia que se tiene del cuerpo de este santo obispo fray Juan de Zumárraga, y de las cosas maravillosas que sucedieron en su descubrimiento
224-228
Capítulo XXXV. De algunos religiosos de santa memoria, de aquellos tiempos, especialmente de los padres fray Juan de Rozas, que fue el primer comisario de esta Nueva España, y de fray Juan de Granada, fray Antonio Maldonado y fray Antonio Ortiz
228-233
Capítulo XXXVI. De otros varones santos de aquellos tiempos
233-237
Capítulo XXXVII. En el cual se contienen las vidas de los apostólicos varones fray Diego de Almonte, fray Francisco del Pedroso y fray Juan de Perpiñán
237-240
Capítulo XXXVIII. De la vida de el santo fray Andrés de Olmos
240-242
Capítulo XXXIX. De la humildad del santo varón fray Andrés de Olmos, y ejercicio que tenía en convertir gente bárbara y cómo Dios, milagrosamente, lo guardaba entre ellas, y del deseo que tenía que todos empleasen bien el tiempo
242-245
Capítulo XL. De el espíritu de profecía que tuvo este santo varón fray Andrés de Olmos, y de su bienaventurada muerte y de algunos milagros que en ella acontecieron
246-250
Capítulo XLI. Que trata de la vida del apostólico varón fray Diego de Olarte, y de la del religioso padre fray Juan de Alameda
251-254
Capítulo XLII. De el santo varón fray Juan de San Francisco, de su entrada en la religión y venida a esta tierra, y de algunas cosas milagrosas con que nuestro Señor lo ilustró y adornó
255-257
Capítulo XLIII. De cómo nuestro Señor libró a este su siervo de el demonio que lo quería matar, y cómo fray Juan de San Francisco libró también otro indio, que el demonio le persuadía que se ahorcase
257-260
Capítulo XLIV. De cómo el siervo de Dios fray Juan de San Francisco resucitó un niño, y cómo le aparecieron nuestro padre San Francisco y Santa Clara; y de su dichosa muerte
260-263
Capítulo XLV. De fray Alonso Rengel, quinto ministro provincial de esta provincia del Santo Evangelio
264-265
Capítulo XLVI. Que trata de el venerable padre fray Bernardino de Sahagún
265-268
Capítulo XLVII. De los venerables padres fray Jacobo de Testera y fray Miguel de las Garrovillas
268-271
Capítulo XLVIII. Vida del santo fray Alonso de Escalona
271-274
Capítulo XLIX. De cómo el dicho bendito padre fue electo en provincial y de sus muchas virtudes y ejercicios espirituales y bienaventurada muerte
274-276
Capítulo L. Donde se ponen algunas cosas en que parece que el santo fray Alonso de Escalona mostraba tener espíritu de profecía, y otras cosas maravillosas con que el Señor le favoreció
277-280
Capítulo LI. De la bienaventurada muerte del siervo de Dios fray Alonso de Escalona, y cosas que sucedieron
280-283
Capítulo LII. Que trata de los benditos y religiosos varones, fray Marcos de Nisa y fray Jacinto de San Francisco
283-287
Capítulo LIII. Que trata de el venerable, y religioso padre fray Jacobo Daciano
287-291
Capítulo LIV. De los padres fray Pedro de las Garrovillas y fray Juan de San Miguel
291-294
Capítulo LV. Vidas de los apostólicos padres fray Antonio de Beteta y fray Maturino Gilberti
294-298
Capítulo LVI. De fray Juan Fucher y fray Antonio de Huete
298-301
Capítulo LVII. Vida del apostólico varón fray Antonio de Segovia
302-308
Capítulo LVIII. Vida de el excelente varón fray Martín Sarmiento de Hojacastro, segundo obispo de Tlaxcalla
308-312
Capítulo LIX. De algunos religiosos dignos de memoria de esta provincia del Santo Evangelio
312-316
Capítulo LX. De otros religiosos memorables de aquellos tiempos
316-319
Capítulo LXI. De otros santos varones, dignos de memoria, que florecieron en esta provincia
319-323
Capítulo LXII. De otros venerables padres que han florecido en virtud y santidad en estas provincias de las Indias
324-327
Capítulo LXIII. De otros religiosos de santa vida de esta provincia del Santo Evangelio y de los Arcos, que llaman de Otumpa, por donde trajo el agua al pueblo el apostólico varón fray Francisco de Tembleque
327-332
Capítulo LXIV. De otros santos religiosos de esta provincia del Santo Evangelio
332-335
Capítulo LXV. Vidas del apostólico varón y primer obispo de Yucatán, don fray Francisco de Toral, y de otros ilustres varones de esta provincia del Santo Evangelio
336-341
Capítulo LXVI. De algunos otros religiosos señalados en santidad de aquestos tiempos
341-347
Capítulo LXVII. De otros santos religiosos, dignos de memoria, de esta provincia del Santo Evangelio
347-349
Capítulo LXVIII. Que trata la apostólica vida del venerable padre fray Gonzalo Méndez
349-352
Capítulo LXIX. Que contiene el testimonio de cómo reveló Dios a su siervo que el emperador Carlos V fue libre de las penas de el purgatorio
352-355
Capítulo LXX. De la vida del apostólico varón fray Francisco Gómez
355-359
Capítulo LXXI. De la vida del venerable y santo varón de Dios, fray Domingo de Aréizaga, de esta provincia del Santo Evangelio
359-363
Capítulo LXXII. De otros excelentes varones de esta provincia del Santo Evangelio
363-367
Capítulo LXXIII. Vida del muy religioso padre fray Gerónimo de Mendieta
367-371
CARTA PARA EL MINISTRO GENERAL FRAY FRANCISCO GONZAGA, PERSUADIÉNDOLO A TRATAR CIERTA ESPIRITUAL Y MUY PROVECHOSA COFRADÍA
371-372
PROTESTACIONES QUE HABÍAN DE HACER LOS HERMANOS DE ESTA CONFRATERNIDAD
372-373
Capítulo LXXIV. En que se contiene la vida del siervo de Dios fray García de Salvatierra
373-375
Capítulo LXXV. Que prosigue la vida del santo fray García, y cosas maravillosas que Dios obró por él y de su santa muerte
375-378
Capítulo LXXVI. Donde se contiene la vida del venerable padre fray Alonso Urbano
379-384
Capítulo LXXVII. Del varón santo fray Hernando Pobre
385-386
Capítulo LXXVIII. Vida del venerable padre fray Pedro Oroz y las de fray Francisco de Liñán y fray Francisco de Aiaia
386-392
Capítulo LXXIX. Vidas de los muy religiosos padres fray Juan de Nafarmendi, fray Francisco de Gamboa, y fray Pedro de Aguirre
393-398
Capítulo LXXX. Vida de los apostólicos varones fray Francisco de Reinoso, fray García de Cañete y fray Francisco Sánchez
398-402
Capítulo LXXXI. Vidas de otros apostólicos varones de esta provincia del Santo Evangelio
402-405
Capítulo LXXXII. Que trata de otros varones apostólicos de estos tiempos que son dignos de memoria
405-410
Capítulo LXXXIII. De otros varones bienaventurados de esta provincia del Santo Evangelio
410-413
Capítulo LXXXIV. Vidas de los santos religiosos legos fray Diego Sánchez y fray Diego de Guadalcanal
413-416
Capítulo LXXXV. Donde se da razón, en común, de otros religiosos que acabaron su vida con olor de santidad
417-419

VOLUMEN VI • LIBRO ÚLTIMO
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA. COMPUESTO POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA DE EL SANTO EVANGELIO EN NUEVA ESPAÑA

 
Capítulo
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Argumento del Libro Veinte y uno
421-422
Prólogo al Libro Veinte y uno
423-428
Capítulo I. De fray Juan Calero, primer mártir de los cristianos viejos, en esta nueva iglesia, en la santa provincia de Xalisco
429-433
Capítulo II. De fray Antonio de Cuéllar, guardián del dicho monasterio de Ezatlan, provincia de Xalisco
433-435
Capítulo III. De fray Juan de Padilla y fray Juan de la Cruz, su compañero, de la santa provincia de Xalisco
436-439
Capítulo IV. De fray Bernardo Cosin y fray Juan de Tapia y otros religiosos que fueron martirizados
439-441
Capítulo V. De fray Francisco Lorenzo, de su santo celo y ocupación en la conversión de los infieles, en la santa provincia de Xalisco
441-445
Capítulo VI. De otras entradas que hicieron fray Francisco Lorenzo y su compañero fray Miguel de Estiváliz
446-449
Capítulo VII. De la prosecución de este santo varón en su predicación, y cómo los infieles lo mataron con otro compañero
449-453
Capítulo VIII. De otros religiosos que murieron por confesión de la fe y predicación de el Santo Evangelio
453-457
Capítulo IX. De tres religiosos que murieron en demanda de la conversión de los infieles y aumento de la santa fe católica
457-460
Capítulo X. De otros religiosos que han sido muertos por los chichimecas, en odio de la fe cristiana que predicaban en la provincia de Xalisco
460-464
Capítulo XI.  Del fin y muerte que tuvieron tres religiosos de la orden de San Francisco que se quedaron en la Isla de Guadalupe, entre los indios idólatras de ella, pasando a las Indias
465-467
Capítulo XII.  De la muerte de otros dos religiosos de esta provincia del Santo Evangelio

 

VOLUMEN VII

MONARQUÍA INDIANA  VOLUMEN VII
 
 
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Tabla de correspondencias
5-6
Introducción general y créditosMiguel León-Portilla
7-12
Biografía de fray Juan de Torquemada, Miguel León-Portilla
13-48
Acontecidos importantes en la Nueva España, vividos por Torquemada,Jorge Gurría Lacroix
49-56
La acusación de plagiarioJorge Gurría Lacroix
57-68
El plan y la estructura de la obraElsa Cecilia Frost
69-86
De los motivos y el método en la obra de Torquemada, Jorge Gurría Lacroix
87-92
Fuentes de la Monarquía indiana, Miguel León-Portilla
93-128

VOLUMEN VII • TABLAS DE ANÁLISIS DE LAS FUENTES
DE TODOS LOS CAPÍTULOS DE LOS VEINTIÚN LIBROS

Capítulo
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Libro I: Trata de la creación del mundo y qué disposición tiene. De las tierras de Nueva España, y por qué se llamaron Indias, y qué gentes las poblaron al principio, y qué gobiernos tuvieron
129-136
Libro II: La venida de los mexicanos y sus sucesos, y el origen de los reyes y emperadores antiguos, de los tultecas, chichimecas, aculhuas y otras gentes
137-161
Libro III: Las poblazones principales del reino mexicano y su monarquía
162-166
Libro IV: La Conquista de México, desde el origen de don Fernando Cortés
167-179
Libro V: El gobierno secular que se ha tenido de la Nueva España desde don Hernando Cortés hasta el marqués de Guadalcázar. Algunos sucesos de Filipinas, Japón, Nuevo México e Islas Salomón
180-185
Libro VI: Trata de Dios verdadero y dioses falsos y de la idolatría
186-192
Libro VII: De sacrificios católicos y gentiles y los que usaron los indios
193-195
Libro VIII: De templos de fieles e infieles, y de algunos notables que hubo en el mundo
196-199
Libro IX: De los sacerdotes y sacerdotisas del Nuevo y Viejo Testamento y de los gentiles. De sus colegios y viviendas, sus ornamentos y oficio de agorar. Del oficio divino e instrumentos de música y campanas
200-203
Libro X: De las fiestas de católicos y gentiles, y de las que celebraban los indios; y de cierta manera que tenían de comunión, y del arte de adivinar
204-206
Libro XI: De reyes y gobierno, cuántos modos hay y cuál es el mejor. De el dictado de caballeros y cómo se daba
207-210
Libro XII: De leyes, cuántas hay y cuán necesarias son, y las que usaron los indios
211-213
Libro XIII: Del matrimonio, crianza de los hijos, agricultura y pastoría, oficios y sepulturas
214-220
Libro XIV: De las guerras, y cómo las usaban los indios. De sus mercancías. De su color. De su condición. De plantas particulares. De un admirable pajarito. De sierras, aguas, volcanes y temblores de tierra
221-229
Libro XV: Tasa de la entrada y progreso del Santo Evangelio en la Nueva España. El ejemplo de sus ministros, religiosos y algunos clérigos. De algunos indiecitos mártires. De las profecías de esta conversión
230-236
Libro XVI: La administración de los divinos sacramentos. La devoción de los indios. Casos maravillosos de la Santa Cruz
237-240
Libro XVII: De los oficios que los indios sabían en su antigüedad, y de los que después aprendieron. El buen natural e inclinación que tienen. Los favores que los reyes de España les han hecho
241-245
Libro XVIII: El descubrimiento y sucesos de la Isla Española o de Santo Domingo
246-247
Libro XIX: La fundación de las provincias de San Francisco en la Nueva España. La devoción de algunos pueblos a los ministros de San Francisco, y algunos sucesos de la Florida, Filipinas y Japón. Los obispados y obispos, conventos e iglesias de Nueva España. Comisarios y provinciales de la Provincia Santa de México. Del Santo Oficio y de algunos autos de fe. Los autores franciscanos que en la Nueva España han escrito
248-252
Libro XX: Las vidas de religiosos singulares, y de gran ejemplo, de la Orden de San Francisco, que ha habido en la Nueva España, en especial en la Santa Provincia de México
253-264
Libro XXI: Qué cosa es martirio, y los mártires de San Francisco que ha habido en la Nueva España y en la Isla de Guadalupe
265-266
Fuentes bíblicas, clásicas y contemporáneas de Los veintiún libros rituales y monarquía indiana, Elsa Cecilia Frost
267-274
Apéndice 1. Fuentes bíblicas de la Monarquía indiana
275-276
Apéndice 2. Obras generales
277-281
Apéndice 3. Autores clásicos, medievales y contemporáneos
282-340
Idea de la historia en la Monarquía indiana, Miguel León-Portilla
341-366
El pensamiento teológico en la obra de TorquemadaFrancisco Xavier Cacho
367-388
La visión del mundo indígena de Juan de Torquemada en laMonarquía IndianaJosefina García Quintana
389-418
La imagen del español en fray Juan de TorquemadaRosa Camelo Arredondo
419-430
Aprovechamiento de la Monarquía indiana en los siglos XVII, XVIII, XIX Y XX, Jorge Gurría Lacroix
431-454
Bibliografía sobre fray Juan de Torquemada, Jorge Gurría Lacroix
455-466
Ediciones de la Monarquía indiana, Jorge Gurría Lacroix
467-470
Glosario de voces indígenas, Víctor M. Castillo F.
471-504
Glosario de arcaísmos, Guillermina Vázquez R.
505-548

VOLUMEN VII • APÉNDICES DOCUMENTALES: UNA PÁGINA DEL LIBRO DE BAUTIZOS DE SAN BERNARDINO DE XOCHIMILCO, 1597, FIRMADA POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA, Y DOS CARTAS INÉDITAS DEL MISMO FRAY JUAN

Capítulos Páginas PDF
Acta del 30 de marzo de 1597 del libro de bautizos (1597-1603) del convento de San Bernardino de Xochimilco, firmada por fray Juan de Torquemada. Paleografía y traducción de Miguel León-Portilla
551-554
Dos cartas de fray Juan de Torquemada a fray Nicolás Monroy. Notas de Francisco Morales O.F.M.
555-558
Índice analítico
559-752

 

Tomado de

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