Ahuillotl: el concepto del placer y de la actuación entre los nahuas. Conferencia

Conferencia
Lugar: 
Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM.
Fecha: 
2018-09-25
Programa: 
Fecha: 25 de septiembre del 2018.
Hora: de 11:00 a 14:00 hrs. 
Lugar: Salón de Usos Múltiples del Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM.
Ponente: Dra. Agnieszka Brylak del Instituto de Estudios Ibéricos e Iberoamericanos de la Universidad de Varsovia.

Título de la conferencia: “Ahuillotl: el concepto del placer y de la actuación entre los nahuas”.

Resumen: El teatro fue una de las herramientas principales utilizada por los frailes españoles en su proyecto evangelizador en la Nueva España. Por esta razón, las fuentes coloniales tempranas en español, y sobre todo en náhuatl, contienen una variedad bastante amplia de términos relacionados con los espectáculos públicos. Uno de ellos, el cual se puede considerar como un nombre genérico del mundo de la representación prehispánica, es ahuillotl. No obstante, el uso doctrinal de los espectáculos teatrales implicó el reemplazo o la “purificación” de la terminología existente, ya que éste podía recordarle a los indígenas sus rituales y costumbres antiguas. Este cambio se nota muy claramente en las palabras en náhuatl que contienen la raíz ahui-. Su carácter ambiguo se puede notar claramente al cotejar las fuentes históricas (anales) con la literatura doctrinal ,y oscila entre las representaciones organizadas con motivo de las festividades cristianas y la actuación immoral y perversa.
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Trompos, Muñecas y Papalotes. X Concurso Nacional de Fotografía

Recrearse, divertirse y convivir con otros niños hace del juego y el juguete elementos importantes de nuestro patrimonio cultural. En todo el país se elaboran juguetes empleando alrededor de 32 ramas artesanales, cuyos materiales incluyen textiles, madera, fibras vegetales, cartón y barro. Por ello, la Secretaría de Cultura, a través de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas, lanza al público la Convocatoria del Décimo Concurso Nacional de Fotografía.

“La juguetería popular mexicana es muy rica y diversa. Guarda el conocimiento ancestral heredado de padres a hijos. El niño aprende en el hogar, el saber inicia con el juego”. Asegura Amparo Rincón Pérez, jefa de Arte Popular de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas (DGCPIU), instancia que impulsa el Décimo Concurso Nacional de Fotografía Trompos, muñecas y papalotes. Juegos y juguetes tradicionales de México.

Con motivo del lanzamiento de esta décima convocatoria, la etnohistoriadora externó que el propósito del certamen, creado en el año 2008, es promover, mostrando a través de la fotografía, el valor y el significado del juguete popular.

El juego y el juguete son considerados emblemas de México, objeto de arte popular, factor de identidad de una comunidad e instrumentos para el desarrollo de habilidades motrices, sociales y creativas de los niños y jóvenes.

“Vemos con preocupación que se está perdiendo la transmisión del saber en la elaboración del juguete tradicional, debido en parte por la falta de mercado y al escaso valor que actualmente se le da a este objeto. Se cree que por ser artesanal debe ser barato, uno de los motivos por los que nuevas generaciones de artesanos rechazan aprender el oficio”, afirma Rincón Pérez.

La investigadora destacó algunas de las virtudes que poseen el juego y los juguetes populares: “En primer lugar no causan enajenación, como los juegos electrónicos; no usan baterías y se fabrican con materiales biodegradables y reciclables, haciéndolos amigables con el medio ambiente. También despiertan la imaginación y promueven el desarrollo de destrezas físicas y aptitudes”.

En todo el territorio nacional se elaboran juguetes, incluso existen pueblos jugueteros en estados como Michoacán, Chiapas, Oaxaca, Guanajuato y Estado de México, por mencionar algunos. La habilidad y creatividad de los artistas artesanos abarcan las 32 ramas artesanales, mientras que el empleo de múltiples técnicas y materias primas disponibles en cada región, se ve reflejado en el trabajo con fibras naturales, textiles, madera, cartón, barro, maque y laca, entre muchas más.

Para el concurso, cualquier persona que resida en el país, sin distinción de sexo, edad ni nacionalidad, podrá inscribir hasta cinco fotografías. Las temáticas son: Juegos tradicionales: formas y mecanismos de juego; Juguete popular mexicano: diversidad de objetos; Procesos de elaboración y talleres artesanales, y Artesanos jugueteros.

La recepción de obras estará abierta hasta el 15 de mayo de 2019, las cuales se entregarán directamente en las oficinas de la DGCPIU, ubicadas en Paseo de la Reforma 175, piso 11, col. Cuauhtémoc, del. Cuauhtémoc, C.P. 06500, Ciudad de Masivo, o vía correo postal o por mensajería. El jurado estará integrado por fotógrafos y especialistas en el tema, de reconocido prestigio, quienes calificarán la calidad técnica, el valor documental de la pieza y el nivel estético de la misma.

Se premiará con 40 mil pesos al primer lugar; 25 mil al segundo y 15 mil al tercero. También se designarán las menciones honoríficas que los jueces consideren dar. La convocatoria se podrá consultar, así como los resultados de los ganadores -que se darán a conocer el domingo 9 de junio de 2019-, en la página de la Secretaría de Cultura, en el apartado de Convocatorias: http://www.gob.mx/cultura/convocatorias, así como en el portal de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas: http://www.culturaspopulareseindigenas.gob.mx/.

Monografías de productos agroalimentarios mexicanos

El SIAP desarrolló breves descripciones monográficas e ilustradas que explican las características básicas de diversos alimentos agrícolas, pecuarios y pesqueros producidos en México. Los textos incluyen nombre científico, características físicas, condiciones edáficas y clima, forma en que se siembra, historia, consumo, nombre común y aportaciones culturales, entre otros rasgos, con el objetivo de que el usuario obtenga información detallada de los alimentos que consumimos del campo y mar mexicanos.

Listado en orden alfabético:

para consulta y descarga…

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Sheinbaum quiere logotipo propio para su gobierno y lanza convocatoria para sustituir “CDMX”

Con la idea de tener una imagen propia e institucional de su administración en la capital del país, Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno electa, lanzó una convocatoria para sustituir el logotipo y marca “CDMX”, misma que selló la gestión de su antecesor, Miguel Ángel Mancera.

Este martes, la morenista publicó en su página de internet la convocatoria para participar en el “concurso de la imagen institucional del gobierno de la Ciudad de México 2018-2024”. El llamado es a diseñadores, publicistas, mercadólogos, artistas visuales y plásticos, creadores de identidad gráfica, profesionales o estudiantes.

Según la convocatoria, las propuestas de imagen institucional enviadas a concurso deberán representar como elementos principales de comunicación visual los conceptos de innovación y esperanza, los mismos que utilizó como lema de campaña electoral.

Ambos conceptos identificarán al gobierno de la Ciudad de México en el periodo 2018-2024. Para la representación iconográfica, los interesados deberán tomar en cuenta los valores históricos, culturales y de identidad “que forman parte del patrimonio cultural tangible e intangible de la ciudad”.

En el concurso podrán participar los residentes en la capital desde este martes y hasta el próximo 31 de octubre a las 18 horas. Luego, el Comité Organizador seleccionará los 20 mejores trabajos, que se entregarán a un jurado calificador.

Los resultados se anunciarán el próximo 12 de noviembre y el ganador se llevará un premio de 150 mil pesos.

De acuerdo con la convocatoria, “la identidad gráfica ganadora será utilizada en todos los materiales de comunicación, impresos y digitales del Gobierno de la Ciudad de México 2018-2024”.

Las propuestas de diseño deberán ser enviadas a través de la página de internet http://www.claudiasheinbaum.com y en los correos imagenciudad@claudiasheinbaum.com y nuevaimagenciudad@gmail.com.

A principios de 2016, el entonces jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, instituyó la marca “CDMX” con letras negras y rosas, en el contexto de la aprobación de la Reforma Política de la capital del país, que incluyó el cambio de nombre de “Distrito Federal” a “Ciudad de México”. Entonces, su administración implementó la campaña visual “Adiós DF. Hola CDMX”.

No obstante, la marca “CDMX” fue lanzada desde 2014, aunque más con fines turísticos y a través del Fondo Mixto de Promoción Turística.

 

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3er Encuentro de Textiles Mesoamericanos. #Oaxaca

El Museo Textil de Oaxaca (MTO) invita a todas las personas dedicadas a la creación de textiles, su preservación, su estudio y su difusión, al 3er Encuentro de Textiles Mesoamericanos, que celebraremos del 17 al 21 de octubre de 2018 en la ciudad de Oaxaca, México. Como parte del festejo del 10° aniversario del MTO, en esta ocasión dedicaremos el Encuentro a la memoria de Ernesto Cervantes (1902-1985), coleccionista oaxaqueño de arte cuyo legado se encuentra alojado en distintos espacios de esta ciudad. Los textiles reunidos por Don Ernesto fueron una de las colecciones con las que inició el MTO. La riqueza patrimonial reflejada en la colección Cervantes será el punto de partida del TEXTIM III: Colecciones textiles – El rostro humano detrás de los objetos.

El TEXTIM busca abordar el tema de manera integral, al valorar la aportación que realizan distintas ramas del conocimiento en torno a los tejidos del área mesoamericana. Del mismo modo, el Encuentro aspira a reconocer las tradiciones de otras regiones del mundo que se vinculan con los textiles mesoamericanos por sus materiales, sus técnicas o sus diseños. Con estos enfoques, invitamos a participar en el Encuentro a todas las personas cuyo trabajo se relacione con el textil artesanal (hilado, teñido, tejido, bordado, deshilado, cultivo de materias primas como el algodón o las plantas tintóreas, etc.), así como a estudiosos de la arqueología, antropología, biología, conservación, economía, etnografía, etnohistoria, geografía, historia del arte, investigación de materiales, lingüística, museografía, museología, restauración, semiótica y sociología. También serán bienvenidas las personas interesadas en las artes visuales, las artes escénicas, las tecnologías de la comunicación y el diseño, que se desenvuelvan alrededor del tejido mesoamericano.

SITIO

El campo en la ciudad, la ciudad en el campo. Maíces nativos en los pueblos originarios de Tlalpan, Ciudad de México

El campo en la ciudad, la ciudad en el campo. Maíces nativos en los pueblos originarios de Tlalpan, Ciudad de México

Jueves 20 de septiembre del 2018
11:00 horas
Invitación para la presentación del libro:
“El campo en la ciudad, la ciudad en el campo. Maíces nativos en los pueblos originarios de Tlalpan, Ciudad de México”
Casa del Virrey de Mendoza en Centro de Tlalpan CDMX

Acapulco. Toponimia holográfica por Nahuitezcatl

Aca-pul-co
Acatl caña, pul o pol gordo grueso vasto desinencia aumentativa, co en: “En (donde hay) cañas gruesas” “En las cañotas”.
*tomado de: Diccionario de Aztequismos, Cecilio Robelo

La palabra Acapulco proviene del náhuatl: acápolco (acatl, carrizo; polli, es gramema de aumentativo; co, lugar. Entonces es: “Lugar donde abunda carrizos gigantes), pul, pol, aumentativo, y co (lugar), lo que en conjunto puede traducirse como “Lugar donde abundan carrizos gigantes”.

También existe otra versión que indica que probablemente proviene de: ácatl (caña), pul (aumentativo) y co (lugar), “lugar de cañas grandes”. Si bien algunos autores aceptan la primera, la Sociedad Académica de Historiadores concuerda en que la segunda es más fiel a la traducción, en especial porque los llamados carrizos -generalmente de bambú- llegaron mucho después de la conquista española, mientras la caña -de maíz obviamente- es de origen autóctono. Por otra parte, se ha sugerido que la palabra se deriva de los vocablos latinos acqua (agua) y pulchra (limpia o hermosa).

El 27 de junio de 1873, como homenaje al entonces recién fallecido expresidente Benito Juárez, se rebautizó al municipio con el nombre oficial de Acapulco de Juárez.​ El escudo que identifica al municipio, de acuerdo a sus raíces etimológicas, simboliza dos manos que parten o destruyen un carrizo; los tallos de las hojas sueltas son de color verde tierno; los brotes en el tallo, verde; naranja y amarillo al final y las manos café claro y oscuras.
*tomado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Acapulco_de_Juárez

Toponimia holográfica por: Sara Vera NahuiTezcatl. Calmecac Nexticpac

El Huitlacoche, una delicadeza y alimento nutritivo que proviene de la milpa

Pocas especies de plantas domesticadas tienen tantos usos en la alimentación como el maíz. Esto especialmente en México, donde se originó como especie cultivada y donde utilizamos principalmente el grano en diferentes etapas de su desarrollo. El maíz en México es el principal cultivo de los sistemas agrícolas que conocemos como milpa. En estos sistemas se asocian o cultivan otras especies para la alimentación como el frijol, chile, tomates y calabaza, y se aprovechan otras plantas como los quelites y verdolagas, además de otras especies que atacan o afectan al cultivo: algunos insectos (gusano del elote) y el hongo que prolifera en el grano del maíz y que conocemos con el término “huitlacoche” o “cuitlacoche” que deriva de la lengua náhuatl.

El huitlacoche, cuyo nombre científico es Ustilago maydis (DC) Corda, es un hongo parásito del maíz y el teocintle –pasto del que se domesticó el maíz– del grupo conocido coloquialmente como carbones o tizones (Ustilaginomycetes) y lejanamente emparentado con los champiñones. Si bien este organismo pasa una parte de su vida dentro de la planta infectada, las esporas son producidas fuera de ésta y son capaces de infectar a otra planta, inclusive son susceptibles de cultivar con la finalidad de ser propagadas a escala industrial para la comercialización de este hongo. Esta y otras características biológicas, han convertido al huitlacoche en el “conejillo de indias” por excelencia para el estudio de la genética en hongos, inclusive hace algunos años, el proyecto del genoma del huitlacoche concluyó con éxito en Alemania.

Sin duda, la parte más conspicua de este hongo son las agallas que crecen sobre la mazorca, las cuales son una mezcla entre el hongo y el grano de maíz y son la parte que consumimos. Para que se puedan formar las agallas, al germinar las esporas del hongo (llamadas esporidios) deben unirse con otro individuo de la misma especie y compatible, el cual por lo general procede también de esporas de reciente germinación, para así comenzar la fase infecciosa. Frecuentemente, la infección a la planta se da a través de los “cabellos” del elote (estigmas) desarrollándose por dentro de estos y produciendo dentro de los granos del elote unas esporas especializadas en resistir el clima adverso, llamadas teliosporas. Estas estructuras hacen crecer a los granos de la mazorca hasta multiplicar varias veces su tamaño, y en conjunto, son lo que constituyen las agallas. Al abrir por la mitad una agalla se observa un polvo fino (las teliosporas microscópicas) mezclado con el contenido natural del grano.

En México, sobre todo en la región central, el huitlacoche es un alimento muy apreciado, considerado incluso una delicadeza al paladar. Entre los meses de julio a septiembre es común hallarlo en los tianguis y mercados; se puede degustar en puestos de quesadillas donde se expenden otros antojitos a base de maíz. En el campo, es componente de una rica sopa junto con otros productos de la milpa (granos de elote, calabacitas, flor de calabaza, ejotes, chile y fragante epazote), es relleno de tamal o guisado con cebolla, ajo, chile y epazote. En restaurantes, forma parte de menús en diferentes sopas, crepas, lasañas, salsas, cremas o rellenos de pastas y carnes o puede ser preparado incluso como postre.

El huitlacoche era conocido desde la época prehispánica. A partir de la segunda mitad del siglo XX y hasta nuestros días, es notable su revalorización propiciada por la demanda local, por ser junto con el maíz un elemento distintivo de la comida mexicana y por su empleo en la cocina internacional en países como Francia, Estados Unidos y Alemania, donde se le conoce como “trufa mexicana” o “caviar azteca”. No es para menos, degustarlo en sus diferentes formas de preparación es un verdadero deleite. Pero además, vale la pena resaltar algunos aspectos asociados a su valor nutritivo: alto contenido de aminoácidos esenciales, principalmente lisina (de la cual el maíz es deficiente), ácidos grasos esenciales (oleico y linoleico que son fuentes de Omega 3 y Omega 6 respectivamente), azúcares de fácil digestión, sustancias con propiedades antitumorales, inmonoestimulantes y antioxidantes, bajo contenido en grasas y alto contenido en fibra, que en conjunto, lo hacen un importante alimento a considerar y disfrutar.

Por Cecilio Mota Cruz y Ricardo García-Sandoval

Literatura consultada

  • Juárez-Montiel, M., S. Ruiloba de L., G. Chávez-Camarillo, C. Hernández-Rodriguez y L. Villa-Tanaca. 2011. Huitlacoche (corn smut), caused by the phytopathogenic fungus Ustilago maydis, as a functional food. Revista Iberoamericana de Micología 28(11):69-73.
  • Madrigal-Rodríguez, J., C. Villanueva-Verduzco, J. Sahagún-Castellanos, M. Acosta R., L. Martínez M. y T. Espinoza S. 2010. Ensayos de producción de huitlacoche (Ustilago maydis) hidropónico en invernadero. Revista Chapingo Serie Horticultura 16(3):177-182.
  • Munkacsi, A. B., S. Stoxen y G. May. 2008. Ustilago maydis populations tracked maize through domestication and cultivation. Proceedings of the Royal Society Biological Science 275:1037-1046. 
  • Muñoz Z. R. 2012.Diccionario enciclopédico de la gastronomía mexicana. Larousse. México, D. F.
  • Valadéz  A., R., A. Moreno F. y G. Gómez A. 2011. Cujtlacochi. El Cuitlacoche. Instituto de Investigaciones Antropológicas-UNAM.
  • Valdez M., M, M. E. Valverde, O. Paredes L. 2009. Procedimiento tecnológico para la producción masiva de huitlacoche. SinncO 2009.
  • Valverde, M. E., P. Fallah M., M. S. Zavala-Gallardo, J. K. Pataky, O. Paredes-López y W. L. Pedersen. 1993. Yield and quality of huitlacoche on sweet corn inoculated with Ustilago maydis. HortScience 28(8):782-785.
  • Valverde, M. E., O. Paredes-López, J. K. Pataky y F. Gevara-Lara. 1995. Huitlacoche (Ustilago maydis) as a food source – Biology, composition, and production. Crit. Rev. Food Sci. Nutri. 35(5): 191-229.

 

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Pueblos indígenas, apropiaciones tecnológicas contemporáneas y redes sociodigitales

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Danzas emblemáticas de la cultura #purépecha de #Michoacán

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La Alta Ética de los Señores Anahuacas. Por: Tecuhzoma Teutlahua

Los gobernantes y dirigentes de la civilización del Anáhuac se caracterizaban inexorablemente por ser personas muy cultas, disciplinadas y sensibles a su sociedad y a la Naturaleza.

Nadie que no tuviera la formación intelectual necesaria y los méritos suficientes, ya sea por su altruista labor comunitaria o por demostrar valía en la guerra, podía acceder a los puestos mas altos dentro de la estructura social anahuaca, y eso incluía desde luego, a los aspirantes de los sagrados cargos de “Hue Tlatoani” y “Cihuacoatl”: las dos emblemáticas figuras publicas del poder político y religioso (respectivamente) y quienes a su vez, eran miembros centrales dentro del gobierno que residía en el Consejo Supremo (Tlatocan).

Para garantizar la Alta Ética en los actos y decisiones de todos y cada uno de los Señores Principales de la confederación anahuaca, se estableció que todos ellos antes de ocupar sus cargos, deberían pasar obligatoriamente desde jóvenes por el “Calmecac”, la cual era la máxima Casa de Estudios de aquellos primeros mexicanos. Las asignaturas directrices que se enseñaban en el Calmecac a los futuros líderes de Anahuac eran fundamentalmente las siguientes:

1) Tlapohualiztli: Ciencia de las cuentas o matemáticas.

2) Ilhuicatlamachtiliztli: Ciencia de los cielos y astros.

3) Ilhuitlapoal amoxtli: Libro de la cuenta de los días.

4) Tonalamatl: Estudio de las Energías humanas

5) Nepillahtolmachtiloni: Arte de hablar con elegancia

6) Chicaquiztiuh tlaxtlahuiliztli: Estadística y censos

7) Tlahtocamecayo-machtiliztli: Ciencia del gobierno

8) Tlahtocamecachtiliztli: Conocimiento de las genealogías.

9) Pahnamachtiliztli: Conocimiento de las plantas medicinales

10) Teotlamachtiliztli: Conocimiento de lo Sagrado. Teología.

11) Cahuitlamachtiliztli: Historia. Estudio de los ancestros.

12) Yehuecauhtlalotitin: Consejos de los ancianos.

13) Tlacuiloliztli: Escritura ideográfica. Simbolismos.

14) Toyoliamachtiliztli: Conocimiento del alma y lo invisible.

15) Quiauhtlazolmachtiliztli: Conocimiento de las lluvias. Energía del agua.

Los maestros del Calmecac eran los llamados maestros o “Temachtiani”, los “Tlamatini” o sabios, los “Huehuetque” o ancianos, los “Toltecatl” o artistas, y los “Teachcahuan” o capitanes. Todos eran electos para impartir clases, en base a sus cualidades morales y sus aptitudes y conocimientos.

Al graduarse del Calmecac, los egresados eran reconocidos bajo el título de “Nehmatcatlatoanime”, es decir, “Personas prudentes al hablar” (cuanta falta nos hacen hombres y mujeres con ese honorable título hoy día)

***

“A la gloria de esa antigua sociedad de grandes poetas, matemáticos, filósofos y guerreros que añoraban una vida entre Flores y Cantos y una muerte al filo de la obsidiana”

 

Texto original: www.facebook.com/pueblodelaluna.metzitzin

Los Niños Héroes y sus Mitos: por Alejandro Rosas

Los Niños Héroes y sus Mitos: por Alejandro Rosas

Sólo era cuestión de hacer algunas sencillas operaciones aritméticas para saber que algo no cuadraba cuando nos contaban la gesta heroica de los niños héroes. De acuerdo con la historia oficial, el 13 de septiembre de 1847 el ejército invasor se lanzó al asalto del Castillo de Chapultepec con 1200 soldados que se enfrentaron a… ¡6 cadetes del Colegio Militar! La lucha desde luego, se antojaba ligeramente desigual; haciendo cálculos, cada muchacho debía acabar con 200 soldados enemigos para cantar victoria. ¡Por eso perdimos!
La historia oficial se encargó de reducir la batalla de Chapultepec exclusivamente al sacrificio de los jóvenes cadetes, pero aquel 13 de septiembre había poco más de 800 soldados mexicanos, que fueron apoyados por el batallón activo de San Blas con 400 hombres más y medio centenar de cadetes del Colegio Militar, no sólo 6.
Al término de la jornada las cifras eran escalofriantes: cerca de 400 soldados habían desertado; alrededor de 600 murieron y de los cadetes 6 perdieron la vida. Cada 13 de septiembre cuando en la ceremonia cívica se escucha el grito: “¡Murió por la Patria!”, habría que pensar en todos los caídos y no sólo en los “niños héroes”.
Todo tipo de historias se crearon alrededor de los “niños héroes”. En aras de la construcción del altar de la patria -a donde el sistema político mexicano del siglo XX llevó a sus héroes para legitimarse en el poder-, muchas se exageraron, otras se distorsionaron y no pocas fueron inventadas. El término “niños héroes” se convirtió en sinónimo de amor a la patria y pureza cívica, revestido de cierto romanticismo cursi que terminó por empañar la reconstrucción objetiva del acontecimiento.
Desde finales del siglo XIX, la epopeya de los cadetes del Colegio Militar ya había permeado en la conciencia colectiva como una de las narraciones clásicas de la historia de México. Uno de los mejores ejemplos es la poesía de Amado Nervo titulada “Los niños mártires de Chapultepec” y cuyo más conocido verso dice: “Como renuevos cuyos aliños,/ un viento helado marchita en flor,/ así cayeron los héroes niños,/ ante las balas del invasor”. Definirlos cómo mártires les otorgaba una connotación de religiosidad cívica y los colocaba lejos de la realidad histórica.
El gran mito del cadete que se arrojó con el Lábaro Patrio.
Se dice que los niños héroes, “ni eran niños ni eran héroes”. Ésta es una verdad a medias. Indudablemente no eran niños: en septiembre de 1847, Francisco Márquez y Vicente Suárez andaban por los 14 años de edad; Agustín Melgar y Fernando Montes de Oca tenían 18; Juan de la Barrera 19 y Juan Escutia 20.
Sin embargo, no queda lugar a dudas que sí fueron héroes por varias razones –aunque el concepto en sí mismo es excesivo-: por haber tomado las armas para defender el territorio nacional; porque no tenían la obligación de permanecer en el Castillo por su condición de cadetes y decidieron quedarse voluntariamente; porque con escasas provisiones y pertrechos militares, resistieron el bombardeo de más de un día, bajo el fuego de la artillería enemiga que hacía cimbrar Chapultepec entero. Frente a estos hechos, la edad poco importaba.
Quizás el mayor mito que rodea a los “niños héroes” es la conmovedora escena en la cual, Juan Escutia -que no era cadete del Colegio Militar-, toma la enseña tricolor y decide arrojarse desde lo alto del Castillo de Chapultepec antes que verla mancillada por los invasores. Escutia no murió por un salto ni envuelto en una bandera, cayó abatido a tiros junto con Francisco Márquez y Fernando Montes de Oca cuando intentaban huir hacia el jardín Botánico. La bandera mexicana fue capturada por los estadounidenses y fue devuelta a México hasta el sexenio de José López Portillo.
Por razones políticas, la historia de los niños héroes adquirió la dimensión de un “cantar de gesta” durante el periodo del presidente Miguel Alemán. La razón era sencilla, en marzo de 1947 el presidente de Estados Unidos, Harry Truman, realizó una visita oficial a México cuando se conmemoraban 100 años de la guerra entre ambos países.
Para tratar de agradar a los mexicanos colocó una ofrenda floral en el antiguo monumento a los niños héroes en Chapultepec y expresó: “un siglo de rencores se borra con un minuto de silencio”. La frase de Truman y el homenaje tocaron las fibras más sensibles del nacionalismo mexicano y desató el repudio hacia el vecino del norte, a tal grado que, al caer la noche, cadetes del Colegio Militar retiraron la ofrenda del monumento y la arrojaron a la embajada estadounidense.
El monumento a los niños héroes fue construido bajo el gobierno de Miguel Alemán y aloja los supuestos restos de los niños héroes.
Para apaciguar los ánimos y resaltar los egregios valores de la mexicanidad sobre la amenaza exterior, el gobierno decidió recurrir a la historia. Poco después de la visita de Truman se dio a conocer una noticia que ocupó las primeras planas de los diarios. Durante unas excavaciones al pie del cerro de Chapultepec se encontraron seis calaveras que se dijo pertenecían a los niños héroes.
La supuesta autenticidad fue apoyada por varios historiadores y por el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Nadie se atrevió a contradecir la “verdad histórica”, avalada por el presidente, con un decreto donde declaró que aquellos restos pertenecían indudablemente a los niños héroes.
¿Quién podía cuestionar la autoridad histórica del presidente de la República. Si la fundamentación era muy sólida? Seguramente en septiembre de 1847, en medio de la batalla, algún profeta o un vidente se tomó el tiempo para hallar, entre los 600 muertos que yacían regados por todos lados, los cuerpos de los seis cadetes que cayeron en distintos sitios y los sepultó juntos esperando que un siglo después fueran encontrados para gloria de México.
A partir de ese momento los “niños héroes” adquirieron otra dimensión y se transformaron un mito. En 1952 se inauguró su nuevo monumento –conocido hoy como el altar a la patria- y ahí fueron depositados los restos óseos de seis desconocidos pues nunca se comprobó científica y documentalmente que efectivamente eran los cadetes. Por lo que se verificó, flagrantemente, un fraude óseo.
El sistema político mexicano manipuló la historia y le negó su lugar a otros personajes que también participaron en 1847. Hoy sabemos que los seis cadetes que cayeron combatiendo no eran los únicos que tomaron las armas para defender a la patria. Había otros, particularmente uno, que resultó herido y logró sobrevivir. Ese otro “niño héroe” tuvo la fortuna de salir con vida de la batalla, no obstante que se mantuvo firme en su posición defensiva.
Un poco más crecidito, nuestro todavía desconocido “niño héroe” se convirtió en la mejor espada del partido conservador y en acérrimo enemigo de los liberales y de Benito Juárez. De haberlo tenido en sus manos lo hubiera hecho fusilar, como don Benito hizo con él tiempo después. Nuestro “niño héroe” -desconocido para casi todos-, de haber militado en las filas liberales, también por decreto pudo haber sido llamado: “el niño héroe presidente” ya que ocupó la primera magistratura del país a los 27 años de edad, pero se equivocó de bando y por consiguiente fue condenado al infierno cívico. Su nombre: Miguel Miramón.
La historia de los niños héroes sigue causando polémica y desatando pasiones. Su desmitificación supone la reconstrucción paulatina del hecho, de los personajes y de sus circunstancias, a partir de todas las fuentes, sin sesgar, ni excluir. Todos los defensores de Chapultepec, sin excepción, se ganaron su derecho de piso en la historia nacional.

In Temacahualiztli, in Nehtoltiliztli, el permiso, el compromiso. Tlacatzin Stivalet

El lunes 13 de abril de 1998 de la actual cuenta europea del tiempo apareció en las páginas editoriales de la primera sección del periódico El Universal un artículo de fondo, con autoría de Ikram Antaki, en donde se hace la siguiente afirmación: …’En todas partes, los padres han muerto; El Estado-benefactor se ha vuelto impotente; así que los hijos deben volverse adultos.’…

En el resto del mencionado artículo la autora no ofrece más que frases sin sentido crítico verdadero: ‘Hoy tratamos de arreglar 1o que ya está destruido, o está a punto de destruirnos.’, ‘Debemos…’, ‘Dejemos…’, ‘Acabemos…’, etc.. Quien firma este artículo es una mujer que nació en Siria, estudió en Francia y hace 13 años se nacionalizó mexicana, donde se desempeña como antropóloga.

Su actividad profesional la ha llevado a una incansable búsqueda del saber europeo, de la historia europea, de la historia mediterránea. Puede ser descrita como una filósofa, es decir, como una mujer amante del saber griego, no únicamente del antiguo saber griego, sino también de sus antecedentes y de su evolución, que no es otra cosa que el saber europeo.

El Permiso, el Compromiso. Tlacatzin Stivalet
Visiones de Anáhuac: Programa de análisis y comentarios.

En vivo, Martes 11 sep 2018, 7:00 a 8:00 pm. Chicoyei Cuetzpallin, Xocohuetzi, Chicoace Tochtli Xihuitl

Códice Cuauhtémoc. Lectura 02

CÓDICE DE CUAUHTÉMOC, Lectura 02
Alianza Anahuaca #LIBROS

En vivo 17/sep/2018, 17:35 a 18:25 hrs por:
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Trasmisión de lectura y comentarios del libro que habla de la historia en lo general de Cuauhtémoc, el último Tlahtoani de Anáhuac. Libro recopilatorio de diferentes fuentes de primera mano. Participa !

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México Para el Mundo 06… Programa Informativo Cultural Semanal 14/09/2018

México Para el Mundo 06… Programa Informativo Cultural Semanal 14/09/2018

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Conoce los Símbolos Nacionales, elementos fundamentales de nuestra identidad

La Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional, regula las características y la difusión de los símbolos patrios; y establece que en el Archivo General de la Nación (AGN) se debe resguardar un modelo autenticado por los tres poderes de la unión.

La bandera, el escudo y el himno, representan los valores y la historia de los pueblos. Los cuales, sumados a las costumbres y tradiciones, van creando un sentido de pertenencia a la nación y contribuyen para consolidar nuestra identidad.

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Bandera

Su origen ocurre durante el desenlace de la lucha independentista. Con la formación del Ejército Trigarante en 1821, surgió la necesidad de crear un emblema donde fueran representados los ideales de religión, independencia y unión en tres colores: blanco, verde y rojo, respectivamente. Un año más tarde, en 1822, se modificó el diseño del estandarte. Sus franjas, que originalmente eran diagonales, se colocaron verticalmente y se ordenaron en verde, blanco y rojo; asimismo, el Escudo Nacional fue incluido y colocado al centro. Dicha estructura prevaleció durante casi un siglo y medio, hasta que en 1968 se creó la versión que hoy conocemos.

La Bandera nacional se debe izar en lo más alto cuando acontecen fechas de celebración solemne; y a media asta los días de duelo. Si alguna ya está muy deteriorada, debe ser destruida con honores en una ceremonia de incineración.

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Escudo

La fundación de la ciudad de México-Tenochtitlán está representada en nuestro Escudo. En él se muestra a un águila real sobre su perfil izquierdo, en actitud de combate, con su garra izquierda apoyada en un nopal, sostenido éste de una peña que emerge de un lago. Con su garra derecha y el pico sujeta a una serpiente. Una rama de encino y otra de laurel, unidas por un listón tricolor, rodean la parte inferior.

En la constitución de 1917, quedó estipulado por vez primera el reglamento sobre el uso del Escudo y se acordó crear un símbolo que mostrara al águila de perfil. En 1968 se creó la primera ley sobre el uso de la Bandera, el Escudo y el Himno, donde se crearon las versiones que hoy conocemos de los tres símbolos patrios. En 1984 se crea la última ley donde se motivó a que los ciudadanos pudieran hacer uso de éstos para fortalecer nuestro nacionalismo.

El Escudo Nacional sólo puede ser utilizado en los documentos, monedas, medallas y sellos oficiales con las palabras “Estados Unidos Mexicanos”, formando un semicírculo superior. Por ley, su diseño no puede ser modificado.

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Himno

En el AGN se conserva una versión reducida del Himno Nacional pues contiene sólo 4 estrofas. Originalmente, nuestro himno estaba compuesto por 10 estrofas y un coro; pero con el tiempo y hasta la actualidad, sólo se interpretan cuatro estrofas, además del coro.

Entre 1853 y 1854 se organizaron dos concursos, uno para componer la lírica del Himno Nacional y otro para musicalizarlo. Luego del proceso de selección, resultaron ganadores Francisco González Bocanegra y Jaime Nunó, respectivamente. La composición fue entonada por primera vez en el Teatro Nacional, el 15 de septiembre de 1854.

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Recuerda que durante tu visita al AGN podrás contemplar en la Sala de Banderas una exhibición permanente de nuestros símbolos patrios.

tomado de aquí

Coloquio la cultura ancestral de los pueblos, barrios originarios y comunidades indígenas en la nueva constitución de la Ciudad de México

Coloquio la cultura ancestral de los pueblos, barrios originarios y comunidades indígenas en la nueva constitución de la Ciudad de México.

17 y 18 sep 2018
UACM San Lorenzo Tezonco
Prolongación San Isidro 151, CDMX